
La cara de Alyssa Zebrasky se viralizó en redes sociales.
Alyssa Zebrasky sabe lo que son las marcas imborrables. Ella fue la protagonista de una persecución policial que se alargó durante minutos hasta que fue reducida junto a un hombre. Al salir de la casa donde se habían encerrado, la mujer explicó a la fuerza pública que no acataron la orden de detenerse porque necesitaban ir con urgencia al baño. Fue una de las tres veces que fue arrestada por autoridades de Ohio.
Ahora vuelve a estar en el foco de las cámaras la rubia de 27 años que se tatuó en la frente una telaraña y varias formas alrededor de los ojos. El tabique de su nariz y las comisuras de los labios le dan un aire cadavérico que estimulan el morbo. Sus rasgos característicos se convirtieron en uno de los más fotografiados en los últimos seis meses por las oficinas de los sheriff.
La segunda vez que estuvo en la mira de la policía, Zebrasky fue sorprendida robando un Walmart en Bordman, estado de Iowa. La imagen se viralizó en las últimas navidades estadounidenses. Pocos se imaginaron que sería la primera de tres en seis meses.
El 23 de abril fue detenida por posesión de una sustancia que no se ha aclarado. Más allá de lo que la justicia le haya encontrado, su rostro sigue causando morbo en los lectores de noticias, que ya la identifican con nombre y apellido, como si se tratara de una actriz de Hollywood.