La Cocina de Thaair

Ofrece comida árabe e italiana. Por lo menos es lo que dicen las banderas iraquí e italiana de la puerta.

La carta ofrecía la restringidísima lista de platos “italianos” a que se reducen en Colombia la fabulosa y variadísima cocina italiana: pastas, lasaña y pizza (precios entre $16.000 y $20.000), nada fuera de lote. Probé un pedazo de pizza, estaba bueno.

Había ido con la pretensión de comer buena comida árabe y no me distraje con la italiana. La oferta árabe arrancaba con 11 platillos (precios entre $10.000 y $15.000) de los más comunes por estas tierras; seguían 4 platos, asados en horno de barro, que eran la especialidad del restaurante, y finalmente un postre árabe.

Con mucha ilusión arrancamos con el “Plato Árabe Mixto”. Nos sirvieron seis  de la lista de 11:

- Kibbe, no era el delicado Kibbe Nayye hecho con carne cruda de cordero y trigo partido con aroma de menta y aceite de oliva que sirven muy bueno en algunos restaurantes de la Costa; era el kibbe frito, que también puede ser muy bueno. Pero éste carecía de la mezcla de especies, baharat, que distingue este plato (comino, clavo, cardamomo, canela, nuez moscada). El plato había perdido su carácter, no sabía a nada. - Dolma, combinación de arroz y la mezcla del kibbe envuelta en hoja de parra. Como en el caso del kibbe, no sabía a nada. - Falafe acompañado con tahine con garbanzo, estaba aceptable. - El tabule no tiene pierde, estaba bien. - Tepsi, capas de berenjena, tomate, cebolla y carne, estaba muy sabroso. - Arroz con almendras, no era gran cosa.

De los cuatro asados me atrevo a decir que el filete de carne de res con champiñones no tenía ninguna de las virtudes de un buen asado de carne, parecía carne hervida al estilo de sobrebarriga. El lomito de cerdo en tajadas estaba aceptable. Al cochinillo le faltó más piel tostada pero estaba bueno, asado en su punto.

El cordero marinado en vino estaba un poco pasado de cocción pero estaba muy sabroso. Estos asados iban acompañados de papas al horno con mozzarella y, ¡no hay derecho!, de una mala ensalada de tomate, lechuga Batavia en tiritas y una mala vinagreta, como cualquier “corrientazo” bogotano. Los cuatro asados especiales no tenían nada que los identificara como productos de la cocina árabe.

De postre esperábamos unos dátiles envueltos en una delicada pasta filo y nos llegó un dátil envuelto en una masa ordinaria y acompañado del infaltable helado de vainilla.

Aunque el cordero en vino y asado en el horno de barro estaba bueno, éste no es el sitio donde se “coma bien” comida árabe.

En el kilometro 6 vía La Calera Tel.: 520 2968.

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