Las cinco etapas de la tusa: de regreso al mercado del usado

Desamor, despecho, tristeza o agonía son otros de los términos como se le conoce a ese cruel sentimiento por el que todos hemos pasado.
Las cinco etapas de la tusa: de regreso al mercado del usado

Una decepción amorosa es una de las peores experiencias por las que el ser humano puede atravesar. Los motivos son múltiples: cachos, olvido, se acabó el amor, cayeron en la rutina; sin embargo, por la razón que fuese, la tusa es ingrata y toma siempre mucho tiempo en ser felizmente superada.

Es una montaña rusa de sentimientos que empieza en la lamentación, llega a la cúspide con el odio y el resentimiento, y desciende paulatinamente en el perdón y el olvido.

 

1. La muerte en vida (depresión): es la etapa en la que te ahogas con tu propio llanto, en la que por más que el sol brille, encima de ti sentirás siempre una gigantesca nube negra. A quienes fuman, los cigarrillos no les rinden, a quienes no, es la comida su único refugio.

Esta es la etapa más dura de la tusa, en la que relees chats, mensajes de texto y hasta e-mails.

 

2. Un falso no me importa (negación): hacer de tripas corazón es lo que acostumbrarás al llegar a este punto. Sonreirás ante el mundo gritando a viva voz «lo he superado», mas al llegar a tu casa, de vuelta a la realidad, te darás cuenta de que sigues pensando en esa persona que te tiene de cuadritos más de lo que desearías.

Es este el punto en el que cada que suena tu celular, ya sea por una llamada o mensaje, deseas que sea él/ella.

 

3. Más resentimiento que persona (ira): te has cansado de llorar, acá ya no te refieres a tu ex sino a «ese idiota» o «el imbécil aquel». El rencor acompaña tus días. El dolor de la etapa uno se tornó en odio y ese alguien que te dejó se convertirá en el responsable, por un buen tiempo, de todo lo malo que pase en tu vida.

Es en este punto en el que eliminas de Facebook, bloqueas en Twiter y borras de Whatsapp.

 

4. Entremos a negociar (negociación): después de llorar, extrañar, odiar y hasta considerar perdonar; llega el momento de pensar. Visos de sensatez alumbran de nuevo en tu vida y te preguntas «¿Por qué malgastar mis días por el imbécil que me dejó y nunca me valoró?».

Te empiezas a arreglar otra vez, buscas a tus amigos y visitas a tu familia. Te das cuenta de que quieres salir de ese agujero negro en el que has pasado los últimos meses y es el ocio tu mejor opción.

 

5. Prueba superada, de vuelta al ruedo (aceptación): y es así como de repente sientes que ya no sientes nada, que el dolor se fue de tu vida y es hora de comenzar otra vez. Ya eres capaz de decir su nombre sin que se te arrugue el corazón y empiezas a mirar a tu alrededor con otros ojos.

La luz de tu semáforo está más verde que nunca (disponible), pues felizmente has regresado al popular y gratificante mercado del usado.

 

Foto: Archivo CROMOS