Así me fue en el restaurante Río, sabores y experiencias

Además de ser un restaurante de comida casual, es un espacio adaptado para que el comensal aprecie el arte. Por su propuesta gastronómica interesante, sus precios y su aire natural, vale la pena ir a almorzar más de dos veces a la semana.

Foto: Daniel Álvarez

1. Ambiente: Todo entra por los ojos. Es una casa a la que pa- rece no faltarle nada. Su decoración juega con lo rústico y lo contemporáneo. Se destaca un salón comedor, rodeado de plantas de verdes intensos que refrescan el entorno. Los tonos pasteles de las mesas y las sillas son un deleite visual.

2. Servicio: María Alejandra Iregui, su dueña, está al frente de este espacio. Es atenta y servicial, es inevitable sentirte como un invitado de honor. Lo que comienza bien, termina mucho mejor. Lo que se come aquí, no se encuentra en otro lugar.

3. Detalle: Río no es solo un restaurante, también es un lugar de encuentro y para admirar el arte. En el tercer piso de la casa hay un espacio para hacer teatro, para exponer cuadros y hasta para no- ches de cine. Consulte la programación mensual y participe de lo que más le guste.

4. Para probrar: El menú tiene nombres alusivos a la naturaleza. El Páramo de las Papas es la mejor entrada para compartir (o para comer solo). No se olvide de probar los sándwiches con pan brioche artesanal, en especial el vietnamita Mekong, de pollo crocante. Viene con vegetales y una salsa especial de la casa. ¡Es una delicia!

5. Para el bolsillo: De lunes a viernes hay un almuerzo especial, que incluye sopa, plato fuerte e infusión natural fría por $17.000 pesos.

UBICACIÓN CL. 69 N° 10A-19, EN QUINTA CAMACHO

 

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