
La Topa Tolondra
Por: Sergio Mora
En la calle 5, frente al barrio San Antonio, se encuentra una opción que se remonta a la década de los setenta, donde se oyen tambores antillanos que cada día suenan mejor.
Ubicación: Calle 5 No. 13-27, Cali.
1. Ambiente
Para una noche inolvidable se necesitan dos mitades. La primera es una mesa, sillas, agua y trago. Y la segunda, quizás más importante: música y golpe. En La Topa Tolondra sobra espacio para la gozadera, para sentarse, para brindar. El tiempo no corre y no hay descaches en las canciones.
2. Música
Aquí se casan con la vieja guardia de Los Hermanos Lebrón, Ángel Canales, la Sonora Ponceña y Frankie Dante y la Flamboyan. La curaduría de Carlos Ospina, su disc-jockey y propietario, es para aprendérsela. Para nada se trata de impresionar, se trata de saber dar con el tema en el momento oportuno.
3. Variedad
Los lunes son para extranjeros. Los martes hay espacio de cine foro, que concluye con la promoción musical 3 por 1 (por cada tres salsas, un bolero). Los jueves se destinan a la salsa en vivo. Finalmente, los viernes y los sábados se reservan para la fiesta tradicional de La Topa.
4. A muchos grados
Si el pelo es largo, lleve con qué cogérselo. Si va en camisa manga larga, remánguesela. Si es de las personas que no acostumbra consumir agua, prepárese para beber lo que no se toma en un año. En La Topa se siente duro el calor, por lo que es necesario establecer pausas para salir a la calle a refrescarse (el calor de afuera le va a parecer fresco). Para una noche redonda, la combinación ideal es cerveza, aguardiente y agua, en sorbos dosificados. La temperatura agota, sí, pero poco importa si la canción que está sonando toca sus fibras.
Fotos: Carlos Opina.

