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Ventajas de reducir la semana laboral a cuatro días

En Nueva Zelanda hicieron la prueba y se encontraron con maravillosos descubrimientos.

Por Redacción Cromos

25 de febrero de 2019

Pixabay

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Trabajamos en exceso. Desde que nos levantamos revisamos el correo en el celular y antes de acostarnos revisamos el computador para poder dormir tranquilos. En estos tiempos, en los que andamos conectados sin pausa a la oficina, hemos olvidado cómo se establecen los límites entre lo profesional y lo personal. Nuestros hijos han perdido a sus papás, ya que en lugar de acompañarlos en las noches, nos la pasamos pegados a los aparatos que nos atan a lo laboral. Ya no hay horarios. Ni descansos.

Por esta razón, la compañía de servicios financieros Perpetual Guardian, de Nueva Zelanda, redujo los días laborales de cinco a cuatro durante ocho semanas. En la prueba participaron 240 empleados. Aunque no es un experimento lo suficientemente extenso, es el más grande que se ha hecho en el mundo en una empresa privada.

La intención era medir la motivación y la productividad. Por eso se les pidió que entregaran la misma cantidad de trabajo que producían en una semana común y corriente. Los encargados de medir los resultados fueron la Universidad de Auckland y la Universidad de Tecnología de Auckland, en Nueva Zelanda, que concluyeron que los puntajes sobre liderazgo, estímulo, empoderamiento y compromiso en los empleados crecieron en comparación con los presentados en 2017.

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La productividad aumentó en un 20%. Pero un logro más importante que ese fue que los empleados empezaron a conversar e idear estrategias para manejar el tiempo de una manera más eficiente. Por ejemplo, decidieron recortar el tiempo de las reuniones de una hora a 30 minutos.

La prueba también reveló que el balance entre el trabajo y la vida privada mejoró significativamente, del 54% al 78%. Los empleados pudieron pasar más tiempo con su familia y con sus amigos. Además, aprovecharon para invertir unas horas en deportes o en hobbies que tenían olvidados.  

Los niveles de estrés disminuyeron de un 45% a un 38%. Los equipos funcionaron mejor juntos y los empleados encontraron mayor satisfacción en el desarrollo de sus tareas: trabajaban más rápido y mejor, ya que tenían el interés de probar que eran capaces de hacer un mejor uso de su tiempo.

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El compromiso de los empleados con el trabajo aumentó en un 40%. "Descubrimos que cuando se trataba de liderazgo, tuvimos mucho éxito en empoderar a nuestro personal para encontrar sus propias soluciones sobre cómo iban a continuar brindando apoyo y servicio a nuestros clientes, al mismo tiempo que trajeron sus propias medidas de productividad", señaló Christina Brotherton, jefa de Personal y habilidades de Perpetual Guardian.

Hay que mencionar, no obstante, que no todos se adaptaron al cambio. Algunos trabajaron con angustia y presión con tal de alcanzar a cumplir con sus responsabilidades, y esto aumentó su nivel de cansancio y estrés. El final, ese quinto día fue necesario para que descansarán después de toda la preocupación de las jornadas laborales. Hay quienes prefieren trabajar más días, pero a un ritmo más lento.

 

Fuente: BBC - White Paper - The Four-Day Week - Perpetual Guardian

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