Valparaíso bohemio

Gracias al esplendor de su arquitectura, en 2003 la Unesco declaró la ciudad Patrimonio de la Humanidad. Hoy se mantiene como una urbe a la vanguardia del diseño y la gastronomía. Ideal para pasar un fin de semana.
Valparaíso bohemio

Valparaíso cuelga de la empinada costa del océano Pacífico. En sus colinas conviven casas victorianas, mansiones góticas, laberintos estrechos, escaleras que serpentean por los cerros y viviendas de múltiples colores. Valpo, como lo llaman sus habitantes, es el refugio de una juventud y de una bohemia que están marcando tendencias. Es el lugar para nuevos hoteles boutique, una floreciente comunidad de artistas y diseñadores, una intensa vida nocturna y realizar uno de los mejores circuitos gastronómicos de Chile.

Todo lo anterior lo convierten en un destino perfecto para disfrutar de un fin de semana en pareja o con un grupo de amigos. Para llegar hay que tomar la ruta 68 desde Santiago de Chile. El camino pasa por el Valle de Casablanca, que se caracteriza por producir vinos blancos vigorosos e intensos como los Chardonnay, Sauvignon Blanc y Pinot Noir.

Al llegar a Valparaíso lo mejor es buscar un sofisticado y acogedor hotel para hospedarse como el hotel boutique Casa Higueras, una residencia señorial construida en los años 20 en el Cerro Alegre. También está el Zero Hotel, una confortable mansión de 1880 que fue restaurada y que cuenta con tan sólo nueve habitaciones.

A la hora de la cena se puede elegir entre varios restaurantes que forman parte del pujante circuito gastronómico de Cerro Alegre como, por ejemplo, el Malandrino, que ostenta un gran horno de leña de donde salen sus crocantes pizzas napolitanas. Otra opción es el espléndido Pasta e Vino Ristorante, en el Cerro Concepción, conocido por sus pastas y ñoquis caseros, los mejores del país. Después de la comida sigue la experiencia de la vibrante noche porteña con sus viejos bares bohemios que están abiertos hasta altas horas de la madrugada.

Paseando por los cerros

Al día siguiente, desde Cerro Alegre, tome uno de los seis antiguos ascensores o funiculares para llegar a la Plaza Sotomayor, que está circundada por el edificio azul del Comando Naval, la Aduana, el Muelle Prat y la estación de ferrocarriles. Es el corazón de la ciudad, el lugar perfecto para observar a su gente y tomarle el pulso a la vida cotidiana de este peculiar puerto chileno. Luego tome un taxi al Cerro Bellavista para visitar La Sebastiana, la casa del poeta Pablo Neruda, otro imperdible atractivo turístico.

Dedique el resto de la tarde para merodear por las boutiques de los cerros Alegre y Concepción, en los que jóvenes diseñadores muestran sus obras más osadas. En la hermosa y arbolada calle Lautaro Rosas, la tienda Vultur se especializa en exquisitos chalecos, ponchos, bufandas y gorros tejidos de alpaca, algodón e hilo. Por su parte, la librería Metales Pesados tiene una colección de novelas y libros con imágenes de Valparaíso. Más abajo está el elegante Mercado Moderno, con ropa de lujo para señoras y cortes entre hippie y chic.

Con este fin de semana en Valparaíso se llevará a casa los colores y sabores de un lugar único en el mundo.

Temas relacionados