Sexo en la cocina, una aventura excitante para romper con la rutina

Las relaciones sexuales en la cocina, pueden resultar verdaderamente placenteras y estimulantes.

Desde hace ya varios años, la sexualidad salió de las habitaciones y se tomó todos los lugares imaginables. Ahora, el sexo llegó a la cocina, un lugar que según Flavia Dos Santos "brinda la oportunidad de poner a trabajar los cinco sentido"».

 

Una encuesta realizada a hombres y mujeres de entre 18 y 45 años, revelo que más del 86 % de la población encuestada ha tenido sexo en la cocina, y 14 % restante ha fantaseado con hacerlo. Esto debido a que «en este lugar se puede jugar con la parte erótica de todo. Por ejemplo, el mesón donde se cocina, se pican verduras, se trabaja la carne, puede transformarse en un lugar para trabajar otro tipo carnes», expresa con picardía la experta.

 

Asimismo, la asociación de comida y sexo resulta para muchos excitante. "Durante los besos y las carisias se puede jugar con los alimentos. Dentro del imaginario erótico, la cocina es el lugar que da doble vía de juego". 

 

Adiós a la rutina

 

Tomar la iniciativa para salir de la cama y explorar otros sitios en busca del placer y la satisfacción de la pareja puede ser una aventura excitante y una forma de revitalizar  la relación, en la que es imprescindible explorar puntos de placer, comunicar lo que nos gusta, tomar la iniciativa cuando existen ganas, y proponer lugares novedosos.  

 

Tips para hacerlo de la mejor manera

 

- Los aromas y la temperatura estimulan los sentidos, por eso es importante no detenerlos.

 

- Se puede poner la comida sobre el cuerpo, adivinar las texturas, lo que se toca, lo que se huele.

 

- Cubrir partes del cuerpo con comida y luego comérsela de a pocos también es un ejercicio excitante.

 

- Untar el cuerpo de miel, chocolate, crema o helado, y luego retirarlo con la lengua prenderá la pasión.  

 

 

Las mejores posiciones para tener sexo en la cocina

 

El fogonazo: el hombre toma por sorpresa a la mujer mientras ella cocina, toma por la cintura y le practica sexo anal.

 

Centrífuga: ambos están de pie, desnudos, uno frente al otro. En esta posición, el ritmo del coito puede ser de arriba hacia abajo o de atrás hacia adelante.

 

El deleite: la mujer se sienta en la orilla del mesón para que su pareja le practique sexo oral.

 

Ten en cuenta que en este tipo de prácticas es vital tener cuidado con los utensilios involucrados, en especial con los cortopunzantes, que hay siempre en las cocinas. Tampoco es recomendable introducir alimentos en la vagina, pues estos aumentan la producción de bacterias, y con ello el riesgo de una posible infección.

 

Foto: YouTube.