«Dejé mi timidez. Ya no le temo a nada» Yuriko Londoño

*Después de vencer en duras pruebas a veinte aspirantes a Colombia’s Next Top Model, esta bumanguesa está lista para aprovechar al máximo su cuarto de hora en el mundo del modelaje. *
«Dejé mi timidez. Ya no le temo a nada» Yuriko Londoño

Su primera experiencia como modelo fue a los 18 años. La locación era un restaurante en Cali, donde posó con tres atuendos diferentes (casual, elegante y vestido de baño) para mostrar su versatilidad frente a la cámara. Para esa época Yuriko ya hacía parte de la agencia de modelaje El Molino, donde recibía clases de pasarela y postura, pues desde chiquita soñaba con seguirle los pasos a Kate Moss.    

Las fotografías no hacían parte de ninguna campaña o editorial de moda, pero llamaron la atención de las personas indicadas. Fue contactada para participar en una de las ferias de moda más importantes del país, Cali Exposhow, una vitrina que puede ser un trampolín para el que la sepa aprovechar. ¿Cómo le fue a esta joven de 1,72 metros de estatura? Solo hay que decir que desfiló para nueve diseñadores, entre ellos Moschino y Cavalli.

¿Cómo lo hizo? La respuesta puede parecer cliché para algunos, pero por eso no deja de ser cierta. Yuriko se lució porque es de esas personas que sabe aprovechar una oportunidad cuando la tiene en frente. Lo mismo se aplica a su paso por el reality de Canal Caracol Colombia's Next Top Model. 

 

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Look: Leal Dacarett

Foto: Maria Elisa Duque

 

 

Cuando supo del casting para la segunda temporada, se presentó inmediatamente. Sus rasgos orientales, cuerpo sano y buen manejo de la pasarela le abrieron un cupo entre las 20 participantes escogidas para competir por ser la nueva top model del país. Desde el primer capítulo, su look internacional no pasó inadvertido. Era evidente que su ascendencia japonesa llamaba mucho la atención de los fotógrafos. Pero para Yuriko, más que una ventaja, resultó ser un reto.

 

¿Cómo podía ser una Chica Águila sin curvas y con los ojos rasgados? Fácil, demostrando que al igual que sus compañeras, ella es colombiana de nacimiento y de corazón. Para lograrlo, Yuriko tuvo que dejar atrás muchos miedos e inseguridades y jugársela con todo. Lo primero para que los televidentes y el jurado lo vieran, fue dejar la pena frente a las cámaras. «Antes del reality yo no podía ver una cámara de televisión porque me moría de los nervios y me provocaba esconderme. Los primeros días fue muy complicado tener las cámaras encima desde que nos levantábamos, mientras comíamos, hasta que nos íbamos a dormir». 

Si a esto se le suma que era la primera vez que dejaba a su mamá sola en Cali, donde viven desde que Yuriko cumplió 16 años, era de esperarse que su adaptación tomara unos días. 

Es hija única de bumanguesa y japonés. A su padre no lo conoce, solo lo ha visto en fotos que su mamá, Yolanda Londoño,  guarda de cuando fueron novios en Japón. Antes de que Yuriko naciera, su mamá se devolvió para Bucaramanga, donde decidió criar sola a su hija. Su tío ha hecho las veces de papá.

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Look: Pink Filosofy (vestido, Zapatos)

Onda de Mar (pareo)

Foto: Maria Elisa Duque

Por su mamá, Yuriko decidió dejar la pena a un lado y ganarse este reality. En las sesiones de fotos supo combinar su look internacional con la alegría y la fuerza propias de la mujer colombiana. Encarnar a una rana, posar como un ave de rapiña en medio de un basurero, ser una futbolista apasionada o una sirena rodeada de pescados fueron pruebas en las que demostró su versatilidad frente a la cámara con poses variadas, fuertes y una actitud alegre. Caminar en ropa interior por las calles de Bogotá y posar como Eva con body painting, sin duda le ayudaron a tener más seguridad y determinación en todas las pruebas.

Y la formula le funcionó. Cuatro veces tuvo la mejor foto, incluyendo la prueba de CROMOS, donde su porte y elegancia, al posar para Juan Arellano, convencieron al director de la revista de que era la ganadora del reto. Una sesión que al parecer le trajo suerte, porque hasta ese momento Yuriko era la única que no había ganado un reto de plata en el reality. Al día siguiente ganó 35 millones de pesos en la prueba donde debían lucir como murciélagos.

 

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Foto: Mauro González

Un incentivo en medio de las largas jornadas y del sacrificio de haber pospuesto sus estudios de mercadeo y negocios internacionales en la universidad Autónoma de Occidente para cumplir su sueño de ser una modelo reconocida en el país. Sin curvas y con ojos rasgados, esta bumanguesa de 21 años fue elegida por los colombianos como una de las cuatro Chicas Águila 2014, al lado de Lina Cardona, Lilibeth Romero y Juliana Moreno.

«En Colombia está la idea de que las modelos deben ser voluptuosas, por eso no pensé que me fueran a elegir como Chica Águila». Pero, al parecer, su personalidad relajada y decidida y su innegable belleza exótica conquistaron a los colombianos. Un reconocimiento que, más que un premio, es para Yuriko un voto de confianza al que debe responder con un excelente desempeño este año. «Soy consciente de que las oportunidades se presentan una sola vez en la vida, por más que significara ponerle pausa a muchas cosas; no la podía dejar pasar».

Ahora Yuriko sueña más en grande. Espera seguirle los pasos a Daniela Botero, modelo caleña que ha trabajado en Francia, España, Inglaterra, en revistas como Vogue, Elle y Marie Claire. Y no está lejos de lograrlo. «Después de la experiencia de este reality, ya no le tengo miedo a nada, siento que me puedo enfrentar a cualquier reto». Si a eso se le suma que cumple con el prototipo de modelo que desfila en las principales pasarelas del mundo, vale decir que el nombre de Yuriko seguirá sonando para rato. 

 

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Look: Johanna Ortiz

Foto: Maria Elisa Duque

 

 

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