Regresar ha sido maravilloso

Sabe que la gente la recuerda como aquella reina que en Cartagena les robó el corazón, pero su vida ha explorado muchos más horizontes laborales que los que su público sospecha. Ahora, María José Barraza ha decidido volver a la televisión colombiana para emprender nuevas rutas.
Regresar ha sido maravilloso

Hace cinco años, María José Barraza decidió ser colombiana en el exilio. La cartagenera se fue a Miami como directora y miembro del comité anfitrión de Belive, un evento que reúne a las principales fundaciones colombianas basadas en Estados Unidos.

“Esta experiencia me ha permitido, desde la distancia, trabajar por mi país”, dice.

En Estados Unidos, la vida no cambió, pero se hizo más sosegada. “Mi vida gira alrededor de mi hogar, mi matrimonio y mi familia”, afirma. “Disfruto mucho la labor de ama de casa y como esposa estoy viviendo uno de los momentos más felices de mi vida. Acá la vida es más tranquila, más relajada”, añade.

Barraza había hecho una carrera en Colombia. Hay un comienzo claro, fundamental: el concurso de Señorita Colombia del 91, en el que fue elegida tercera princesa y Señorita Silueta. Tras al éxito, viajaría a España para ser coronada como Reina Mundial del Turismo. “El reinado fue sin duda mi punto de partida, de ahí arrancó todo”, reconoce. “Luego ‘Magazín Caracol’ fue mi escuela, donde aprendí mucho de lo que sé hoy en día”.

Sin embargo, antes de la televisión, la cartagenera había sido columnista de la revista Cromos y su andar en la radio ya comenzaba. También habría que recordar su participación, al lado de Lorenzo Lamas, en la coproducción italo-española‘La carne y el Diablo’.

Tras su aparición inicial en la televisión, Barraza dirigiría y presentaría ‘Qué tiene María José’, un programa propio en el que viajaría por el mundo y entrevistaría a personalidades como Julio y Enrique Iglesias, Ricky Martin, Chayanne, Ricardo Arjona, Shakira, Rosario Flores y Armando Manzanero, entre otros.

“‘¿Qué tiene María José?’ me dio la oportunidad de asumir un rol como directora, productora y presentadora de mi propio programa, que es el sueño de cualquier presentador”, sostiene. La serie de entrevistas también marcaría una huella. Cuando Barraza piensa en por qué los colombianos la recuerdan, el recuerdo sale a flote.

“Obviamente, la imagen de reina sigue latente cuando viajo a Cartagena. Recuerdan mucho ‘¿Qué tiene María José?’, los viajes, las entrevistas”, concluye. La televisión sirvió para sintetizar esas facetas (reina, presentadora, viajera) en una postal elegante, refinada, inteligente, que se concretó bien cuando Barraza presentó el Reinado Nacional de la Belleza de 2005.

Volver...

Y, sin embargo, María José volvió. Hace unos meses, regresó a Colombia para presentar Millones por montones, el primer programa de concurso en la historia del país en entregar mil millones de pesos todos los días. La experiencia es fresca, renovadora.

“Hace mucho deseaba regresar a la televisión colombiana”, admite. “Quería que fuera con algo distinto que me permitiera no solo reconectarme con el público, sino mostrar una faceta nueva y diferente como presentadora de entrentenimiento. Cuando se presentó este proyecto, que además conocía, supe que era la oportunidad que estaba esperando. Aparte de eso, coincidía con mis tiempos y los del canal”.

“Regresar ha sido maravilloso”, confiesa.

Tiene razón: la vuelta le ha permitido volver a hacer televisión en Colombia, reencontrarse con amigos y gente del medio que llevaba mucho sin ver. “Y, lo más importante, me hizo volver a tener ese contacto directo con el público, que había perdido desde que vivo en Estados Unidos”.

Al presentar el programa del Canal Caracol, María José demostró su versatilidad. La mujer que regresó es distinta a la que se fue hace unos años: el viaje como experiencia transformadora.

“Con los años”, admite, “las prioridades cambian. Llega un momento en la vida en que entiendes que la competencia es con uno mismo. La belleza es tan relativa. Todos tenemos algo de vanidad y es obvio que queremos vernos y sentirnos bien. Pero la verdadera belleza, la que perdura y la que debe realmente importarnos, tiene que venir de adentro. Yo me cuido. El problema está cuando vivimos para agradar a los demás”.

“Lo importante para mí es la familia y tener eso claro hace muy fácil tomar decisiones. Cuando llega un proyecto que implica estar más de cierto tiempo por fuera, automáticamente deja de ser una opción”, confiesa. “Yo procuro trabajar día a día en ser mejor persona e impactar positivamente la vida de los seres que amo y me rodean. Quiero aprovechar la oportunidad que Dios me ha brindado de devolverles un poco del amor y el gran sacrificio que han hecho”.

Para el futuro, María José elige el presente. “Por el momento, quiero disfrutar de esta nueva etapa de Millones por montones, seguir trabajando en BeLive y en lo personal compartir con mi familia. Vivo el día a día”.