
Por: Antonio Sanint (@antoniosanint) - Actor y Comediante
En 1985, me senté en una de las 700 sillas que ocupaban el Teatro Almirante en la calle 85 con carrera 14 de Bogotá. Hoy en día el lugar del cine lo ocupa un supermercado. No recuerdo si el teatro estaba lleno o vacío pero tengo vívidamente claro que mis amigos y yo nos sentamos en la primera fila. Queríamos vivir esta película lo más cerca posible pues teníamos claro que nos revelaría como sería el futuro y no estábamos dispuestos a perdernos un solo detalle. Sentados ahí, sin musitar palabra, compartiendo entre todos una pequeña bolsa de papel atiborrada de palomas de maíz, aceptamos boquiabiertos toda la tesis sobre el futuro como si el mismo Michael J. Fox hubiese salido de la pantalla para convencernos de un pronóstico inevitable. Cuando salimos del teatro, en nuestros quinceañeros cuerpos no habitaba un solo átomo de duda: el 21 de Octubre de 2015, Bogotá estaría atiborrada de carros volando por las calles.
No fue así. Muchos huecos en las calles. Ni un carro volando.
Pero hay que aceptar que somos unos seres privilegiados que de primera mano estamos experimentado la más grande y vertiginosa evolución tecnológica que esta especie ha vivido en doscientos cincuenta mil años.
Por eso, como homenaje a lo que fue, lo que es, y lo que nunca imaginamos que sería, aquí están las frases de nuestro día a día que ya se fueron y las que jamás imaginamos que fuésemos a decir.
Lo que no volveremos a oír
“¡La embarré! ¿Me prestas tu limpiatipos?”.
“Mi amor, para grabarme el partido, mete el casete, rewindéalo y presiona play y record al mismo tiempo”.
“¡Todas las fotos del paseo salieron veladas!”.
“Se acabó el disco por ese lado. Ponga el lado B. ¡Ay no, está rayado!”.
“¡Cuelguen que estoy esperando una llamada!
Ksssswirrrrrrkaaaaaaaashhhhhhhhhhhrrrrrrrrpiiiiiiiiiiiiiiiiiw (Un módem conectándose).
“Tengo clase de dibujo técnico”.
“¿Perdón, la salida a Armenia?”.
“¿Ya mandó el fax?”.
Lo que nunca imaginamos que fuéramos a oir hace 30 años
“Esta noche cuando llegue a la casa te hago la transferencia”.
“¿Dónde estás? Envíame tu ubicación por Watsaap y te llego”.
“¿Aquí hay wifi? ¿Me regalas el password?”.
“Los colombianos no necesitan visa para entrar a la Unión Europea”.
“El Papa es argentino y está transformando la imagen de la Iglesia Católica con pura humildad ”.
“Colombia llega a cuartos de final en el Mundial de Fútbol.
“¿Morboseamos esta noche por Skype?”.
“No me gusta que me tagees. Me siento estoquiado. Más bien mándame una selfie por snapshat, le tomo un screenshot y la posteo en instagram. Hashtag #nosvemosestanoche. Yo soy @antoniosanint. Tuitéalo”.
“¿Qué canción quieres oír? Dame dos segundos te la bajo”.
“¡Antes de acabar el 2015 firmamos la paz en Colombia!”.
¿Todo tiempo pasado es mejor? Este fue el que nos dieron, no tenemos más. Hagámoslo el mejor.