Descubre las cuatro claves para vivir sana y feliz

Un programa basado en cuatro ideas sencillas de recordar te ayudará a que tu cuerpo y tu mente funcionen bien.

"En tiempos de estrés como los actuales es tan importante mantener una mente fuerte, alerta y calma, como un cuerpo sano y para conseguirlo necesitamos aplicar las estrategias del SNAP", explica la experta estadounidense en bienestar social Ruth C. White, quien ha desarrollado este programa basándose en los estudios científicos que ha revisado para sus propias investigaciones sobre el trastorno bipolar.  La palabra SNAP está formada por las siglas de las palabras inglesas Sleep (sueño), Nutrition (nutrición), Activity (actividad)  y People (gente), los cuatro pilares que, según la experta, hay que cultivar y aplicar de forma sostenida para disfrutar de un bienestar duradero.

 

1. Sueño suficiente y reconstituyente

 

Dormir y descansar bien es uno de los secretos para mantener un mejor cerebro, un rostro más joven y una vida más larga, según White quien, para conseguir una rutina regular de sueño, sugiere tomar calmantes de hierbas, practicar técnicas de relajación, meditación y dormir en una habitación oscura y fresca, en la que haya sonidos calmantes o no haya ningún ruido en absoluto.

 

Los ritmos circadianos son los patrones físicos, mentales y de comportamiento que sigue el organismo humano en un ciclo de 24 horas, e influyen en la temperatura corporal, la actividad hormonal, los lapsos sueño-vigilia y el sistema inmunológico. Cuando estos ritmos biológicos sufren interrupciones, la persona corre más riesgo de sufrir enfermedades físicas o mentales. "Conseguir un buen sueño, respetando el ritmo circadiano, ayuda a mantenerse alerta durante el día, lo cual aumenta nuestra productividad, nuestro buen estado de ánimo y seguridad, y ayuda a reducir los accidentes causados por la somnolencia", añade. Para White, dormir bien consiste básicamente en irse a la cama cuando uno tiene sueño, conciliar el sueño en los 15 a 30 minutos siguientes y despertarse con la sensación de haber descansado.

 

2. Alimentación: ingredientes del buen ánimo

 

La recomendación es comer con horarios regulares y reducir al mínimo el consumo de sustancias que alteran el estado de ánimo, como la nicotina, la cafeína y el alcohol, que también interfieren con el sueño de buena calidad. Según esta experta, los suplementos alimenticios de las vitaminas B y D, y los ácidos grasos Omega 3, también ayudan al buen funcionamiento del cerebro. Los Omega 3 se encuentran de forma natural en los pescados de agua fría como el salmón, la caballa, las sardinas y el bacalao, así como en el lino, las semillas de 'chia', y algunos huevos (cuando las gallinas son alimentadas con linaza). El bacalao, el salmón y el atún son buenas fuentes de vitamina D, al igual que los productos lácteos y zumos enriquecidos con este nutriente esencial para los procesos metabólicos. Por su parte, la vitamina B está presente en los huevos, la levadura, las vísceras, los cereales integrales, las legumbres y las carnes de cerdo, ternera y pollo.

 

3. Actividad física: con regularidad y moderación

 

El movimiento físico de todo tipo y el ejercicio regular ayudan a mantener la mente aguda, a dormir mejor y a que el cerebro segregue endorfinas, unas sustancias hormonales que nos producen una sensación placentera. "Realizar la actividad, deporte o gimnasia elegidos al aire libre, mejora los beneficios de ese ejercicio, ya que nos expone al aire fresco y a la luz del sol, que influyen positivamente en el estado de ánimo", según la experta de la Universidad de Seattle. El nivel de actividad no tiene porqué ser extremo, aunque es vital que el ejercicio se practique de forma habitual y esté integrado en la vida de la persona. Ya sea caminar, correr, nadar, jugar al tenis o escalar, el hecho de seguir un programa regular de actividad física mantiene el cuerpo y la mente en buena forma, para que sean capaces de absorber los impactos del estrés diario. "Además, monitorizar nuestra propia actividad física, para ir viendo los progresos y beneficios, nos ayudan a motivarnos y a seguir adelante", explica White.

 

4. Gente: la red que nos sostiene y estimula

 

"Crear y permanecer conectado a una red de apoyo social a través de las relaciones personales es primordial para la experiencia y el bienestar de las personas, porque los seres humanos estamos destinados a estar en contacto con otra gente y estar con nuestros seres queridos nos hace felices", señala White.

 

El simple hecho de reírnos de forma natural y compartida, no sólo hace que nos sintamos bien en ese mismo instante, sino que genera un efecto beneficioso sobre el ánimo que dura varias horas e incluso se mantiene durante días. A veces, basta con permanecer cerca de la gente, aunque sean extraños, para que nos sintamos mucho mejor que estando aislados dentro de nuestros propios caparazones domésticos. "El contacto con otras personas, no sólo nos anima cuando estamos felices, sino que nos hace sentirnos apoyados por otros, cuando sentimos que no podemos hacer frente a una situación de estrés o cuando recibimos un golpe, o atravesamos una curva difícil en este viaje que es la vida", explica la experta en trabajo social. "Disponer de un hombro donde llorar o un oído que nos escuche evita que caigamos en la desesperación, la depresión o la ansiedad, y estar conectados a otras personas nos ayuda a tener los pies sobre la tierra y a no descarrilar en el día a día", concluye White.

 

Foto: iStock.

 

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