El año nuevo de Jorge Barón

El ibaguereño es el dueño del rating decembrino. A su fiesta de los hogares colombianos asisten másde 50.000 personas. Él disfruta como nadie su trabajo de animador.
El año nuevo de Jorge Barón

Adicto

En el discurso de Jorge Barón predominan dos cosas: los diminutivos y los piropos al pueblo colombiano.  En una sola frase puede combinar estos dos elementos y salir bien librado, porque parece que realmente ama a su “pueblito colombiano” tanto como para pasar con ellos, y no con su familia, todas las fechas especiales.

Jorge Barón no ha pasado ningún día del padre con sus hijos,ningún día de la madre con su señora y ninguna noche buena con sus hermanos.

No tiene tiempo, es lo que se denomina un “workaholic” (adicto al trabajo), y él lo disfruta, más que la lechona tolimense que pidió de regalo cuando cumplió 60 años.

Ama su trabajo y por eso le teme a las enfermedades, “el día que no sienta  ganas de trabajar me muero. Le pido a Dios que me de salud para poder estar activo lo que más pueda”.

Por eso este 31 de diciembre su cena especial será a las 6:30 p.m, en la mesa de su oficina. Su chef le preparará algo saludable para que a las 7:00 p.m. pueda estar animando a los bogotanos que lo esperarán en el centro de la capital para la Fiesta de los hogares colombianos, el show donde se presentarán J Balvin, Jean Carlo Centeno y Rikarena.

“Lo más lindo de este espectáculo es que es para la gente que no tiene la posibilidad de ir a un club o a una fiesta a celebrar la noche de San Silvestre. Ellos hacen su propia celebración en el concierto y llevan su pavito, sus hijitos, su comidita” dice con el mismo tono de voz con el que habla en sus presentaciones.

El programa empezó hace 48 años en radio, se llamaba La gran fiesta de los hogares tolimenses. Con la llegada de la televisión al país empezó a hacerlo en video pero su sueño de transmitirlo en vivo no sería más que eso, pues en la época la televisión se apagaba a las 8:00 p.m los 24 y 31 de diciembre. Después lo empezó a hacer pregrabado y hace 16 años lo presenta en vivo, como más le gusta.

Sonoro

De niño, lo que más disfrutaba Jorge Barón era escuchar su voz amplificada en cualquier aparato. A los seis años participó en un programa para locutores aficionados, él cantaba los goles del deportes Tolima y  se sentía grande, importante, vivo.

A los 16 años consiguió su licencia de locutor y empezó atrabajar en diferentes emisoras bogotanas. Después de un paso fugaz por la universidad, tuvo que retomar el trabajo pues la plata no le alcanzaba y empezó a construir su propia empresa y su propio show musical.

Su programa lleva 43 años al aire. Han pasado más de 4.000 artistas y cuando le pregunta por el músico que siempre quiso tener en su tarima pero que no consiguió responde sincero: “Michael  Jackson, nunca tuve tanta plata para traerlo”, y suelta una risa que parece planeada, estudiada, pero es su voz, la misma con la que saluda a sus espectadores cada 8 días.

No pasó por la universidad y tampoco le hizo falta, “todo lo que sé lo he aprendido desde mi rol de mirón, en la universidad de la vida. Pero si he tratado de darles la mejor educación a mis hijos”.

A pesar de su actitud positiva, de la sonrisa lenta con la que termina cada frase, una cosa pone pensativo a Jorge Barón. ¿ Qué ha tenido que sacrificar para llegar al lugar en el que hoy está?, “Mi familia. A mi hijo de 10 años a veces lo tengo que saludar por televisión porque no lo veo entre semana, pero eso si, los domingos estoy con él , lo llevo a pasear o a comprarle algún juguetico”, dice.

Le preocupa pero no le trasnocha el tema, dice que sus hijos entienden y dimensionan su trabajo. Jorge Baron, el que en un acto de rebeldía decidió cambiarse la V de su apellido por B, es uno de los animadores más conocidos de la televisión colombiana, y en su oficio quiere morir.