Entre copas y entre mesas

Descender de las alturas… ascender hacia la simplicidad

Es un hecho notorio que hoy abundan gruesos listados de vinos, organizados por cepa o variedad, tipo (tinto, blanco, rosado, espumoso), país de origen y, claro, precio.

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Es una barrera infranqueable, a la hora de pedir un vino, la escasa disponibilidad de un vocabulario mínimo de fácil comprensión. Sería una vía más rápida para que el consumidor logre decir lo que busca, y para que su interlocutor (sommelier, vendedor o mesero) consiga satisfacer el deseo, sin incurrir en definiciones técnicas o retahílas barrocas.

El propósito final es evitar situaciones como la siguiente:

—¿Qué me puede contar de este Merlot que está en su carta? Me dicen que es ideal para mí, porque apenas comienzo a explorar el mundo del vino.

—Le explico: nuestro Merlot ofrece un gusto marcadamente afrutado porque sugiere notas de arándano azul, con trazas de violetas frescas, grosellas negras, ciruelas, cerezas, hojas de tomate, hinojo, ruibarbo y un trasfondo ahumado. También esconde aromas herbáceos, que nos hacen pensar en menta, tomillo y orégano, junto con un recuerdo a notas balsámicas.

—Mejor, sírvame una cerveza.

Claro: habría resultado más efectivo recurrir a argumentos más directos y comprensibles:

—Veo que le gustan los tintos de cuerpo medio. Y el Merlot es uno de ellos. Si quiere explorar variedades similares, tenemos un Sangiovese italiano y un Zinfandel californiano.

—Gracias, pero ese Merlot de cuerpo medio es justo lo que quiero. Por favor, abra una botella.

Es un hecho notorio que hoy abundan gruesos listados de vinos, organizados por cepa o variedad, tipo (tinto, blanco, rosado, espumoso), país de origen y, claro, precio. Sin embargo, resultan más diáfanas y estimulantes las nueve categorías que enumeraré a continuación:

-Vinos tintos de gran cuerpo, vinos tintos de cuerpo medio y vinos tintos de cuerpo ligero.

-Vinos blancos de gran cuerpo, vinos blancos de cuerpo ligero y vinos blancos aromáticos.

-Vinos de postre y vinos fortificados.

-Vinos espumosos.

De esta manera, y por abultado que sea, el catálogo resultará más fácil de explicar y comprender, sin dejar espacio para equivocaciones.

Y como recurso adicional, incluyo las variedades de uva de mayor preferencia internacional, en función de estas categorías:

-Vinos tintos de gran cuerpo: Cabernet Sauvignon, Malbec, Syrah y Tempranillo.

-Vinos tintos de cuerpo medio: Merlot, Cabernet Franc, Garnacha, Sangiovese y Zinfandel.

-Vinos tintos de cuerpo ligero: Pinot Noir, Gamay y Cinsault.

-Vinos blancos de gran cuerpo: Chardonnay con crianza en barrica, Semillón y Viognier.

-Vinos blancos de cuerpo ligero: Albariño, Chardonnay sin crianza en barrica, Pinot Gris y Sauvignon Blanc.

-Vinos blancos aromáticos: Torrontés, Riesling y Moscatel.

-Vinos de postre y vinos fortificados: Oporto, Jerez, Madeira y Late Harvest.

-Vinos espumosos: champán, cava, Franciacorta, Prosecco y otros espumosos del mundo.

Definidas alrededor del gusto personal, estas categorías terminan arrojando más luz sobre la decisión final.

Téngalo por seguro que si usted aspira a cruzar el umbral de lo básico, ya encontrará tiempo de sobra de motivarse con descriptores como hojas de tomate, pasto recién cortado, sudor de caballo y tierra mojada. ¡A disfrutar!

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2019-07-27T21:00:00-05:00

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Hugo Sabogal

Gastronomía

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