Para su edición final del pasado año 2022, la revista Time nombró en su lista de “Héroes del año” a las mujeres en Irán por sus protestas y acciones de resistencia colectiva, desatadas tras el asesinato Mahsa Amini en septiembre, una joven que murió después de haber sido brutalmente golpeada por no llevar correctamente el hijab o velo.
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Luego de la noticia, miles de mujeres salieron a las calles de Teherán, ondearon el velo en el aire y se cortaron el pelo en muestra de solidaridad con la joven, y en contra de los abusos de las políticas extremas de la República Islámica.
Sigue a Cromos en WhatsAppComo Amini, han existido otras mujeres que han sido torturadas, abusadas y desaparecidas a manos del Estado por su inadecuado cumplimiento de las estrictas normas que limitan y desfavorecen a las mujeres en el país. El día a día de una mujer en Irán se ve atravesado por la estricta “disciplina” autoritaria vigilada por la Policía de la Moral, una unidad de las fuerzas de seguridad del gobierno que regula el cumplimiento de ciertas normas exclusivas para las mujeres.
Las restricciones no dejan de perseguir a las mujeres en Irán, vigiladas de cerca permanentemente por la Policía de la Moral iraní.
Aunque hasta hace algunas décadas las mujeres podían usar minifalda, andar por la calle sin velo y no depender única y exclusivamente de los hombres, ahora la situación es totalmente diferente. Para que esto se transformara tan radicalmente, según Angélica Alba, profesora de la Facultad de Relaciones Internacionales de la Universidad Javeriana, el gobierno actual de Irán subió al poder en un país insatisfecho, en el que también se sufrían repetidos abusos a los derechos humanos. En 1979, cuando se dio la Revolución en la que Ayatolá Ruhollah Jomeini derrocó al sha Mohammad Reza Pahlevi, los musulmanes chiitas lograron capitalizar el descontento de la población general, y terminar de construir una sociedad profundamente conservadora, teocéntrica, y como todas las instituciones construidas sobre bases religiosas, patriarcal. Así, las mujeres pasaron a un segundo plano y perdieron muchos de sus derechos.
Las restricciones no dejan de perseguir a las mujeres en Irán, vigiladas de cerca permanentemente por la Policía de la Moral iraní.
Las radicales restricciones para las mujeres en Irán
En la enorme lista de prohibiciones está establecido que las mujeres siempre deben usar ropa holgada; está prohibido exponer cualquier parte del cuerpo a excepción de rostro y manos. No pueden cantar o bailar en público y mucho menos hacer música. Deben usar hiyab o velo tapándose el pelo y cuello. No pueden usar maquillaje ni cosméticos. Una mujer no puede sentarse al lado de otro hombre que no sea su pareja, y deben estar separadas de los hombres en el transporte público.
Sorour Roustazadeh, una mujer de 25 años que dejó Irán hace unos meses para hacer la Maestría MArch en Arquitectura en Milwaukee, Estados Unidos, comenta: “Cuando tenía 14 años estaba con un chico hablando en un área recreacional de mi ciudad, cuando la van de la Policía de la Moral se acercó y me pidió mi celular. Entraron a buscar el número de mis padres. A él no lo indagaron, a mí me revisaron todo. Mi crimen era estar con un chico a solas en un área vacía, porque no era mi esposo”. Las mujeres no deben ir a eventos deportivos, jamás se verá a una mujer en un estadio de fútbol, y aunque el régimen iraní permitió que las mujeres vieran un partido de fútbol por primera vez en 40 años en agosto de 2022, la medida no fue permanente.
El matrimonio es legal a partir de los 13 años, por lo que, con permiso del padre o el tutor, una niña puede estar casada y tener obligaciones sexuales con hombres de edades significativamente mayores. Además, las mujeres tienen prohibido protestar, y aunque la experiencia de Sorour Roustazadeh no terminó mal, la persecución no se va de la mente de las mujeres. La artista iraní Shirin Salehi afirma en una entrevista con El correo “ser mujer en Irán significa arrastrar un terror psicológico toda tu vida, te provoca pesadillas aun cuarenta años después, aunque vivas en otro país”. Roustazadeh afirma que se siente extraña quitándose el hijab en Estados Unidos, y que ha sido discriminada, también, por ser iraní.
¿Qué sanciones existen contra las mujeres en Irán?
Las mujeres rebeldes generalmente son llevadas a un centro de corrección, donde se les da una lección sobre cómo vestirse y comportarse “moralmente”, y puede haber una pena de cárcel de hasta 10 años con altas multas.
Sus cárceles albergan cientos de activistas y defensores de los derechos humanos, y esto ha convertido a Irán en uno de los países con mayor número de ejecuciones en el mundo, según informes de Amnistía Internacional. “Desafortunadamente, las cosas no han cambiado demasiado para las mujeres, y no se ve que vayan a cambiar significativamente en el corto plazo. Incluso, hombres que se han sumado a las protestas han sido ejecutados en los últimos meses. Aunque la atención mediática se ha diluido, la resistencia sigue”, asegura.