Conoce a fondo los personajes del año Cromos

Aquí toda la información de los personajes del año Cromos 2011  

Taliana Vargas Carrillo“Cuanto más duele y más me cuesta, más me gusta el personaje”.  En marzo de este año fue la portada de CROMOS gracias a que fue elegida por la experta en moda Nina García como la mujer mejor vestida de Colombia. Le encanta la ropa de diseñador y no le importa correr riesgos en cuanto a estampados y colores. Siempre se ve impecable. Sin embargo, la verdadera pasión de esta samaria es la actuación. Acaba de completar un semestre en Lee Strasberg Film and Theatre Institute, una reconocida escuela de actuación de Nueva York, donde ha podido darle rienda suelta a su necesidad de expresarse. Lejos de su papel de ‘Niña’ Cabrales en la telenovela Chepe Fortuna, su primer protagónico, Taliana ha interpretado en la escuela a una puta y a una matemática depresiva. Ambos han sido un reto pero, como ella misma lo dice, “cuanto más duele y más me cuesta, más me gusta el personaje”. El próximo año será similar: mientras realiza trabajos de modelaje en Colombia, donde es un ejemplo de estilo y buen gusto, seguirá con sus clases de actuación en Nueva York en la misma academia de Marilyn Monroe.

Gustavo Petro Urrego “El ruido del agua de la quebrada me tranquiliza, sobre todo después de una dura jornada de periodistas buscando un error”. Acababa de tener una fuerte discusión con un grupo de periodistas y su agenda se había retrasado más de una hora. “Así será durante los próximos cuatro años”, dijo cuando llegó a la quebrada La Vieja, al norte de Bogotá. Contrario a lo esperado, Gustavo Petro Urrego llegó sonriente. Se quitó el saco y la corbata y se adentró en este remanso de paz, unos metros arriba del bullicio que produce el llamado centro financiero de la ciudad. Queríamos hablar del agua, de su propósito de reestructurar la ciudad en torno a ella, de cuidarla, de respetarla y convertirla en objetivo de su gobierno para que los seres humanos que habitan esta urbe tengan garantizado un mínimo vital (6 metros cúbicos al mes por hogar). Puso en aprietos a sus escoltas cuando se metió al barro y decidió quitarse los zapatos, arremangarse el pantalón y jugar con el agua que ahí todavía baja cristalina antes de mezclarse con los desechos y perderse en el canal El Salitre. Esta quebrada es el símbolo de la recuperación de los cuerpos de agua de la ciudad y es el modelo que el nuevo alcalde quiere imponer a partir del 1º de enero. “Será nuestra contribución para mitigar el cambio climático”.

Stephanie Cayo“Cuando estás cantando estás siendo tú en un estado muy vulnerable, con un público que te puede aplaudir o que te puede tumbar al suelo”.El amor por la música lo heredó de su papá. Fue con él con quien aprendió a escuchar boleros y a disfrutar de una buena canción de jazz. Esto explica por qué son sus géneros preferidos, y con los que vocalmente puede lucirse. Con una voz suave y en ocasiones sexy, grabó 12 canciones que conforman su primer álbum como solista, Llegaré, producido por Jose Gaviria. La presentación oficial de su disco, más que ser bien recibida, fue una declaración de su versatilidad. Aunque en Colombia se le conoce desde 2007, cuando participó en La marca del deseo, una nueva versión de Las Juanas, es su papel de Antonia en la telenovela El Secretario el que le ha valido el cariño de los colombianos. Esta peruana, quien en su país ya goza del título de estrella de telenovelas, no cambia sus horas en un estudio de música por nada. Sólo es que le pongan un micrófono adelante para que, como ella misma dice, se transporte a otro lugar y empiece a cantar, por ejemplo, I wish you love, de Rachael Yamagata, una de sus canciones preferidas. Para la muestra… esta foto.

MANE“Preferimos salir cansados a las tres de la mañana buscando un consenso, que tomar decisiones a la ligera que nos impliquen después tomar medidas desesperadas. No importa estar discutiendo durante 18 horas, lo importante es lograr conclusiones satisfactorias para todos”.No es fácil definirla. Tal vez lo que más se acerca es una congregación de asambleas de estudiantes de 55 universidades públicas y privadas. No se sabe cuántos son. La mejor forma de contarlos es decir que a las tres sesiones plenarias han asistido, en promedio, 2.000 jóvenes. Lo que sí se puede decir es que nació el 20 de agosto de este año en la Universidad Distrital de Bogotá. Que desde ese día se han reunido unas 200 horas y que lograron, con ocho grandes marchas nacionales y decenas de plantones y besatones, que el Gobierno retirara del Congreso el proyecto de ley que modificaba el funcionamiento y la financiación de la educación pública superior. Todavía se están definiendo los líderes, pero ya tienen unos voceros que están intentando darle forma al movimiento estudiantil colombiano, que resurgió tras 30 años de letargo. Su mayor logro: congregar 600.000 manifestantes el 10 de noviembre, a pesar de que la noche anterior el presidente Juan Manuel Santos había anunciado el retiro del proyecto. Su mayor reto: no sucumbir ante la diversidad de posturas que amenazan con resquebrajarla.

Juan Pablo Espinosa“En el teatro aprendí que tú eres tu elemento de trabajo, sólo tienes tu voz y tu cuerpo”.Cuando se le pregunta a Juan Pablo por su relación con el teatro, él simplemente afirma que es su primer amor. Desde el olor de las tablas hasta la imponencia de la estructura en sí, no hay otro lugar donde este bogotano se sienta más cómodo o, como él mismo dice, “libre”. El protagonista de El Secretario, una de las novelas colombianas de mayor audiencia de 2011, empezó su carrera actoral interpretando a un maestro de música en la obra El burgués gentilhombre en 1997, un personaje muy distinto del de Emilio Romero con el que este bogotano no sólo se abrió paso en la lista de nuevos galanes de la televisión nacional, sino que ha ratificado su habilidad camaleónica para llorar y hacer reír en una misma escena sin que luzca forzado. Talento que, lejos de cualquier pretensión y arrogancia, ha sabido reforzar cada vez que se sube el telón y tiene al público enfrente. A principios del próximo año protagonizará Chicago, un musical que ha visto en Broadway más de ocho veces, y que ahora tiene la responsabilidad de hacer suyo para demostrar que, además de tener una cara bonita, sabe actuar, bailar y cantar.

Arturo Calle“Lo más importante para un joven emprendedor es saber qué quiere y tener el don de la paciencia sin pensar en el dinero”.En el piso once de su nuevo edificio, una torre en el norte de Bogotá donde tiene además el almacén más grande de su cadena, Arturo Calle disfruta del reconocimiento a su trabajo, a la empresa que empezó a construir hace 48 años y que hoy es un emporio de moda. Desde su oficina con vista a los cerros de Suba sigue mirando hacia adelante, con la misma visión con la que comenzó la primera empresa de vestuario masculino del país. En su escritorio está el premio que acaba de recibir como el Líder Empresarial del Año. Dice que llevaba varios años esperándolo pero no presume. Al contrario, les da crédito a muchas personas que lo han apoyado y que le permitieron cumplir su sueño cuando tenía su primer almacén en el centro de la ciudad: crecer. Es sobrio pero a la moda. Luce impecable y sabe que el hombre colombiano actual sigue las tendencias tanto como las mujeres. “Antes un vestido duraba diez años”, dice, pero eso cambió también gracias a él. Sabe que la elegancia la encuentra en Europa y el sentido comercial en Estados Unidos, donde la registradora suena al ritmo de las tendencias de la moda. Pero Arturo Calle vende otra filosofía: “Moda es que las personas tengan todo lo que les gusta”.

Tomás González “La tranquilidad del campo es ideal para escribir”.Hace mucho tiempo una novela no causaba tanto revuelo en el ámbito literario como La luz difícil, la obra más reciente de este antioqueño. Portadas en revistas, artículos en los diarios, aplausos de la crítica y cataratas de elogios, fueron apenas algunas de las entusiastas reacciones. Una notoriedad pública de la que Tomás suele huir debido a que lo suyo, además de las letras, es el silencio y la tranquilidad que le da el campo. Por eso se fue a vivir a Cachipay (Cundinamarca), cuando regresó a Colombia luego de pasar casi dos décadas en Nueva York. Por eso huyó de ese mundillo literario y se refugió entre árboles, pájaros y silencio donde, dice, se siente cómodo escribiendo. Poco parece importarle que sus novelas –Para antes del olvido, Los caballitos del diablo, Abraham entre bandidos, entre otras–, le hayan dado, al fin, el beneficio de ser reconocido como uno de los autores más importantes de las letras nacionales; después de todo, lo suyo es el campo. Es ahí donde en verdad se siente como pez en el agua.

Juan Manuel Santos “Desde el primer día que me posesioné ya esta Niña estaba madurándose mucho, ya estaba lloviendo más de lo normal y en estos 16 meses de Gobierno ha sido el peor problema que hemos tenido que afrontar”.Él mismo lo dijo: ni las Farc ni el desempleo le han dado más dolores de cabeza este año que la fuerte temporada invernal por efecto de la “maldita Niña”. El presidente Juan Manuel Santos siguió exhibiendo su talante de estratega y así como logró dar muerte al máximo jefe de las Farc, Alfonso Cano, se mostró condescendiente con los estudiantes retirando el proyecto de reforma a la educación superior. Ostentó su carácter diplomático mejorando el ambiente con los vecinos y erigiéndose como uno de los líderes regionales, y le ha gambeteado al expresidente Álvaro Uribe para no casar peleas inútiles. Con la economía sigue cauto y preciso, pero la Niña se le convirtió en su “karma”. Y ni los billonarios esfuerzos de Colombia Humanitaria ni la presión sobre alcaldes y gobernadores le han permitido al mandatario decir que ganó esta partida, que según sus cuentas, se va hasta marzo del próximo año. Pero él, personalmente, le ha puesto el pecho a la tragedia. Y eso se siente: su índice de favorabilidad se mantiene en un cómodo 85%.

General Alejandro Navas Ramos“Estoy con mis soldados en las buenas y en las malas. Ellos son la razón de ser de esta, la institución más grande del país”.Al general Navas no le preocupó posar para esta foto en su oficina. No le trasnocha que lo puedan tildar de general de escritorio, pues quienes lo conocen saben que este monteriano de 54 años encarna perfectamente el calificativo, un poco odioso, de “tropero”. Incluso confiesa que pasa poco tiempo allí, en el comando. “Mi agenda depende de la del presidente, de la del ministro y la del enemigo”, dice para explicar su vida trashumante. En los casi 40 años que completa en el Ejército, este general ha participado de la transformación de la institución: de la casi derrota frente a las Farc en los años 90, a la consolidación de la seguridad de este nuevo siglo. Y fue protagonista de primera línea porque ha estado como comandante del Centro Nacional de Entrenamiento, de la Fuerza de Despliegue Rápido, de la Fuerza de Tarea Omega, del Comando Conjunto de Operaciones Especiales, las unidades que han sido la punta de lanza para la ofensiva del Estado contra las guerrillas. No es exagerado decir que los triunfos operacionales que culminaron con la muerte de cuatro miembros del Secretariado y la reducción en un 50% de combatientes de las Farc, han pasado por las manos y la mente de este hombre que ha logrado aglutinar a 295.000 uniformados en torno de su liderazgo.

Caterine Ibargüen Mena “Estar entre los mejores del mundo es uno de mis más grandes anhelos”.Hasta que Caterine Ibargüen compitió en los Mundiales de Atletismo, en septiembre, ningún atleta colombiano había logrado ganar una medalla en un evento de esta categoría. Luego de saltar 14,84 metros en la modalidad de salto triple, la antioqueña se colgó una presea de bronce. La medalla no sería la única del año: durante los Juegos Panamericanos que se celebraron en Guadalajara, apenas un mes después, obtuvo el oro en la misma especialidad y la plata en salto largo. Y es que es justamente en las pistas donde Caterine se siente a gusto; en Puerto Rico, donde vive y estudia Enfermería, entrena todas las tardes con miras a los Juegos Olímpicos de Londres, el próximo año, de donde aspira a regresar con una medalla. Y aunque el camino no ha sido fácil por cuenta, entre otras, de las dificultades económicas, Caterine sabe que mientras pueda saltar se sentirá tranquila. “Hasta que Dios me lo permita seguiré dando lo mejor de mí”. Ojalá Dios la inspire en Londres.

Omar Pinzón García“Cuando estoy en el agua hay un sentimiento de tranquilidad, es un medio que puedo controlar. Cuanto más fuerte el entrenamiento, más control tengo sobre el agua”. mientras Omar recorre 200 metros en menos de dos minutos, solo piensa en una cosa: aislar el dolor, inhibir esa sensación con un deseo profundo de ganar. Así lo hace siempre; y cuando llega a la meta, mira al tablero, levanta su brazo tatuado con los cinco aros olímpicos y hace su señal de victoria: su dedo índice en alto. Tiene 22 años y hace 12 empezó a oír que tenía potencial en las piscinas, después de practicar fútbol, tenis y karate. “En todos era bueno”, dice. A los 16 se fue a Estados Unidos solo, maduró y comenzó el proceso de ser profesional, mientras estudiaba en la Universidad de Florida. Este año se cubrió de oro en Singapur y China, en la categoría de 200 metros espalda, y su objetivo es ser medallista en los Olímpicos de Londres (en julio-agosto 2012). Allí se encontrará con rivales como Ian Thorpe y Michael Phelps, a quienes, sin embargo, Omar no les teme. El agua es su medio y la natación su pasión. “Tengo las capacidades para ser como ellos”, afirma. Y también la convicción: tiene alma de campeón.

Hernán Peláez Restrepo“Aprender a oír, antes que a opinar”.En pleno racionamiento de energía, a comienzos de los 90, alguien dijo “hágase la luz” en la radio y fue Hernán Peláez Restrepo con La luciérnaga. En este experimento, que combina actualidad, opinión y humor, completó 20 años, la mitad de una vida dedicada al periodismo deportivo desde la cabina, un lugar cotidiano pero especial desde el cual, como un director de orquesta, controla de pie (sus rodillas no le permiten sentarse mucho tiempo) todo lo que sucede al aire. “El Doctor Peláez” es una autoridad del fútbol y un caballero de la radio, respetado por su cordura entre el apasionamiento desbordado de sus colegas. Este año rompió una regla personal: su discreción para hablar de sí mismo. Les confesó a los colombianos que está luchando contra el cáncer, que no se rinde y que sigue ahí, de pie en el estudio sintiendo el extraño placer del encierro y de hablarles a millones de oyentes anónimos. Allí está sin batuta pero con un don de mando único que lo hace doctor, periodista y señor del micrófono. Esto es, quizás, por lo único que Hernán Peláez Restrepo quisiera ser noticia.

Juan Gabriel Vásquez “Escribir es lo mejor que me ha pasado y al mismo tiempo una especie de condena. Es un oficio, sí, pero siempre lo he visto como un vicio”. ¿De qué otra manera se va a sentir cómodo este bogotano si no es, por supuesto, rodeado de libros? No en vano la literatura es el oficio que lo ha llevado a consagrarse como uno de los escritores colombianos más sobresalientes de la actualidad. Prueba de ello es el Premio Alfaguara de Novela que recibió en mayo por El ruido de las cosas al caer, una obra sobre esa generación, la suya, que creció de la mano con la realidad del narcotráfico. Eso sin contar con que ya había resultado finalista del premio Independent Foreign Fiction Prize en el Reino Unido por Los informantes, y de que su novela Historia secreta de Costaguana acaba de ser nominada al Impala, un galardón que se han llevado escritores de la talla de Orhan Pamuk. Pero más allá de los reconocimientos, a Juan Gabriel lo que lo mueve es el amor a las letras. Escribir y leer. Como él mismo dice: “Ambas cosas me han servido para encontrar un lugar en el mundo”.

Puerto Candelaria“Hemos sido responsables de poner a Colombia en el espacio de la World Music”.Los seis integrantes de Puerto Candelaria son hijos del “chucu chucu”, ese sonido colombiano que tiene cumbia y otros ritmos bailables de los años 70. Hace diez años decidieron transformarlo y ahora su música suena a una cumbia mestiza que, según Juancho Valencia, director del grupo, es un sonido latino que va de La Patagonia hasta México. “Es popular, chabacán, huele a fritanga y es la que pone a vibrar a Latinoamérica”, dice. Puerto Candelaria acaba de ganar el Premio Shock a Mejor Agrupación Pura Sabrosura por su trabajo constante y por poner a los colombianos que los han descubierto en los últimos diez años, a oír sonido políticamente incorrecto, underground, con influencias del jazz, el rock y el pop. “Vamos contra la uniformidad que le imponen a la gente”. Si les tocara definir su música, sería difícil, pues se basa en un país también difícil de catalogar. “No es el café, las esmeraldas ni la cumbia sino un país de mezclas, de corazones lindos y gente despiadada. Eso nos hace únicos”. Así es la música de Puerto Candelaria, diez años formando su propio sonido.

Radamel Falcao García“Mis primeros guayos eran de una marca cualquiera, normalitos, blancos con negro, pero para mí eran lo máximo porque tenerlos me hacía sentir como un profesional”.Su llegada al Atlético de Madrid fue el último peldaño de una temporada de ensueño en el fútbol europeo: campeón con el Porto de Portugal, su antiguo club, en la liga portuguesa; campeón de la Copa UEFA, y máximo goleador del mismo torneo, con 17 tantos. Su olfato goleador hizo que el Atlético se fijara en él y terminara fichándolo en agosto por 40 millones de euros. Aunque “el Tigre”, como se le conoce popularmente, se mueve con destreza dentro de las canchas, hay otra pasión que lo atrapa casi tanto como el fútbol: la moda. Falcao se viste sin escatimar presupuestos y elige su vestuario cotidiano siguiendo sus propios designios, eso sí, guiado por las colecciones de grandes diseñadores como Hugo Boss y Givenchy. Su esposa, Lorelei Tarón –quien es, además, diseñadora de modas–, reconoce que Falcao es un hombre vanidoso que se preocupa por su apariencia. No en vano su armario es extenso, variado y está cuidadosamente organizado.

Renata Lozano “Hay que ser apasionado y elegir la moda como estilo de vida, no porque ser diseñador esté de moda”.Su colección primavera-verano 2012 presentada en Cali Exposhow el pasado mes de octubre, consolidó a esta caleña como la mejor diseñadora en la novena edición de los Premios Cromos de la Moda de este año. A través de transparencias y texturas fluidas resalta la figura femenina de una manera tan delicada y tradicional que queda claro que lo suyo no es suerte sino dedicación y, por supuesto, talento. Su taller es su refugio; sus diseños, su razón de ser; y la pasarela, su punto de encuentro con el mundo. Fue precisamente aquí donde demostró que a, diferencia de otros diseñadores, ella sabe lo que significa hacer una puesta en escena sutil y coherente con lo que intenta contar con sus diseños.  A este paso, lo que viene para Renata es más trabajo, pero también más reconocimientos.

Daniella Álvarez Vásquez“Ni el mundo ni mi vida serían posibles sin el baile. Bailar es importante para mi felicidad”.Podría ser sin maquillaje o muy arreglada, vestida con trajes de gala o en jeans, en tacones o en tenis. La respuesta es: ninguna de las anteriores. La nueva Señorita Colombia se siente como pez en el agua bailando. Lo demostró cuando su talento para moverse le permitió lucirse en la noche final del Concurso Nacional de Belleza. Esto no le dio puntos con el jurado, pero le ayudó para imponerse con su carisma, su cuerpo natural y su seguridad. Así se puso la corona sin favoritismos.Para Daniella, bailar es parte de su esencia, de su cotidianidad. Cuando sale de compras, el vestido pasa la prueba con algunos movimientos y los zapatos llegan a su clóset después de bailarlos. Así es esta comunicadora barranquillera que no se resiste a una canción del Joe y que pisó la primera escuela de baile cuando tenía ocho años. Es una cuestión de sangre caribe, pues cualquiera no aprende mapalé, salsa, samba, cumbia, cha cha chá, merengue y danza árabe. Ahora tiene un año para reinar y bailar, y su pista de baile será toda Colombia. 

 

 

 

 

 

 

 

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