Le Brasserie

Le Brasserie, un restaurante informal o también un bar con comida sin mayores pretensiones en la presentación, está ubicado en la trece entre 85 y 86.

Si bien ofrece como especialidad platos de carne asada de forma sencilla (4 en las especialidades más 7 típicos de una brasserie), presenta para quienes no van por las carnes un abigarrado menú de 13 platos que van desde el popularísimo fish and chips hasta pato a la naranja con pretencioso toque francés, pasando por langostinos a la parrilla, conejo braseado: una variedad informe difícil de manejar.

Cuando vamos por lo que viene encima del plato, las cosas no marchan muy bien. Pedí que me sirvieran lo que se va a comer al sitio: me presentaron los “Entrecotes de la Brasserie”. Escogí Entrecote Argentino con una salsa de higaditos de pollo, paté merlot y cognac. Creo que la carne argentina tiene su fama bien ganada, desafortunadamente tuve que dudar de la nacionalidad de ésta.

Una semana antes había pedido carne Argentina y honestamente me dijeron que no les había llegado, esta vez tampoco les había llegado pero me la sirvieron. La salsa estaba bien, de buena consistencia y sabor, pero los higadillos estaban imperdonablemente recocidos. La cocción de la carne estaba bien, al estilo colombiano, siempre un poco pasado de lo esperado. En resumen, un pedazo de carne generoso en su tamaño, pero no en su sabor.

El entorno de la carne, muy buenos vegetales y muy bien tratados. 

La entrada, brie asado con salsa de uchuvas. El brie un poco insípido, lo que da la tierra; la cobertura estaba crocante y la salsa de uchuvas le va muy bien.

La sopa de cebolla a la francesa, sólo se puede decir ¡¡no hay derecho!! Al caldo se le sentía el inocultable sabor de lata. En cuanto a las vieiras Coquille Saint Jacque, habían llegado, según confesión del mesero, congeladas, lo que garantiza que han perdido sus sutiles aromas. Deben desaparecerlas del menú pues no hay posibilidad de sacar algo bueno de un paquete de vieras congeladas.

El postre, crepes suzette, el sencillo y delicioso platillo francés había perdido su encanto. Las crepes muy gruesas, la salsa nada que ver con la delicada mezcla de naranja y licores, pero en cambio llevaba una bola de “helado de vainilla” al mejor estilo gringo.

Bravo por las ensaladas, que se pueden comportar muy bien como una comida ligera o para compartir con la compañera de mesa después de la carne.

Se consiguen buenos vinos a precios razonables. La Brasserie es parte del Club de Vino, que funciona muy bien y recomiendo asociarse.

Se puede mejorar: no hacer tan grande el menú alterno y, si ofrecen carne argentina, que sirvan carne argentina.

En general el sitio es agradable y está de moda, pero aquí se come regular.