El pimentón, el amante perfecto de las comidas

Su sabor inconfundible se encuentra en guisos, salteados y horneados. ¡Todo un manjar!

Es un producto originario de nuestro continente americano. Desde acá se ha extendido a todo el mundo y ha sido adoptado en la gastronomía latina y mediterránea. Quizás en la península ibérica es el lugar en donde su uso es el más arraigado, tal como podemos comprobarlo en la merluza a la bilbaína con pimentones rojos, en el pisto de verduras, en los famosos encurtidos y en muchas más preparaciones.

Los pimientos se destacan en las góndolas de los supermercados por su intenso color rojo, verde y amarillo. Son como un aviso luminoso que atrae las miradas. Los rojos son los más dulces. Entre la familia de los pimentones dulces están el pimentón morrón, carnoso y rojo, y el pimentón dulce italiano de forma alargada. Sus colores intensos, su textura carnosa y sabor dulce le dan un toque de frescura a las ensaladas, sopas como el famoso gazpacho, delicioso encurtido y refrescante en salsas. Su forma de campana se presta para rellenarlos de carne, arroz, vegetales o pollo. 

Y para los niños...

Una rica ensalada de pasta que es perfecta para llevar en la lonchera o para servir en el almuerzo.

Ensalada de pasta:

Cocina una libra de tornillos de colores en bastante agua caliente y sal. Escurre y guarda dos cucharadas del agua donde se cocinó la pasta. Añade ½ cucharada de aceite de oliva para que no se pegue la pasta. En una vasija, mezcla ½ taza de mayonesa “light”, 4 cucharadas de suero costeño, ½  taza de queso crema, 2 cucharaditas de ralladura de limón, 2 cucharada de jugo de naranja y las dos cucharadas del agua reservada. Incorpora la salsa a la pasta. Agrega ½ taza de pimentón rojo picado en cuadros pequeños, 2 cucharadas de perejil picado, ½ taza de arvejas cocinadas y ½ taza de pollo cocinado y cortado en cubos. Espolvorea pedacitos de tocineta crocante sobre la pasta. Salen 6 porciones.

Mil usos

1. La salsa fría de pimentones amarillos o naranja es una forma distinta y suculenta de aderezar ensaladas de vegetales, de pasta, de papa y deliciosa para servir con “tartare” de pescado. Asa en el horno seis pimentones amarillos o naranjas (ver Para quitar la piel de un pimentón). Parte en pedazos medianos los pimentones asados y licúalos. Vierte 3 cucharadas de crema de leche y 2 cucharaditas de vinagre blanco. Mezcla hasta obtener un puré suave y homogéneo. Cuela e incorpora otras tres cucharadas de crema, 2 cucharaditas de cilantro picado, la ralladura de un limón, sal y pimienta. Conserva en refrigeración. Este proceso lo puedes hacer con un día de anterioridad.

2. Para saber si un pimentón está fresco observa que la piel esté brillante y lisa, su textura carnosa y el tallo firme. El pimentón se puede conservar en refrigeración por cinco días. Guarda los pimentones en bolsas autosellables por 6 meses.

Para quitar la piel de un pimentón...

1. Calienta el horno a 400ºF (200ºC). Retira el tallo y corta los pimentones por la mitad. Remueve las membranas blancas y las semillas.

2. En una lata amplia pon los pimentones y hornea hasta que la piel tome un color oscuro o negro. Pon los pimentones en una bolsa de papel o plástica y ciérrela para que el vapor ayude a que la piel quemada se afloje con mayor facilidad. Deja enfriar por 10 o 15 minutos.

3. Con un cuchillo pequeño retira la piel tostada. Corta en tiras delgadas o cuadros medianos. Usa el pimentón para conservarlo en aceite de oliva con la hierba de tu preferencia, para saltearlo o añadirlo en cocidos, guisos, ensaladas o salsas.

 

Foto: iStock.

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