¿Por qué se inflama el colon?

Millones de personas consultan al médico por esta razón. El doctor John Ospina Nieto responde todas las preguntas sobre esta patología en su libro 'Todo me cae mal'. También hablamos sobre los mitos más comunes y explicó cada uno de ellos.

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Hablamos con el cirujano gastrointestinal y endoscopista digestivo Ospina Nieto sobre los mitos más comunes y esto fue lo que nos contó. 

¿Qué se encontrará el lector en su libro "Todo me cae mal"? 

En este libro expongo los aspectos más relevantes de la patología gastrointestinal más frecuente, de esa que generalmente se asocia a distensión abdominal, reflujo, síntomas de gastritis, estreñimiento, diarrea, dolor abdominal y gases y realizo un planteamiento más cercano al público general acerca de ese mal llamado pero muy famoso síndrome de colon irritable. Además, explico el concepto de integralidad del individuo, de esta forma en el libro se plantea no solo la manera correcta de acercarse a los síntomas digestivos sino la necesidad de un equilibrio permanente entre el estilo de vida, el entorno espiritual y mental y los hábitos nutricionales, buscando recuperar el bienestar gastrointestinal y general perdido. El lector encontrara una invitación a buscar este equilibrio entendiendo las consecuencias de los malos hábitos y para corregir estos presento algunas claves y recomendaciones generales , emocionales, y nutricionales muy cercanas a su mesa y su vida diaria.

¿Por qué se inflama el colon? 

Para responder esa pregunta debemos partir quizás de entender que la inflamación del colon que técnicamente se denomina colitis, es un cuadro muy diferente a la razón por la que generalmente las personas nos consultan, que es la distensión abdominal. De hecho, la colitis y todas sus variedades son una causa frecuente de distensión y de síntomas digestivos similares a los producidos por el famoso síndrome de intestino Irritable. 

Una vez aclarado este punto, podría mencionar que la distensión abdominal se encuentra asociada a una gran cantidad de enfermedades y alteraciones gastrointestinales y generales que incluyen, alergias alimentarias, sobrecrecimiento bacteriano, intolerancia alimentaria, déficit enzimático, enfermedades inflamatorias intestinales, e inclusive tumores. de igual forma existen hábitos inadecuados que predisponen dicha distensión abdominal, horarios inadecuados de ingesta de alimentos e incluso factores emocionales claramente demostrado. 

¿Qué podemos hacer para combatir su inflamación? 

Lo primero que se debe hacer es una consulta médica, que permita la evaluación completa y el enfoque correcto de los síntomas. Como ya mencioné existen diferentes causas para un mismo síntoma o expresión de la enfermedad y la distensión abdominal no es la excepción. Una vez identificada la causa del problema es necesario iniciar un esquema terapéutico especifico, un tratamiento orientado a la raíz del problema que en muchas oportunidades requiere la formulación de medicamentos, pero que en mi concepto siempre debe partir del equilibrio. Equilibrio en 4 aspectos importantes: - Medio ambiental (interno y externo) – Nutricional - Emocional y – El estilo de vida, ese equilibrio sin lugar a dudas se convierte en la piedra angular del manejo de este síndrome de intestino irritable y de la distensión abdominal. 

¿Si ya se inflamó, que podemos hacer para desinflamar? 

Si bien existen en el mercado gran cantidad de medicamentos que pueden ayudarnos a controlar algunos síntomas la búsqueda del equilibrio se convierte en la fórmula perfecta : comer bien, vivir bien, pensar bien y tener un medio ambiente adecuado, son la clave, buscar fuentes nutricionales frescas, puras, libres de contaminantes, tener un estilo de vida saludable que incluya el aumento de la toma de agua, el respeto por los horarios de ingesta de alimentos, y que aumente la actividad física, el corregir los problemas infecciosos y los procesos de conservación de los alimentos y finalmente pero no menos importante el llevar una vida tranquila, feliz, balanceada, en armonía con nosotros y los demás, son parte de esa fórmula del Equilibrio. 

¿Qué alimentos son buenos o malos? 

Esa resulta una gran pregunta, si bien existen algunos alimentos y especies con grandes propiedades que deberíamos llevar a nuestra mesa y que incluyen frutas como la papaya, la granadilla, el mango, el aguacate, el kiwi, la naranja, el plátano y los arándanos; vegetales como: brócoli, zanahoria, pimentón, tomate, espinaca, remolacha, calabaza, proteínas como el pavo, el huevo, el salmón, el atún, granos como las lentejas, el frijol, la chía, la quínoa, y especies, como la cúrcuma y la canela, también existen algunos alimentos que podrían ser irritantes y este es el punto más importante entender que la nutrición debe partir de nuevo del concepto de que cada persona es un universo, un individuo y por lo tanto un ser individual. Nadie, ni siquiera los gemelos idénticos comparten el mismo código genético y, por ende, cada persona es diferente. Tratar de generalizar conceptos nutricionales no es fácil ni además saludable, si bien existen alimentos con grandes propiedades y que casi todos podemos consumir, existen también alimentos que para algunas personas pueden resultar alergénicos e incluso tóxicos. 

¿Qué hábitos son los que hacen que suframos de esto? 

Los horarios inadecuados de alimentación y las cantidades de los mismos son de los principales: desayunar como rey, almorzar como príncipe y cenar como mendigo es una recomendació; junto a estos el sedentarismo sin lugar a dudas afecta todo nuestro organismo y el tubo digestivo no es la excepción, vivimos en un mundo sedentario, poco activo físicamente y esto trae grandes repercusiones, el consumo de tóxicos, alcohol, cigarrillo, drogas, bebidas energizantes, los excesos de café, carbohidratos y proteínas, las dietas desbalanceadas de supresión o de excesos y definitivamente el estrés emocional hacen parte del desequilibrio en el cual vivimos y que genera síntomas digestivos y generales 

Hablemos de mitos, ¿la leche es mala? 

Lo ideal de una nutrición es no generalizar y esta no es la excepción a muchas personas con reserva enzimática este producto puede que no les genere inconvenientes sin embargo para responder esta pregunta quisiera que reflexionáramos acerca de dos aspectos. El primero: la gran importancia de la leche materna para nuestro crecimiento y desarrollo adecuado, en la etapa de lactante, es decir necesitamos la leche materna en el inicio de nuestra vida.  

El segundo que somos sobre la faz de la tierra el único mamífero que toma leche de adulto y además lo toma de otra especie. Todas las demás especies de mamíferos abandonan la leche y jamás vuelven a consumirla. Para completar la respuesta quisiera comentar que cada vez existen más argumentos para considerar el consumo de leche como una costumbre antinatural, además de ser considerada por muchos pediatras y alergólogos como un agente alérgeno importante, que altera el ambiente intestinal y destruye el equilibrio de la flora. Su composición en general, hacen que este producto acidifique el organismo y altere su equilibrio. Adicionalmente la intolerancia a la lactosa es común en muchas personas, y aumenta con la edad debido al desgaste o falta de producción de las enzimas necesarias para su metabolismo generando molestias gastrointestinales, distensión, diarrea, estreñimiento, distensión abdominal y flatulencia. 

¿Se puede tomar todos los días? 

Teniendo en cuenta la respuesta anterior yo diría que entre menos mejor. 

¿La carne no es buena porqué se demora en digerir? 

Este es otro de los grandes mitos nutricionales que trato en el libro. El ser humano es considerado omnívoro es decir está diseñado para comer “de todo”, de hecho tenemos colmillos utilizados a través de la evolución por especies que consumen carne y proteína animal y no somos la excepción. Desde el punto de vista metabólico necesitamos a diario el consuno de carbohidratos, grasas y proteínas, sin embargo en términos generales la recomendación de consumo diario de proteína animal es de alrededor de 1 gr por kilo es decir una persona de 75 Kg con 75 gramos diarios de proteína animal cubre los requerimientos necesarios. Los excesos de proteína animal no solo alteran el intestino, lugar donde los excesos de proteína se descomponen produciendo una serie de toxinas que incluyen gas metano, ácido sulfhídrico, amoniaco, entre otras sustancias, sino también alteran el equilibrio acido básico de nuestro organismo. Al respecto muchas personas han experimentado después de comer mucha carne, dolores articulares con o sin elevación del ácido úrico, estreñimiento o diarrea, gases, sensación de pesadez abdominal, dolor de cabeza, reflujo gastroesofágico, activación desproporcionada del sistema inmune. Es decir, la necesitamos y podemos consumir pero en la proporción y horario adecuado. 

¿Es bueno consumir los batidos nutricionales “milagrosos”? 

Personalmente creo que lo milagroso seria vivir en equilibrio, los batidos dependiendo de sus ingredientes sin lugar a dudas funcionan como parte de procesos de desintoxicación del tubo digestivo, del hígado y del sistema inmune, sin embargo, estos procesos y batidos deben estar basados en esquemas nutricionales adecuados, e individuales, este tipo de bebidas también son importantes además de considerarse pilar fundamental de la rehabilitación gastrointestinal. Estos procesos de limpieza para eliminar toxinas se convierten en una “puesta a punto” de nuestro organismo que permite restaurar sus funciones, son esquemas o ciclos que ayudan a limpiar y mejorar el funcionamiento del organismo, pero deben ir de la mano de hábitos generales y nutricionales continuos adecuados y no simplemente de la ingesta de un batido o jugo. 

¿Los granos nos son buenos para el colón? 

Los granos en general son alimentos muy nutritivos, aportan hierro, minerales, vitaminas y proteínas el gran inconveniente es que contienen pectina, y oligosacáridos como la rafinosa y estaquiosa difíciles de digerir y responsables del aumento del gas en el intestino razón por la cual muchas personas limitan su consumo, esto no significa que no sean buenos, sino que a algunas personas les cuesta trabajo procesarlos adecuadamente. 

Adicional a este problema de su composición está la preparación y acompañamiento de los mismos. Coloquialmente hablando, en consulta les pregunto a los pacientes si el problema de los gases realmente ¿es del frijol o de la bandeja paisa?, pues resulta que el plátano, con huevo, chicharrón, carne molida, chorizo, arroz, mazamorra y un poquito de frijol pueden resultar una carga alimentaria fuerte para el organismo y no necesariamente hay que culpar solamente al frijol. Al respecto existen algunos “trucos “que pueden disminuir el efecto de los granos en el tubo digestivo, como la cocción con hinojo, anís, menta, o bicarbonato y la colocación de los granos en agua desde horas antes a su preparación.

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Redacción Cromos

Estilo de Vida

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