Quindío, mucho más que café

Pocos saben que es una región ideal para hacer turismo ecológico y de aventura. Sus paisajes, su frescura y sus sorpresas quitan el aliento.

Quindío, mucho más que café.
Los paisajes de Quindío invitan a verlos desde el cielo.Sol Naciente Turismo Quimbaya, Agencia Receptiva Agriturismo y Paisaje, Quindío Aventurero.

Era un domingo de marzo. Las primeras horas fueron grises, pero con el pasar del tiempo el cielo se despejó. Olía a campo: fresco, puro y limpio. Paula Barrios estaba lista para volar en parapente. Vino desde Chile con el objetivo de vivir una de las experiencias más entretenidas de su vida. Para embarcarse en esta aventura, Barrios buscó en Internet y encontró la página Quindío Aventurero, una empresa que hace más de 13 años realiza este tipo de vuelos.

La chilena llegó al cerro Las Tres Cruces del Parque Tolrá. Siguió las instrucciones. Se elevó y, cuando le dieron la indicación, se sentó en el arnés. Miró los pueblitos desde el aire. El piloto se los presentó: Calarcá, Montenegro, Quimbaya...“Es una experiencia entretenida. El viaje en parapente fue genial, muy recomendado. El pueblo y los paisajes se ven maravillosos”, dijo Barrios.

Según cuentan los encargados de Quindío Aventurero, el piloto escoge, por condiciones climáticas y de seguridad, cuál es el lugar más seguro para aterrizar. “Nuestro paseo en parapente es de casi 7 kilómetros y los turistas pueden disfrutar de la espectacular vista del Paisaje Cultural Cafetero, nombrado por la Unesco como Patrimonio Cultural de la Humanidad”.

Barrios también conoció otros destinos del Quindío. Caminó durante cuatro horas por Recuca, el Recorrido de la Cultura Cafetera, donde conoció plantaciones del grano y aprendió del quehacer de un caficultor. Pero muy pronto ella supo que este departamento es mucho más que café: también se pueden hacer balsaje, cabalgatas y avistamiento de aves.

Por el camino del río

El balsaje es una actividad que combina la naturaleza y la aventura. Se realiza en embarcaciones hechas con guadua en el río La Vieja, en Quimbaya. “Consiste en un recorrido de 18 km, desde puerto Alejandría hasta Piedras de Moler, en Cartago”, señala Marcela Valencia Damelines, representante de Asobalsaje, la asociación que reúne a ocho empresas de este tipo.

En el recorrido, se pueden disfrutar la flora y la fauna del territorio. Los bogas, como se les dice a las personas que reman, cuentan historias del departamento durante el viaje.

La tarifa incluye la guía, protección, transporte, recorrido y el almuerzo, que le hace un guiño a la gastronomía de la región: se trata de un fiambre llamado pollo al paseo (sudado con papa, yuca, arroz y hogao) y envuelto en hojas de plátano.

“A caballo vamos pal....”

En la vereda Boquía, en Salento, en fincas privadas y por senderos ecológicos, los turistas pueden disfrutar de la jornada en cabalgatas, mientras observan los paisajes.

Existen varios planes y recorridos. Por una finca privada hay uno que dura entre 35 y 45 minutos, aproximadamente. Otra cabalgata pasa por la orilla del río, el Camino de los Indios, el Camino Nacional y por un predio amplio en donde el turista puede galopar a toda velocidad. Ese trayecto dura entre 50 minutos y una hora.

Uno de los más apetecidos es el paseo a la cascada. Se hace por toda la orilla del río, luego se pasa por una quebrada, por una hacienda tradicional ganadera, por túneles antiguos y, finalmente, se llega a la cascada, donde los turistas se pueden bañar, tomar fotos y comprar productos cocinados con leña, como chorizos, carne y agua de panela. El plan dura entre hora y media y dos horas.

Los caminos son de fácil acceso y los tiempos dependen del nivel de experiencia del turista montando a caballo. Tienen todo en orden para prestar el servicio. Los caballos son revisados periódicamente por los veterinarios y le ofrecen al turista la protección adecuada, como cascos, chalecos y póliza de seguro.

Avistamiento de aves

La bióloga Andrea Beltrán hace parte de una agencia especializada en ecoturismo. Su empresa está enfocada en dos líneas: aves (Quindío cuenta con más de 550 especies) y anfibios-reptiles.  “Quindío tiene una oferta turística de naturaleza importante y, a raíz de eso, hemos diseñado actividades para hacer en el departamento,  que están enfocadas en el turismo científico y biológico, y  en la interpretación ambiental”, señala.

Los avistamientos de aves en el Quindío tienen tres rutas especiales: Camino Nacional y las reservas naturales La Patasola y Barbas Bremen. En esta última se pueden ver, según la bióloga, “monos aulladores, ranas rubí, que es endémica, y ranas de cristal. Además, gran variedad de aves, como el carpinterito punteado, la pava caucana y el hormiguero de Parker, que son especies endémicas de Colombia”.
La observación de aves se hace mediante caminatas lentas y dependiendo de cómo se comporte la fauna y la ruta. En Camino Nacional se encuentran los loros orejiamarillos y los tucanes. También se puede apreciar un valle de palmas de cera, uno de los símbolos nacionales.

849185

2019-04-07T10:20:22-05:00

article

2019-04-07T10:23:23-05:00

nroldan_250929

cromos

Lucety Carreño Rojas

Estilo de Vida

Quindío, mucho más que café

30

5059

5089