
«Claudia Helena no ha dejado de brillar» Carlos Vives
Es cierto que ella me ayuda a organizar la vida en todo sentido, es un apoyo como mamá, también en el campo administrativo; pero lo fundamental es que ella cree en mí. Cree, incluso más que yo. Es mi impulso en la vida. Además de que me quiere, hace que se vea posible lo que yo siempre he soñado.
Entiende mi trabajo.
Pero no ha dejado de brillar. Eso es lo que ha hecho Claudia Elena en su vida, esa es su forma de ser. Ella brillaba antes de conocer a Carlos Vives: brillaba en la universidad, brilló en el reinado, en la compañía en la que trabajó. Claudia Elena reúne dos condiciones que son difíciles de combinar: es soñadora y pragmática. Por eso es encantadora. La gente la quiere y la respeta, porque así como es seria para sacar cuentas, también es dulce y tierna con sus amigas o compañeras de trabajo.
En esta relación cada quien tiene su finca. Ella manda en la suya y yo en la mía. Claudia Elena hace parte de un equipo de trabajo, eso es fundamental para tener un proyecto musical. Hemos logrado cosas increíbles con ese equipo, en el que ella está liderando unos espacios. Sin duda ha sido fundamental en esta segunda etapa de mi carrera.
En este equipo nos toca trabajar en todo y, así como ella me apoya en logística, también opina sobre lo que hago musicalmente. Ha dejado de trabajar en otras cosas y se ha volcado de lleno a conocer la industria y ya la maneja.
Claudia Elena ha sido clave en este segundo aire de mi carrera. Llegó en un momento difícil de mi vida. Uno no vive solo en el mundo. Por ejemplo, en mi primera etapa, mi éxito tuvo que ver con la felicidad de mi primer matrimonio, con mis hijos. Y en este momento de mi vida, mi familia, mi mujer, la estabilidad de mi trabajo, ayudan a que las cosas salgan como debe ser.
Pero no crean que solo ella me ayuda a mí. Yo trabajé para su spa, hice parte del departamento de mantenimiento, participé en reuniones conceptuales, hice promoción y publicidad y hasta hablé de las cremas. Yo también soy todero.
Hay que reconocer que Claudia tiene su cerebro claro para las cuentas y además tiene un sentido de la estética que me ayuda mucho, por ejemplo, con el vestuario o las fotos. A ella le gusta su trabajo conmigo, lo disfruta. Goza viéndome hacer una canción, imaginándose conmigo el video, ayudándome con la ropa, viendo si me corta el pelo.
El hecho de trabajar juntos hace que pasemos más tiempo y eso aumenta las posibilidades de pelear pero también de pasarla rico. Finalmente estamos juntos en la aventura. Es cierto que a veces en el calor de la situación uno dice cosas, pero Claudia Elena me ha enseñado que, sin importar lo que pase, no debemos acostarnos bravos.
Dicen que detrás de cada hombre hay una gran mujer, pero yo creo que en este caso se debe decir: al lado de cada hombre hay una gran mujer.
Ilustración: Édgar Andrés Rozo Ruda
