Imágenes inéditas que valen oro

Más de cuarenta años estuvieron guardadas las imágenes del concierto que cambiaría para siempre la historia de los Beatles

El 11 de febrero de 1964, cuando el legendario cuarteto de Liverpool tocó por primera vez en el Washington Coliseum, Mike Mitchell, un aprendiz de fotógrafo de 18 años, hizo un inigualable registro del evento que, cosa curiosa, permaneció durante años olvidado en un cajón. Por cuenta de su ubicación privilegiada –Mitchell había logrado colarse en primera fila del evento gracias a un pase VIP que consiguió durante la rueda de prensa que los “Fab Four” ofrecieron luego de haber llegado en tren desde Nueva York–, las 46 fotografías que acaban de salir a la luz pública resultan bastante reveladoras.

Y aunque vivió en carne propia la euforia que produjo el primer concierto del cuarteto de Liverpool en Estados Unidos, Mitchell no tenía la intención de hacer negocio con las imágenes. Prueba de ello es que marcó el rollo equivocadamente (escribió “Beedles” encima con un marcador), y luego lo dejó olvidado durante años en un cajón. Años después vio en televisión el documental The complete Beatles donde, repasando imágenes del concierto, se vio a sí mismo tomando las fotografías. Entonces se dio cuenta de la verdadera joya que tenía guardada, pero no pudo hacer mucho porque el rollo estaba ya deteriorado. “Cada cosa tiene su momento, y yo sabía que el mío llegaría tarde o temprano. Lo supe hace diez años, pero entonces no se podía hacer lo que se hace ahora con la tecnología”, dijo en una entrevista para una cadena radial. Le tardó más de mil horas restaurar las fotos y, una vez listas, decidió ponerlas en venta para ayudar a solventar sus problemas financieros. Con la ayuda de la casa Christie’s, las imágenes inéditas de ese concierto –que después de realizarse catapultaron a los Beatles en Estados Unidos, ubicando sus dos discos publicados en el top de Billboard–, alcanzaron un precio récord: 361.938 dólares.

Al final se vendieron casi 50 imágenes iné-ditas de la mítica banda de rock and roll. Lo curioso es que, por un golpe de suerte, Mitchell no sólo logró recoger una buena cantidad de dinero, sino que dejó un testimonio excepcional de un concierto que marcó la historia de la agrupación. “Recuerdo que fue algo totalmente diferente a cualquier cosa que hubiera visto antes”, dijo durante la inauguración de la exposición que se realizó antes de la subasta. Muchos años después hay que aceptar que tenía toda la razón.  

 

últimas noticias

Los hábitos matutinos de la gente exitosa

Cajas de sorpresas