Barbara Walters le dice adiós al periodismo

Después de cinco décadas en el medio, la periodista se retira luego de haber hecho llorar y temblar a más de uno.
Barbara Walters le dice adiós al periodismo

Para Barbara Walters no hay preguntas prohibidas. Le preguntó a Courtney Love si pensaba que el suicidio de su esposo Court Cobain era su culpa. Ella, por primera vez frente a una cámara, dijo que sí cubierta en lágrimas. También acorraló a Ricky Martin: «Usted podría acabar con los rumores y decir claramente si es gay o no, en lugar de ser ambiguo». El cantante puertorriqueño, quien estaba en la cima del éxito en ese momento, se negó a dar una respuesta y muchos consideran que se puso en evidencia.

Walters nunca temió ir demasiado lejos. Prefería arrepentirse luego que quedarse con una duda atragantada. Ese era uno de sus secretos. El otro era prepararse hasta el cansancio, saber más de la persona que tenía en frente que lo que ella sabía de sí misma. La periodista estadounidense de 84 años demostró que hacer entrevistas es un arte.

Fue la primera mujer en presentar un programa en las mañanas, en conducir un noticiero en las noches y en recibir un sueldo de un millón de dólares. No solo le abrió camino al género femenino en el machista medio periodístico de ese entonces, sino que cambió la manera de hacer televisión: se atrevió a darles tanta trascendencia a los temas serios como a los ligeros, y así logró un equilibrio entre la farándula y la política. Siempre provocadora, audaz y sincera, y con ese estilo característico en el que confluían la dureza y la empatía.

 

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Hace unos años, según The Huffington Post, Walters le contó a un entrevistador que su primera posibilidad de aparecer en televisión llegó cuando una modelo de vestidos de baño se retiró y ella tuvo que ocupar su lugar. La gran reina de los medios empezó desde abajo. En uno de sus primeros encargos periodísticos incluso estuvo dispuesta a disfrazarse de conejita Playboy, aunque confesó frente a la cámara que se sentía ridícula. Empezó como relacionista en una emisora de NBC, pero contó con la suerte de que la única escritora mujer del programa Today –el primero en la televisión en mezclar noticias y conversaciones informales en las mañanas– se fue y Walters fue su reemplazo –había estudiado Inglés como carrera universitaria–. Allí fue creciendo, pasó a ser reportera y con el tiempo la nombraron presentadora. Hizo parte del equipo durante quince años y luego llegó a trabajar en la cadena ABC, donde presentó The ABC Evening News, 20/20 y ABC World News.

En la ABC, cuando corría 1999, Walters conversó con Monica Lewinsky. Ha sido la entrevista con más audiencia en la historia de la televisión en Estados Unidos: 74 millones de personas estuvieron pegadas a la pantalla, según la BBC de Londres. Esta cifra terminó de convertirla en una leyenda viva de los medios, imagen que empezó a coger fuerza en 1974, cuando la periodista logró sentar en la misma mesa –en plena Guerra de Yom Kipur– al presidente de Egipto, Anwar Sadat, y al primer ministro de Israel, Menájem Beguín, para una entrevista conjunta.

A través de los años, también entrevistó a todos los presidentes de Estados Unidos –desde Nixon–, a Margaret Thatcher, a Saddam Hussein y a Vladimir Putin, entre muchos otros mandatarios. Y de hablar con ellos pasaba con naturalidad a conversar con Michael Jackson, Katharine Hepburn, Angelina Jolie u Oprah Winfrey. Siempre buscando la chiva, por supuesto.

Durante los últimos 17 años, Walters ha trabajado como presentadora de The View, programa que además coproduce y que ha ganado dos emmys, con los que ella suma once en total. Y como todo lo que toca se convierte en oro, Audición, su libro de memorias lanzado en 2008, llegó muy pronto a ser best seller. Después de convertirse en reina y leyenda, ahora ha decidido retirarse. Va a dormir todo lo que pueda, como se lo contó al periodista Jorge Ramos, de Univisión, en una de las pocas entrevistas que ha dado en la vida, ya que solo le gusta estar del lado de las preguntas. En esa charla de despedida también aseguró: «Si el papa o la Reina Isabel –quien nunca ha dado una– me dan una entrevista, seguro volvería. Nunca se dice nunca cuando haces parte de este mundo».

Fotos: AFP