Los “pollofres”, la última revolución culinaria en Madrid

Hace unas semanas se abrió 'La Pollería', un lugar en el que venden waffles con forma de pene bañado en diferentes cremas y en tamaño XXL.

Los “pollofres”, la última revolución culinaria en Madrid
Foto: Cuenta oficial de instagram - @lapolleriachueca.

El local ubicado en Chueca, barrio central madrileño, ha sido todo un éxito. Lleva 3 semanas desde que Pedro Bauerbaum lo inauguró y, las ventas y los seguidores en redes no paran de crecer. “La acogida ha sido increíble, comentó a El País de España, se ha hecho viral muy rápido, sobre todo en redes sociales: en Instagram (@lapolleriachueca), en menos de 24 horas conseguimos 1.000 seguidores”. Ahora ya tienen 14.9K con tan solo nueve publicaciones.

Aunque el lugar es pequeño y aún no ha sido terminado, incluso ningún cártel anuncia que ahí se encuentra un negocio, la gente no para de hacer fila y agruparse en la puerta para pedir un pollofre con su topping favorito. Ofrecen sirope de chocolate negro, Nutella, chocolate de fresa, un dulce avainillado de color azul, crema de Kinder Bueno y chocolate blanco, este último es el más vendido, "a la gente le gusta el hiperrealismo”, confesó Bauerbaum al mismo medio con una carcajada.

 

¿Cómo llegó la idea de abrir una Pollería diferente?

Con la llegada del invierno se le ocurrió diversificar la heladería con algodón de azúcar que ya tenía y decidió vender waffles. Así que le solicitó a la fábrica china, a la que le encarga las waffleras, que le enviara el catálogo. Dentro de lo que recibió había uno que tenía cualquier tipo de forma: osos, peces, flores, y hasta… penes.

“¡Joder con los chinos!” Fue su expresión al encontrarse con esta propuesta que quedó en su cabeza con la idea de que si producían el molde era porque lo vendían en algún lugar. A él se le ocurrieron dos: en el Barrio Rojo de Ámsterdam o en Chueca y optó por el segundo en la zona gay por excelencia de la capital española.

Sin tener muy claro porque eligió esta forma de waffle o gofre, ha llegado a preparar hasta una decena en 15 minutos con la receta tradicional en unas planchas que miden 17 centímetros, sin dejar de lado la idea de agregarle a futuro ingredientes alternativos o rellenarlo por abajo con el deseo de innovar. "Hemos recibido más de 300 comentarios preguntando si los hacemos veganos, pero se hacen con leche, huevo... y por el momento lo veo difícil. Más adelante, nos gustaría poder ofrecer pollofres para celíacos", dijo a El Mundo.

El pollofre que cuesta 3,8 euros, más 0,50 por bañarlo con alguna crema, es disfrutado dentro del local por grupos de amigos y parejas de cualquier orientación sexual que en medio de la risa y el juego lanzan comentarios con doble sentido o preguntas para Bauerbaum, entre esas, sí hará vulvas. A lo que él ha respondido que si les va bien las hace, siempre y cuando los chinos hagan los moldes.

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2019-12-23T18:04:51-05:00

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2019-12-23T18:20:50-05:00

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Redacción Cromos

Gastronomía

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