
«Me gusta ver el futuro sin desencantos» Vera Tcherassi
La respuesta es contundente. Con la suavidad de la voz que tanto deleita a sus interlocutores. Siempre lista para la palabra precisa y el afecto. Vera, ¿qué no cambiarías de la edad que tienes hoy? “La sensación de saberme capitana de mi barco”.
Es la mamá de la diseñadora Silvia Tcherassi, la abuela, la suegra, la amiga, la ex jurado de los Premios Cromos, que conversa de la edad, de sus 72, desde su viaje a Italia. Una cita de familia, de trabajo, de descanso, que cumple a placer.
Lo que más disfruta hoy también es una frase poderosa: “Mirar el futuro con ojos de adolescente”.
También, hablar con los nietos, no solo por el placer que siente al hablarles y aconsejarles, sino también al oír sus cuentos, sus experiencias. “Hablar con mis hijos también es muy gratificante, porque siento que el cordón umbilical lo cortaron hace rato, pero que no ha desaparecido”.
A partir de los 50, Vera, que siempre viste con algún detalle llamativo y admirable, ya sea un color o accesorio, empezó a sentir que esa era la mejor edad. Y cada año que pasa, anota, tiene que rectificarse, porque siente que la zona de confort ha ido in crescendo.
Y recuerda a una gran amiga que le decía a cada rato que la vejez no es nada bonita. “Bendito sea Dios. Hasta ahora no he tenido ese desencanto, porque lo que si hay que asimilar y muy bien, es que cada edad tiene su encanto”.
Y tiene vivo el asombro, con los cinco sentidos. Se maravilla al ver cómo los niños de pocos años manejan celulares, tabletas y juegos de video con una pericia de profesionales. O se maravilla con esa suerte de adaptación a la brava a la tecnología. “Teclea” el iPad con estilo de mecanógrafa y aún lucha para entenderse con el teclado del iPhone. “Debo lucir demodé”, apunta con gracia.
Al pedirle que defina en una palabra este momento de su vida, no titubea y marca en mayúscula: REALIZADA.
Un momento que si pudiera colorear sería como la imagen que vio a través de la ventana: una grúa naranja que se alzaba junto a la cúpula aguamarina del Domo de Como en una hermosa conjunción de colores. “Esta capacidad de percibir y apreciar los colores de la vida me define en estos momentos”.perseguirlos y perseguirlos. “Para soñar en grande solo hace falta la imaginación y para lograrlo hace falta que seas más grande que tus sueños”.
Foto: Archivo Particular.