Así miran los nórdicos

Escasas de adornos y abundantes de aire libre son las imágenes de los veintidós artistas escandinavos invitados de honor de Fotográfica Bogotá, el encuentro más importante del país en su género. Estas revelan su apacible forma de entender y representar el mundo. En el MAMBO hasta el 30 de junio.
Así miran los nórdicos

Tranquilidad. Eso es lo primero que transmiten las fotos de estos artistas provenientes de Noruega, Finlandia, Dinamarca, Islandia y Suecia. Parece como si allí, en esos sosegados paisajes escandinavos, no hubiera cabida para la violencia, el caos o la muerte. Sin embargo, cuando se mira un poco más de cerca, se entiende que detrás de esa belleza aparentemente paradisiaca, se esconden reflexiones políticas y culturales en las que caben la melancolía, la denuncia, la metafísica y hasta la economía. Más de 100 fotografías conforman la exposición Paisajes del Norte, que se presenta en el Museo de Arte Moderno de Bogotá hasta el 30 de junio como parte de la muestra que Fotográfica Bogotá trae a la ciudad y presenta en calles, galerías, museos, universidades y bibliotecas, en esta ocasión con el paisaje como protagonista. “Escogimos a los países escandinavos como invitados de honor porque Escandinavia es una región desconocida de este lado del trópico –explica Gilma Suárez, directora y curadora del evento–. Queremos construir país mostrando lo que se gesta en otras partes del mundo. En el caso de esta selección de obras, resulta muy interesante la forma en que contrasta nuestra forma de ver el mundo, tan apasionada, colorida y caótica, con la de los artistas nórdicos, cuyas obras existen fuera de la angustia, y son distendidas y tranquilas”.  En la exposición participan cuatro generaciones de artistas que se aproximan al paisaje de maneras muy diversas y articulan un recorrido que empieza desde 1970, lleno de cambios y transformaciones en la forma de entender el arte. Así como pueden encontrarse fotografías que representan con sencillez la naturaleza por su belleza, también hay imágenes construidas con elementos más conceptuales y teatrales en las que el cuerpo desnudo complementa el paisaje, en las que se analizan asuntos económicos como la industrialización del desierto, y en las que se reflejan problemáticas sociales, como lo que ocurre con las comunidades indígenas escandinavas que chocan con un paisaje contemporáneo mediado por el consumismo y el capitalismo. Por lo tanto, quienes vayan a la exposición no se encontrarán simplemente con imágenes de montañas, lagos y nevados, sino con fotografías poéticas y expresivas, de artistas de renombre como Arno Rafael Minkkinen, Elina Brotherus y Gerry Johansson; y otros más novatos, como Camilla Figenschou y Trinidad Carrillo, en las que se tratan asuntos políticos, sociales y existencialistas que ponen sobre la mesa temas como el colonialismo, la ecología, la economía y la identidad.“La tradición artística escandinava ha sido muy diversa, aunque ha tenido al paisaje como elemento central –cuenta el sueco Jan-Erik Lundström, curador de la muestra–. Es un tema recurrente, en comparación con el resto de Europa, pero lo interesante es que los artistas se han valido de una mirada conceptual, a partir de la cual no solo muestran un mundo, sino que lo construyen, de tal forma que su obra se convierte en declaración, opinión, denuncia”. Los artistas escandinavos, entonces, en medio de esos escenarios que parecen fríos paraísos de tranquilidad, crean obras que reproducen esa serenidad pero que, al mismo tiempo, son osadas, poderosas y comunicativas. “Hacer la curaduría de esta exposición fue desafiante –asegura Lundström–, pues todos los trabajos son multifacéticos y a medida que estudiaba una imagen iba encontrando múltiples capas de significados”. Estos fotógrafos hablan de la realidad desde una posición crítica que reflejan con sutileza, apoyados en una estética siempre poética y hermosa que les sirve para estudiar el drama, el dolor, las satisfacciones y las preocupaciones cotidianas sin tener la necesidad de mostrarlas.