ENTRE COPAS Y ENTRE MESAS

Hecatombe en las cocinas

“Cualquier tiempo pasado fue mejor”, escribía Jorge Manrique, poeta castellano del Prerrenacimiento, en el verso más cantado de sus coplas sobre la temporalidad humana.

Pixabay

Su infalible frase aplica hoy a casi todos los rubros de la economía global, amenazada por la imprevisible hecatombe del coronavirus. Definitivamente, nada volverá a ser igual.

En la restauración, los estragos serán descomunales. De eso han dado cuenta nuestros más consagrados cocineros, sin que nadie les haya dado bola. Todo indica que sus más emocionantes aportes a la vida compartida podrían convertirse en recuerdos del pasado.

¡Aterrorícense! Las pérdidas en el sector gastronómico de Estados Unidos superarán los US$25.000 millones en los próximos tres meses, dando al traste con no menos 7,4 millones de empleos. Más grave aún, cada dólar gastado en restaurantes dejará de generar otros US$2 en el resto de la economía, lo que elevará el impacto negativo a unos US$675.000 millones.

Ante este panorama, la National Restaurant Association de Estados Unidos (NRA) le escribió al presidente Donald Trump para que tomara cartas en el asunto. Su respuesta fue citar a las seis más poderosas cadenas de comida rápida, ignorando a los empresarios más chicos y diferentes. De hecho, los hechos vaticinan que los grandes grupos, amos del renglón de los domicilios, saldrán fortalecidos del remezón.

Sin excepción, todas las plataformas de opinión del planeta presagian que, ante los temores y amenazas latentes de volver a juntarse en lugares cerrados, los restaurantes deberán recurrir a la tecnología para sobrevivir.

Un anticipo de este desenlace está consignado en un informe sobre las tendencias para la próxima década, coordinado por la NRA, en asocio con American Express y Nestlé Professional.

Titulado Restaurant Industry 2030: Actionable Insights for the Future —construido con aportes de expertos en restauración, futuristas y cifras gubernamentales—, el informe examina las tendencias sobre el futuro de la restauración, identifica los desarrollos previsibles y menciona los posibles disruptores externos que contribuirán a su transformación.

¿De qué seremos testigos?

El concepto de restaurantes cambiará, al tiempo que los repuntes en el sector seguirán dependiendo de la comida fuera de casa; los nuevos jugadores deberán recurrir obligatoriamente a la tecnología y al manejo de datos; crecerá la oferta de los domicilios y de los restaurantes virtuales, y se multiplicará el sistema de servicios por suscripción; aumentará el número de “cocinas en la nube”, impulsadas por la expansión de plantas situadas más cerca de las zonas residenciales; la consolidación de los vehículos sin conductor obligará a nuevos sistemas de interacción con los dueños; el tamaño de los restaurantes se reducirá y la actividad culinaria se automatizará; la oferta de comida girará en torno a conceptos como nutrición y sustentabilidad; y el uso de la inteligencia artificial revolucionará las técnicas de cocina, lo mismo que la química de los alimentos, dando lugar a nuevas experiencias para el cliente. Y así sucesivamente. ¿Mesita en la esquina, alumbrada por una vela? Nada de eso se asoma en las predicciones.

Dado el difícil momento actual que vive el sector, resulta interesante revisar los detalles del citado documento. El enlace es: ww.restaurant.org/restaurants2030.

¡Suerte y fortaleza, cocineras y cocineros de Colombia!

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2020-04-18T21:00:00-05:00

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Hugo Sabogal

Gastronomía

Hecatombe en las cocinas

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