Receta del día

Ensalada de salmón ahumado con champiñón portobello y espárragos

Una opción saludable y nutritiva para la cena. También es ideal para un almuerzo que preceda una tarde muy agitada.

Cromos

INGREDIENTES
(4 porciones)
8 tajadas de salmón ahumado
1 libra de espárragos
2 a 3 unidades de champiñón portobello cortado en tajadas medianas
2 cucharadas de aceite de oliva
Sal y pimienta recién molida
12 unidades de tomate cherry cortados por la mitad
1/2 taza de nueces de nogal
1/2 taza de uvas rojas deshidratadas o uvas pasas

Vinagreta de pimienta verde:
9 cucharadas de aceite de oliva extravirgen
3 cucharadas de vinagre de vino blanco
1 1/2 cucharadita de pimienta verde
1 1/2 cucharadita de pimentón rojo cortado en cuadros pequeños
1 1/2 cucharadita de ralladura de limón
Sal


PREPARACIÓN

1. Corta un poco los tallos de los espárragos. Cocina los espárragos parados en una olleta u olla. Vierte agua con una cucharadita de sal. Las puntas deben quedar afuera del agua. En este proceso el vapor cocinará las puntas. Se sabe que están cocinados cuando al insertar la punta de un cuchillo penetra fácilmente. Sácalos de la olleta y enfría en agua fría parar la cocción.

2. Mezcla el aceite con la sal y la pimienta. Unta cada tajada del champiñón portobello con la mezcla del aceite de oliva. Calienta una parrilla y asa cada tajada de champiñón portobello un minuto por cada lado.

3. En una vasija mezcla el aceite y el vinagre. Agrega el resto de ingredientes de la vinagreta. Deja la vinagreta en refrigeración por treinta minutos para que se desarrollen los sabores.

4. Pon dos tajadas del salmón en el centro del plato. Distribuye alrededor del salmón cuatro espárragos, dos tajadas de champiñón, tres unidades de tomate cortado por la mitad, una cucharada de nueces y una cucharada de las uvas deshidratadas. Realiza lo mismo con los otros tres platos. Esparce un poco de vinagreta sobre la preparación o sírvela aparte.

5. Acompaña la ensalada con pan de centeno o integral.

 

LA PIMIENTA
Es totalmente justificado su apelativo de la reina de los condimentos por la diversidad de sus aplicaciones. La usamos para sazonar y perfumar salsas, marinadas, patés y embutidos. Con ella se condimentan bien las aves, carnes y pescados. Intensifica el sabor de las sopas y vegetales. Se consigue de muchas formas y colores en el mercado, sin embargo todas provienen básicamente de la misma especie. La diferencia radica en el modo de tratarla. La pimienta negra viene de las bayas que se han recogido antes de que maduren, secándolas posteriormente al sol. La pimienta blanca se recolecta cuando está madura y se deja remojar en agua para después secarse (es menos picante que la pimienta negra). La verde se coge antes de su maduración, es ligeramente picante, bastante aromática y se encuentra en los mercados conservada en salmuera o agua.

 

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