Vaginoplastia: remendar lo descosido

El rejuvenecimiento vaginal es uno de los tantos procedimientos que ofrece la medicina para mejorar la calidad de vida de las mujeres, la seguridad en sí mismas y su sexualidad.

Vaginoplastia: remendar lo descosidoFoto: David Schwarz

Durante décadas se han creado diferentes mi­tos alrededor del pro­cedimiento para re­juvenecer la vagina, llamado vaginoplastia. Ya sea por desconocimiento o desinforma­ción, se le ha considerado como un tabú o una extravagancia. Sin em­bargo, se debe romper con el primer concepto y desmentir el segundo.

La vaginoplastia es una cirugía que permite recuperar la capacidad de contracción del canal vaginal y, adicionalmente, ayuda a disminuir su diámetro. Este procedimiento, normalmente, se practica en mu­jeres que han dado a luz de manera natural, ya que el parto es uno de los principales motivos que modi­fican el diámetro normal de este.

Es común que se tienda a confundir el rejuvenecimiento vaginal con la labioplastia, sin embargo, ambos procedimientos son completamente diferentes.

En diálogo con la revista Cromos, Camilo Prieto, cirujano plástico y miembro de la Sociedad Colombia­na de Cirugía Plástica, explica: “La vaginoplastia se concentra en la par­te interna de los genitales, mientras que la labioplastia contempla la par­te externa de los mismos; es decir, en los labios menores se realiza una disminución de la proyección y en los labios mayores lo que se busca es un aumento de la tensión, incluso a veces se utilizan injertos grasos para darles algo de volumen”.

De este modo, Prieto respon­de a algunas de las dudas más importantes respecto del reju­venecimiento vaginal.

¿Cuál es la edad adecuada para realizarse un procedimiento de este tipo?

El experto expresa que la labioplastia se puede “practicar en menores de edad por­que normalmente se busca corregir fac­tores asociados al desarrollo o incluso ge­néticos que hacen que los labios menores tengan un tamaño voluminoso”. Algunas mujeres muy jóvenes deciden operarse en vista de que los labios menores de gran ta­maño alteran su calidad de vida.

En el caso de la vaginoplastia, de­pende de si existen factores asociados al cambio del diámetro del canal vagi­nal. En ocasiones se presenta una si­tuación de cambios en la postura de la vejiga o del recto asociados a los emba­razos. Si es una menor de edad, excep­cionalmente, se puede considerar esta posibilidad.

¿Cómo debe prepararse la mujer para la cirugía?

Es indispensable no usar tampones, así se trate de una labioplastia, “por­que la evidencia científica ha demos­trado que el uso de estos artículos durante la cirugía puede producir un evento fatal que se llama shock séptico (afección mortal, producto de una gra­ve infección)”, indica Camilo Prieto.

Adicionalmente, se debe contar con ocho horas de ayuno. Aunque el proce­dimiento se realiza bajo sedación, en al­gunas situaciones se hace también con anestesia general, “el ayuno es una con­dición de seguridad como también lo son los exámenes prequirúrgicos, que se soli­citan para cualquier procedimiento”.

¿En cuánto tiempo se realiza el procedimiento?

La labioplastia se demora alrededor de 30 minutos, mientras que el reju­venecimiento vaginal una hora. Ambas cirugías pueden hacerse al tiempo, si se quiere.

¿Qué cuidados se deben tener en el posoperatorio?

Por más difícil que sea, hay que abstenerse de tener relaciones se­xuales durante cuatro semanas.

¿Cuántas vaginoplastias podría realizarse una mujer a lo largo de su vida?

Una es más que suficiente.

¿Cuáles son las ventajas de una vaginoplastia?

La gran ventaja de la vagino­plastia es “mejorar de mane­ra importante las relaciones sexuales. También durante esta cirugía se pueden corregir otros problemas, como el pro­lapso de la vejiga o del recto. No es que correspondan espe­cíficamente a la vaginoplastia, pero se puede aprovechar para corregir este tipo de cosas”.

¿Cuánto cuesta la cirugía?

De acuerdo con Prieto, la la­bioplastia cuesta aproximada­mente tres millones y medio de pesos. Un rejuvenecimiento vaginal, cinco millones, depen­diendo de si existen procedi­mientos asociados.

Es necesario aclarar que la va­ginoplastia no es procedimien­to estético, ya que no se ve, es un procedimiento funcional que mejora la calidad de vida de las pacientes. La labioplastia sí tiene un componente estético porque mejora la apariencia de los geni­tales, pero también es funcional: cuando los labios son muy gran­des alteran la capacidad de las mujeres para hacer ejercicio o se genera una dispareunia, sin­tomatología asociada al dolor durante el sexo.

Por otro lado, existe una cirugía para reconstruir el himen o ‘recu­perar la virginidad’, este procedi­miento también es diferente al re­juvenecimiento vaginal.

“La himenoplastia es un procedimiento quirúrgico cor­to para recuperar el diámetro original en el que se encuentran las estructuras conocidas como carúnculas; lo que busca es res­taurar y simular la barrera ini­cial natural de la virginidad”,

La vaginoplastia no es procedimiento estético, es un procedimiento funcional que mejora la calidad de vida de las pacientes.

 

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