
Cierra las piernas
Si hasta ahora estás empezando a explorar esta práctica, es importante que tengas en cuenta que tu clítoris en ocasiones no puede estar lo suficientemente lubricado por lo que puedes llegar a sentir fastidio y un poco de dolor. Sugiérele a tu pareja que empiece suavemente rozando tus partes íntimas, de tal manera que cuando empieces a sentir más placer, abras las piernas lentamente.
El 69 es el ideal
Esta posición te permite caer rendida a sus pies. Aunque pareciera que no es muy cómoda, esta es la indicada para que tu pareja pueda explorar todo tu cuerpo, el juego previo es fundamental para que tengas una lubricación rápida y puedas tener más sensibilidad en tu clítoris. Convierte tus piernas en tus aliadas. Recuerda siempre la importancia de tener una higiene adecuada, para que no te avergüences, ni pases ratos incómodos.
Busca un lugar cómodo
La posición es muy importante para dar o recibir sexo oral. Aunque la mayoría de las veces él tiene todo el control, tú también puedes abrirte con tu pareja y decirle que te puede estar incomodando la forma en qué lo está haciendo. Utiliza almohadas para apoyar las rodillas, recógete el cabello, y si no te gusta el roce de la barba con tu vagina, sugiérele que se la quite.
Descubre tu máximo punto de excitación
Aunque no es una técnica muy común, la presión que haga tu pareja sobre ti puede ser determinante para sentir más placer. Tu abdomen le permitirá descubrir dónde está ubicado exactamente tu punto más débil. Ten en cuenta que esto puede resultar peligroso por lo que te sugerimos que lo hagas lento, suave y con mucho cuidado.
Foto: Itsock.