
Mamá sonriendo
Se casó joven, con el primer (o segundo) aparecido
Desconozco la posición de mi papá en su lista de novios. La verdad este dato interesa poco. Me late que es top 3 o 2. Desafortunadamente la cuenta termina en él. Luego no hubo más hombres, ni siquiera cuando se divorciaron.
Mamá es víctima de su época. Al poco tiempo del matrimonio, comenzando la década del ochenta, parió a mi hermano. Con otra boca a la mesa, su esclavitud se reafirmó.
En 1986 nací yo. Con papá acuestas, mamá tenía un tercer hijo, mucho mayor que mi hermano y yo, con la diferencia que podía salir a la calle sin permiso ni horarios. Y volver al hogar tras estar con otras mujeres o bebiendo con sus amigos, mientras mamá ayudaba a hacer las tareas del colegio.
La mía fue profesora. Nunca dependió del bolsillo de su marido.Siempre fue una esposa entregada a la causa familiar. Desafortunadamente nunca la oí decir “equidad de género”, “lo justo sería”, “el matrimonio es un trabajo en equipo”. De haberlas conocido y aplicado, esta historia sería diferente.
Habría cultivado su vida académica, de no ser por mí
De tres hermanas, fue la primera en graduarse en una universidad. Mamá es licenciada en ciencias sociales. En clase sus compañeros la apodaban “El sabio Caldas”. Sola sacó adelante su carrera, mientras en las mañanas enseñaba en escuelas de municipios del Valle.
Ella quería prolongar sus estudios. Sin embargo, apareció papá y finalmente mi hermano y yo. No pudo retomar su condición de alumna, dedicarse a los libros, escalar en la educación superior.
Hay que llamar las cosas por su nombre: mi papá es un cachivache
Lindo hubiera sido que mamá tuviera un esposo que la valorara y respetara. Estoy seguro de que algunos hombres de su generación combatieron los valores católicos y colombianos, los mismos que todavía hoy reafirman la idea de “detrás de cada hombre hay una gran mujer”.
Ninguna mujer está detrás de un hombre. Punto.
Hotel mamá: mi comodidad, su pesadilla
Me arrepiento de las veces que levanté los pies, estando yo sentado, mientras mamá barría y trapeaba el piso. Me arrepiento de las tres comidas que ella supo prepararme. Tan noble era conmigo y yo tan injusto, que resulta doloroso remontarse al pasado.
Hoy vivo en un apartamento en el que mi novia y yo nos dividimos por igual la limpieza, el orden y la cocina. A mamá le tocó hacerlo todo.
¿Y el sexo?
Compartir cama con un machista colombiano es peor que dormir con el coco, por una razón obvia:el sexo es una prolongación de su masturbación. En resumen, es una masturbación acompañada, placer unilateral los lunes, martes, miércoles…
Hoy fantaseo con la idea del amante de mamá en su trabajo. Un día salí de la duda, le pregunté a mamá si le fue infiel a papá, a lo que respondió con un no cortante, que en mi imaginación significó lo contrario.
En mi adolescencia yo hubiera sido implacable si me enteraba de los cuernos de mi papá.
Por eso, pido perdón por haber sido como fui.
También doy gracias por todo. A mamá.
Si tuviera una oportunidad en la máquina del tiempo, a ella le cedería el puesto.
Foto: Istock