Los suplementos vitamínicos, ¿cuándo tomarlos?

Lo importante es que esta decisión se adopte con un acompañamiento médico y por tiempo limitado.

Si tuvieras que escoger entre una porción de crujientes papas a la francesa con un toque de mayonesa y un plato de brócoli, ¿cuál elegirías? Seguramente la opción menos saludable pero más satisfactoria para tu paladar, a pesar de saber que con esta decisión tu cuerpo recibiría una buena cantidad de grasa y calorías en vez de vitaminas A y C. Al igual que tú, cerca del 70% de las personas no son muy estrictas con lo que comen y se descuidan incluyendo en sus menús productos que llenan y satisfacen pero no alimentan. Por esta razón muchas veces es necesario buscar en los suplementos las vitaminas y los minerales que el organismo no recibe de la comida.

Las mayores deficiencias son de calcio, vitamina A, C, hierro y magnesio. El problema es que aunque muchas veces no se perciban en el cuerpo estas falencias, con el tiempo su ausencia genera serias complicaciones en la salud como la osteoporosis, la anemia, las enfermedades respiratorias, dificultades para alcanzar y mantener el peso y la talla adecuados según la edad, además de una alta predisposición a las infecciones.

La explicación a este preocupante panorama es muy sencilla. Las vitaminas contribuyen a fortalecer el sistema inmune y a aumentar las defensas del organismo, mientras que los minerales son imprescindibles para la actividad de las células, controlar el metabolismo y conservar las funciones de los tejidos. Por ello los nutricionistas recomiendan garantizar la ingesta de la mayoría de estos elementos a través de una dieta rica en frutas y verduras. Lo ideal es consumir cinco raciones diarias de estos alimentos, por lo menos dos porciones de lácteos, muchas proteínas y granos.

En algunos casos la dieta no es lo suficientemente balanceada y se hace indispensable recurrir a los suplementos para mantener una buena salud. Lo importante es que esta decisión se adopte por cuenta de una recomendación médica y que los suplementos se tomen sólo durante el tiempo indicado y no permanentemente. Según la nutricionista Isabel Carmona, el mayor riesgo está en consumir en exceso aquellos que contienen vitaminas A, D, E o la K "debido a que son liposolubles y podrían tener un efecto nocivo al acumularse en el hígado".

Cuándo tomarlos

1. Si una mujer se está preparando para el embarazo con el fin de suplir el ácido fólico y evitar malformaciones en el feto.

2. En mujeres mayores de 30 años que consuman muy pocos lácteos se necesita un suplemento de calcio para prevenir la osteoporosis. Se recomienda una pastilla de 600 mg diaria que además contenga vitamina D, para que el calcio se fije en los huesos.

3. Durante los primeros meses del embarazo se sugiere tomar suplementos de hierro y ácido fólico. A partir del sexto mes también es bueno incluir los de calcio.

4. En niños que sufren de anemia o tienen una deficiencia vitamínica.

 

Deficiencias que enferman

El bajo consumo de las siguientes vitaminas y minerales está relacionado con el desarrollo de algunos problemas de salud:

- Vitamina A

Problemas oculares, enfermedades de la piel, infecciones.

- Vitamina B5

Alteraciones en el crecimiento.

- Vitamina B12

Debilidad muscular.

- Vitamina C

Gripa e inflamación de las encías.

- Vitamina D

Debilidad de los huesos y deficiente mineralización ósea.

- Vitamina K

Problemas de coagulación.

- Hierro

La deficiencia de este mineral disminuye la resistencia a las infecciones, puede causar anemia, aumenta la absorción de plomo y por tanto el riesgo de padecer intoxicaciones.

- Zinc

Alteración del crecimiento, disminución de las funciones del sistema inmune, pérdida del apetito y afectación de la capacidad reproductiva.

 

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