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«No me echen la sal que no me voy a quedar sin novio» Paulina Vega Dieppa

Paulina no busca ser una reina de maquillaje y glamour; quiere que su corona sea el vehículo para un mayor liderazgo y quiere convertirse en una vocera social. Habla del proceso de paz, de trastornos alimenticios y confiesa que siente que tiene talento para la actuación.

Por Andrés Martínez, enviado especial
02 de febrero de 2015
«No me echen la sal que no me voy a quedar sin novio» Paulina Vega Dieppa

«No me echen la sal que no me voy a quedar sin novio» Paulina Vega Dieppa

Paulina Vega tenía el presentimiento de que se coronaría Miss Universo y así fue. El 25 de enero hizo realidad su deseo y conquistó la segunda corona universal para el país. Luego de asimilar el triunfo y con una apretadísima agenda, que no le ha dejado tiempo ni siquiera para dormir bien, la barranquillera de 22 años habló con CROMOS sobre su paso por el certamen y sus sueños como reina.

Sin pelos en la lengua y con esa personalidad frentera que la caracteriza, la nueva Miss Universo aseguró que ganó el título por ser una mujer auténtica, que hoy tiene los pies llenos de ampollas por las extenuantes jornadas que vivió en el último mes.

Paulina también confesó que no quiere ser una simple Miss Universo de glamour y maquillaje y quiere aprovechar su corona para convertirse en una líder social, capaz de ayudar a cambiar vidas. Su meta es crear conciencia entre las jóvenes para que estudien y se preparen y no caigan en la trampa de la vanidad o los trastornos alimenticios, en su afán de lucir bien.

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La mujer más bella del planeta dijo, además, que sueña con el día en que en Colombia no haya violencia y que les pediría de rodillas a los actores del conflicto que firmen la paz. Ella tiene el presentimiento de que eso pronto será una realidad, y tal parece que sus presentimientos no fallan.    
 
¿Por qué cree que esta vez sí se dieron las cosas en Miss Universo? 

Rompí la maldición. Y creo que me favoreció mucho el hecho de que Colombia estuviera en un punto totalmente distinto del que estaba antes. Di todo de mí, al cien por ciento, tuve actitud, estuve enfocada desde el primer momento que pisé el aeropuerto de Miami, y pienso que eso es fundamental. La gente vio mi potencial desde el principio y puse todo de mí, hasta el final. Por eso estoy muy feliz con el resultado.

No solamente trabajé por mí, sino por todos los colombianos que hace mucho tiempo anhelaban la corona, y me lo recordaban todos los días, cada cinco minutos, cuando estaba en Colombia.
 
¿Cree que el narcotráfico y la violencia extrema que Colombia vivía hace varios años evitaron que nuestras virreinas ganaran en su momento? 

Claro que sí. Pienso que cuando ellas (Paola Turbay, Paula Andrea Betancur, Carolina Gómez y Taliana Vargas) participaron en Miss Universo, Colombia estaba en un punto crítico, muy triste y desafortunado. Para mí ellas debieron haber ganado. También un virreinato es muy bueno y los cuatro de ellas nos hicieron muy felices.
 
¿Qué le dijo el presidente Juan Manuel Santos cuando hablaron?

Me felicitó. Se portó muy amable. De hecho fue de las primeras personas con las que hablé por teléfono. Me dijo que le había gustado muchísimo mi respuesta, que muchísimas gracias por apoyar a Colombia, por darle esa alegría, que me mandaba un abrazo con mucho cariño, y que esperaba verme pronto en Colombia.
 
Uno de sus deseos es que se firme la paz en Colombia. Si estuviera en La Habana,  ¿qué les diría?

Siempre lo he dicho, yo confío en la paz. La paz es necesaria. La paz es la base de cualquier sociedad, y si estuviera en esa mesa les diría «se los ruego, firmen la paz». Les rogaría. Es más, lo juro, me pondría de rodillas y les diría: «Por favor, terminemos esto. Consigamos la paz. Piensen en los demás. Pónganse la mano en el corazón y vean todo el daño que se ha hecho. Esto hay que pararlo ya. Lo necesitamos».
 
¿En el fondo de su corazón cree que finalmente se va a lograr la paz?

Pienso que sí, y creo que llevaría a todos esos niños que han sido secuestrados, violados y desplazados, los pondría conmigo en la mesa y les preguntaría si eso no les duele de verdad. Necesitamos que eso se acabe. No creo que sean tan crueles como para que no les duela ver el sufrimiento que han causado. Tengo fe en que eso va a pasar y que vamos a lograr la paz, porque la necesitamos todos.
 
¿Qué vio en usted el jurado que no tenían las otras concursantes para obtener la corona?

Tuve la oportunidad de hablar con tres personas del jurado cuando se acabó la competencia y me dijeron que una de las cosas que les había gustado de mí era que yo era diferente a las otras candidatas, que no me daba miedo ser auténtica. Todas pensaban «así se debe parar uno», «así se debe hablar», «hay que actuar así», pero yo me mostré siempre como soy. Me dijeron también que tengo una belleza universal y que mostraba, de verdad, naturalidad y que no me daba miedo ser lo que soy.


 
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«Cuando ellas (Paola Turbay, Paula Andrea Betancur, Carolina Gómez y Taliana Vargas) participaron en Miss Universo, Colombia estaba en un punto crítico, muy triste y desafortunado. Para mí ellas debieron haber ganado.»

Foto: Getty

¿Qué fue lo más difícil de la competencia?

(Risas) Estar tanto tiempo en tacones. Mis pies están terribles. Ustedes no se imaginan cómo están. En mi primer día como Miss Universo tuve que hacerme unas fotos con Yamamay, que es uno de los patrocinadores de Miss Universo, y yo tenía pena. Yo decía: «Ay Dios mío, con estos pies». Estábamos en la piscina tomándonos las fotos y esos pies estaban en el peor punto que pueden estar. Es que ya no daba más.

 

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«Hablaba mucho con Miss Jamaica, que es una mujer espectacular con su pelo corto, las dos decíamos que no podíamos de los pies. Ya no podíamos ni pararnos derechas, con esos tacones. Pero había que sonreír y sacar energías para estar bien todo el tiempo. Fue duro pero valió la pena.»

Foto: AFP

 

¿Qué siente al saber que Osmel Sousa decía que esta vez Colombia sí ganaba?

Para mí fue un orgullo y un honor cuando escuché hablar a Osmel, y me dije: «Paulina, tú puedes, no te derrumbes», porque honestamente los últimos cinco días uno ya está cansado. La competencia es más fuerte y uno tiene que sacar energías de donde no tiene. Entonces sus palabras me llenaron de energía para dar todo hasta el final. Quiero hablar con él y darle las gracias por confiar en mí.
 
¿Hubo momentos en que se sintió agotada?

Uy, claro que sí. Muchos, especialmente en los últimos días. Cuando estábamos en el concurso, hablaba mucho con Miss Jamaica, que es una mujer espectacular con su pelo corto, decíamos las dos que no podíamos de los pies. Ya ni podíamos pararnos derechas, con esos tacones. Pero había que sonreír y sacar energías para estar bien todo el tiempo. Fue duro pero valió la pena.

¿Concursar en Miss Universo es agotador?

La gente no se imagina. Nosotras no dormíamos nada. Todas teníamos diferentes horarios, pero yo tuve muchísima suerte porque me invitaban a todos los eventos. Algunas chicas podían ir al gimnasio y dormían un poco más, pero yo nunca pude ir al gimnasio ni descansar, porque siempre me tenían de un lado para otro. Pero estaba agradecida, porque todo eso es un buen augurio. Estábamos levantadas desde las cinco de la mañana y dormir era casi imposible.


 
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Las cinco finalistas de Miss Universo durante la gala de coronación esperando por los resultados finales.

Foto: AFP

 

¿Y cuál era el menú para compensar la falta de ejercicio?

Bueno, yo me cuidé muchísimo al principio. Me dijeron que iba a haber de todo en el bufet que nos daban todos los días y me pedían que no me dejara tentar. Pero hice bien las cosas. Los primeros diez días la comida era saludable. Comía solo pollo, pescado, ensalada y té. No había pasta, ni papitas fritas ni nada de eso. Pero ya al final, en los ensayos, había dulces, papitas, chocolates, perros calientes, croissants, y yo ahí sí prefería comer eso a no comer nada.

Para mí lo más importante era tener energía. Había niñas que no comían bien y en pleno ensayo se desmayaban. Yo siempre he creído que es importante comer bien y por eso no me torturaba y comía, pero en su medida. Yo sabía que lo que ya había hecho, hecho estaba. Mi cuerpo no iba a cambiar por comer de más cuatro días.
 
¿Qué mensaje les envía a las adolescentes que cuando ven una reina con medidas perfectas quieren lucir como ellas y caen en problemas alimenticios?

Ese es un tema delicado y soñaría con que todas las mujeres que deciden participar en concursos de belleza e ingresar al mundo del entretenimiento entiendan que se vuelven un ejemplo a seguir para muchas niñas y eso se debe tomar con responsabilidad. Miss Universo es una excelente plataforma para mostrarle al mundo que la belleza viene en formas diferentes y es bueno que esas niñas sepan que todas las mujeres somos únicas, que somos de diferentes tamaños, estaturas, medidas y diferentes colores, y tenemos que valorarnos.
 
¿Está de acuerdo con las cirugías plásticas?

Ante todo debemos tratar de mantener la naturalidad, de conservarnos como nacimos, comer sano y hacer ejercicio para mantenernos bien. Pero si alguien se siente mejor con una cirugía, está bien, siempre y cuando no abuse. La mayor belleza está en una personalidad sólida.
 
¿Qué tipo de Miss Universo quiere ser?

Como Miss Universo quiero representar a la mujer de hoy en día, a esas mujeres que no solamente les importa verse lindas y tener el pelo perfecto y estar maquilladas todo el tiempo, sino que les importa estudiar, mejorar, ayudar a los otros. Ese es el ejemplo que quiero dar. Hay que prepararse bien para la vida.


 
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Después de dormir apenas una hora, Paulina asumió sus responsabilidades como Miss Universo. El primer compromiso fue asistir al programa Despierta América de Univisión, cadena que tendrá los derechos de transmisión en español a partir de este año, donde comió pandebonos sin recato y bailó La Puya Loca. Su atuendo: un enterizo azul marino de Studio F y cola de caballo.

Foto: Getty

 

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Segura de sus atributos y dueña del sabor barranquillero, Paulina derrochó alegría el día de la sesión de fotos en la piscina del Trump National Doral.

Foto: Getty

¿Le tiene miedo a equivocarse?

No. Yo soy muy relajada, a mí no me importa equivocarme. Y ese es otro mensaje que quiero dar. No me importa equivocarme en la pregunta final o caerme en una pasarela, esas cosas a mí no me paran. A mí, por el contrario, eso me da risa y me gusta que pase porque creo que para ser más feliz uno tiene que entender que la vida no puede ser perfecta. Creo que todos tenemos que tener historias graciosas para contarles a nuestros nietos en la vejez.
 
¿Se ve en unos años en el mundo de la televisión?

Desde que me metí al reinado me acerqué más al mundo del entretenimiento y, honestamente, la presentación, el modelaje y la actuación me gustan mucho. Ese mundo me llama la atención y creo que tengo el talento y las cualidades para ese tipo de cosas, más porque soy costeña y nada me da pena.
 
¿Qué va a pasar con los estudios de administración de empresas?

Quiero terminar mi carrera, pero por ahora me toca aplazarla un año más. Ya había aplazado un año y medio, pero sé que tengo que acabar mis estudios.  Me gustaría equilibrar las dos cosas. De pronto termino siendo administradora y actriz o de pronto termino teniendo mi propia empresa o las dos cosas. La administración me da independencia. Vamos a ver qué pasa.
 
¿La ha influenciado la imagen de Luz Marina Zuluaga?

No he tenido el honor de ver a Luz Marina Zuluaga en persona, pero sería espectacular conocerla y hablar con ella. Una foto de las dos sería un tesoro para mí. Pero les digo que ella es una mujer que ha estado presente en toda mi vida mucho tiempo como un referente. Es una mujer preciosa, admirable e increíble que será siempre recordada como la gran Miss Universo. Me muero de ganas de conocerla.

De niña jugaba a ser Miss Universo. ¿Qué recuerda de esos días?

Siempre que veía Miss Universo me ponía la corona y me imaginaba estar ahí, ganando. Y de verdad todavía no lo puedo creer. Eso es difícil de digerir. Mi abuelita, que fue reina, lloró de la emoción. Casi se me muere de los nervios.
 
¿Qué dice su novio de este triunfo? ¿No le preocupa la maldición de que las Miss Universo terminan con sus novios en su año de reinado?

No, para nada. Él está feliz. No lo puede creer. Está más en shock que yo. Me dice que no sabía la dimensión que conlleva esto, pero no está preocupado. Está feliz y vamos a ver cómo lo manejamos cuando tenga vacaciones. Por ahora (lunes 26), aprovechando que me cancelaron el vuelo a Nueva York por la tormenta, voy a tratar de compartir con él. Pero no me echen la sal, que no me voy a quedar sin novio. (Risas) No me digan eso.
 
¿Colombia puede volver a ganar Miss Universo con su prima Ariadna Gutiérrez?

Sí lo creo posible. Ariadna es una mujer espectacular. Tiene todas las cualidades, toda la actitud e inteligencia. Me identifico mucho con ella, somos muy parecidas y desde ya le voy a mandar todas las fuerzas. Qué orgullo sería verla ganar y coronarla. Ojalá.

Foto apertura: AFP

Por Andrés Martínez, enviado especial

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