12 consejos para verte hermosa durante el embarazo

Aumento de peso, náuseas, manchas, estrías, son algunas de las molestias que irrumpirán durante tu embarazo.
Mujer embarazada cuidando su barriga

Piel

 

Estrías. Apenas te enteres de tu embarazo, debes preparar tu piel para la resequedad y el estiramiento del vientre, los senos y las piernas. Y, como siempre, hay que hacerlo de adentro hacia afuera, con una dieta balanceada, abundantes líquidos, (el agua sigue siendo maravillosa) y con una estricta rutina de hidratación. Aplica crema antiestrías por lo menos cada seis horas y complementa con aceite de almendras en las noches. No te rasques.

 

 

Manchas. La famosa máscara del embarazo surge en la frente, en las sienes y en los pómulos y tiende a empeorarse con la exposición al sol. En estas circunstancias es recomendable el uso continuo de pantallas y bloqueadores solares con elevado factor de protección. También suele aparecer una línea oscura en el abdomen o alrededor de los pezones, pero en la mayoría de casos las manchas desaparecen después del parto. Si esto no ocurre, puedes someterte a un tratamiento con cremas aclarantes.

 

 

Gingivitis. Tus encías pueden estar más propensas a inflamarse o infectarse, incluso pueden sangrar durante el cepillado. Por esta razón, hay que tener especial cuidado con la rutina de aseo, que debe hacerse con seda dental, un cepillo suave y, si es necesario, una crema especial para encías sensibles. Consume con moderación dulces, galletas, bizcochos y gaseosas y no olvides visitar al odontólogo apenas sepas que estas en embarazo.

 

 

Uñas y cabello. Puede parecer que tu cabello es más abundante y grueso durante el embarazo. La verdad es que el ciclo de caída se detiene durante esas semanas y se reactiva después del parto. Por eso pareciera que está perdiendo mucho cabello, pero es normal. Las uñas, en cambio, se vuelven quebradizas y débiles. Con una dieta rica en frutas y verduras, protegerás el cabello y las uñas y garantizarás su normal crecimiento. Evita el uso de secadores, pinzas y planchas, así como de peines con dientes finos. No te recojas el cabello mojado ni uses trenzas o moñas muy apretadas.

 

 

 

Ejercicio

El ejercicio moderado y bajo supervisión médica puede solucionar la mayoría de las molestias y dolencias que se presentan en el embarazo. Deja para las abuelas la creencia según la cual las embarazadas no pueden hacer nada y deben dedicarse solo a descansar.

 

 

Caminar, nadar, montar bicicleta estática o practicar yoga o pilates especiales para embarazadas puede proporcionarle varios beneficios: Evitan el aumento excesivo de peso, ayuda a resistir mejor el trabajo de parto y mejora la recuperación postparto. Evita la aparición de la diabetes que se desarrolla durante la gestación. Pero, ojo, no te extralimites y a la menor molestia, consulta al médico.

 

 

El yoga prenatal es una técnica que te permitirá adquirir elasticidad al cuerpo, aumentar las probabilidades de tener un parto natural y asegurar una más rápida recuperación. Además, relaja la mente, controla la respiración y la circulación, minimiza la ansiedad, ayuda a combatir el dolor de espalda, la hinchazón de las piernas, fortalece la columna y ayuda a conciliar el sueño y a descansar.

 

 

Sácale provecho a esta etapa de su vida para consentirte. Ve al spa y al salón de belleza para no descuidar tu aspecto personal. Con el cambio obligado de vestuario, aprovecha para cambiar de peinado, innovar tu maquillaje y lucir cada vez mejor. No dejes que las molestias se noten en tu apariencia.

 

 

Molestias

 

 

Calambres. Es común que aparezcan en las piernas y, casi siempre, mientras duermes. Los músculos se tensan por falta de líquidos, por permanecer mucho tiempo en una posición o por problemas de circulación. Para aliviar la molestia es importante hacer ejercicios de estiramiento antes de acostarse, evitar estar sentada o parada por mucho tiempo o cruzar las piernas. Realiza masajes suaves en las piernas y pónte una bolsa caliente o toma una ducha tibia antes de dormir.

 

 

Acidez. Junto con la indigestión y el estreñimiento son los síntomas más frecuentes del embarazo. Es difícil evitarlos, pero es posible aliviarlos con un par de tips. Evita el aumento exagerado de peso y el uso de ropa ajustada. No bebas líquido con las comidas y hazle el quite al café, a la comida grasosa, al chocolate y otros alimentos que provoquen acidez. Es preferible comer cinco veces al día en pequeñas cantidades que hacerlo solo tres en grandes porciones. Duerme con la cabeza elevada para evitar que los ácidos estomacales suban al esófago.

 

 

Dolor de espalda. Es más fuerte durante el último trimestre debido al peso de la barriga. Para aliviarlo puedes hacer ejercicios para fortalecer los músculos dorsales y lumbares y de estiramiento. Es necesario bajar el ritmo del trabajo o de las actividades habituales y tomar más periodos de descanso, acostada en posición fetal. El calor local y los masajes suaves pueden calmar el dolor.

 

 

Dificultades para dormir. Nada como una ducha de agua tibia antes de acostarse, ojalá en tina y espumas relajantes. Evitea situaciones estresantes o que te pongan nerviosa. Los ejercicios de relajamiento o respiración son efectivos para conciliar el sueño. No te acuestes boca arriba, puede empeorar los dolores de espalda y la acidez. Trata de dormir de medio lado, sobre todo por el izquierdo porque puede mejorar la circulación. Pon una almohada entre las piernas y otra más para apoyar la espalda y abdomen. Evita levantarse durante la noche y realiza estiramientos para evitar los calambres.

 

 

Foto: Istock

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