
El dilema de la educación superior
¿Cómo financiar la educación superior de sus hijos? Pocos padres se plantean esa pregunta, aunque sueñan con brindarle estudio de primer nivel a los suyos. En un país en donde sus universidades públicas tienen pocos cupos y el precio del semestre en una privada, dependiendo de la carrera, está entre siete y dieciocho millones de pesos, ¿se puede planear con antelación su pago? ¿Es mejor ahorrar cuando los hijos están pequeños para que el golpe se sienta menos?
El mercado ofrece dos opciones para los padres o acudientes que quieren cubrir por anticipado el estudio de los suyos. Ambos caminos están atravesados por una palabra de difícil ejecución: ahorro. Es complejo para un padre pensar en la universidad cuando tiene la responsabilidad de llegar a fin de mes con otros gastos. Visto de otra manera, ahorrar para la universidad termina siendo un lujo que pocos se pueden dar. Justamente para los que tienen pesos de más o la disciplina suficiente, y quieren garantizar desde ya un espacio en el aula de una universidad, hay compañías que ofrecen la posibilidad de pagar una carrera universitaria, aunque el futuro estudiante apenas sea un niño de cinco años o incluso esté por nacer. "Ofrecemos una póliza de seguro educativo por la mitad de lo que cuesta hoy una carrera universitaria", dice Lucía Becerra, asesora de la empresa estadounidense Global Seguros.
¿Cómo pagar este seguro? "Hay varias formas, de acuerdo a la edad del hijo. Una de ellas es pagar una cuota inicial de aproximadamente cuatro millones, que es un 5% del total. Luego debes pagar mensualmente una cuota de $1.800.000 durante cinco años, o 48 meses de $2.200.000 o 36 meses de $2.740.000", responde Becerra.
Las compañías administran la plata mientras el niño crece. Ahí está el éxito del modelo de su negocio. Esta modalidad también tiene sus peros. "Emocionalmente es muy significativo sentir que le estás pagando por anticipado la universidad a tu hijo y la desventaja es que es un seguro costoso", dice Manuel García, representante de Gestión del Conocimiento de Old Mutual, el grupo de compañías expertas en mercado financiero. "Para los que no les alcanza el dinero para un seguro, pueden apostar por un plan de ahorro programado en una entidad bancaria, en el que mensualmente también guarda una determinada cantidad de dinero por varios años, sin compromisos legales ni sanciones altas".
Dicho lo anterior, Becerra sostiene que "el plan de ahorro no sirve para sufragar la universidad porque pierdes el valor del dinero en el tiempo". Lo explica con precisión: si el niño está en pre kinder, le faltan alrededor de 13 años de colegio para ingresar a primer semestre. Si el padre ahorra un millón cada mes durante ese tiempo, ahorrará ciento veinte millones, más una rentabilidad de cincuenta. Va a tener ciento setenta millones ahorrado. ¿Sabe cuánto va a empezar a valer un semestre en trece años? La respuesra es treinta y tres millones, teniendo en cuenta el incremento del 5% anual que hace una universidad como la de Los Andes. Si le va muy bien, seguramente cubrirá la mitad de la carrera.
El padre de familia puede plantarle cara al pago de la educación superior de su hijo desde antes de que este salga del vientre, o pagarla cada principio de semestre, como se hace habitualmente. Eso si tiene un hijo que quiere ir a la universidad, porque si no, le ahorrará un problema con varios ceros a la derecha.
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