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hace 32 mins

¿Sabes qué es el piso pélvico?

Hay una región del cuerpo que debemos vigilar para que varios de nuestros órganos funcionen bien y para tener una vida sexual satisfactoria.

La primera vez que supe de la existencia de esa región desconocida, oía la franja de sexo de alguna emisora. “Pida su cita ya en el centro de acondicionamiento del piso pélvico y olvídese de sus problemas”. ¿Piso pélvico? Mis pupilas se dilataron. No supe a dónde llevarme las manos, quería ubicarlas en mi piso pélvico pero ni siquiera sabía dónde encontrarlo. ¿Cómo funcionaba eso de sacar una cita en este lugar? ¿A qué tipo de problemas se refería? ¿Por qué mi mamá nunca me había mencionado esta misteriosa región corporal? Tendría que buscar información de primera mano la mañana siguiente, ya que, contrario a lo que pensaba, los centros de entrenamiento del piso pélvico no atienden a las once de la noche.

 

Y así lo hice. Busqué a la experta más calificada: Ángela Inés Ocampo, fisioterapeuta pélvica en uroginecología y uropediatría. La especialista resolvió de inmediato la primera duda: “El piso pélvico está constituido por el grupo de músculos ubicados entre el coxis y el pubis. Alberga la matriz, los intestinos y, por supuesto, la vagina. Para que todo funcione como debe ser, esta cavidad debe tener buen tono muscular, pero lo va perdiendo con el paso de los años, así como por otros factores”, me dijo.

 

Esos factores son el embarazo, los partos, las actividades que demandan mucha fuerza y el estreñimiento. Debo confesar que me sentí desconcertada al escuchar que los procesos naturales propios de las mujeres, como el parto y el embarazo, podían causar traumas –también naturales– en una región del cuerpo tan importante como el piso pélvico. Sentí una corriente fría pasar por mi estómago. La feminidad y sus contraindicaciones. Las mujeres y su fortaleza.

 

Ya entradas en materia, le pregunté a la experta sobre las consecuencias del debilitamiento del piso pélvico: “Lo que sucede es que la musculatura va perdiendo tonicidad, especialmente si la sometemos a esfuerzos exagerados. Es un debilitamiento que afecta varios órganos, como el ano, la vagina y la uretra, por eso muchas mujeres mayores sienten goteo de orina cuando se esfuerzan demasiado, cuando se ríen o cuando estornudan. También se ve afectada su vida sexual, pues el introito vaginal (la entrada de la vagina) se amplía y la capacidad de contracción de la mujer es menor”.

 

¿Y cómo puede una mujer luchar contra algo que es natural y que además se genera por un proceso físico como el parto? Le pregunté sobresaltada. Me pidió calma, en principio. Y me ofreció un parte de tranquilidad, después de advertirme que el desconocimiento y los tabúes que existen sobre estas problemáticas han hecho que ni siquiera hablemos del asunto; por consiguiente, no lo tratamos hasta que ya es grave. En Europa, por ejemplo, es obligatorio rehabilitar el piso pélvico después del embarazo. Las mujeres, antes de comprarse una faja apretada y llena de botones –como en nuestro país–, piden cita con el ginecólogo para que las remita a un especialista que iniciará su rehabilitación.

 

Ojo, no hay que esperar hasta tener síntomas extraños. Es necesario revisar el piso pélvico cada tanto, ya que su debilitamiento no solo se debe al parto y al embarazo, otros causantes importantes son el estreñimiento y el exceso de ejercicios de mucha fuerza. La fisioterapeuta también recomienda evitar el uso indiscriminado de fajas inmediatamente después del embarazo. Estas presionan hacia abajo los órganos comprometidos con el piso pélvico, lo cual perjudica su tonicidad.

 

Los tratamientos para mejorar la tonicidad del piso pélvico empiezan con la revisión de la historia clínica de cada mujer. El experto debe conocer sus hábitos, el tipo de ejercicio que hace y la manera en que se comporta su cuerpo. Con base en esto se determina un entrenamiento conductual. Si el paciente es disciplinado, percibirá cambios a partir de los cuatro meses, aunque desde la primera sesión se notan diferencias.

 

Después de nuestra conversación, quedé mucho más tranquila. Reconocí que muchas veces nos preocupamos más de lo necesario por nuestra apariencia física y olvidamos que el cuerpo es un todo, compuesto por órganos encargados de nuestro funcionamiento y de nuestra vitalidad.

 

Ponle atención a su piso pélvico

 

- Hasta no hacer una terapia para fortalecer el piso pélvico, no utilices una faja después del embarazo, ya que presionará hacia abajo los órganos de esa región corporal.

- Si percibes algún goteo de orina cuando te ríes o estornudas, no lo ignores. Puede que tu piso pélvico requiera atención médica y un tratamiento especial.

- Ten en cuenta que un piso pélvico débil no solo afecta órganos importantes, sino tu vida sexual. Por lo tanto, toma medidas para que puedas tener relaciones sexuales plenas durante muchos años. 

 

Foto: iStock.

 

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