¿Doctor, te comiste un pollito?

Estos chiquitines aprenden a escuchar los latidos del corazón y se encuentran con el «pio pio» de un pollito. La reacción de los pequeños es muy divertida, ellos saben que algo raro pasa y de verdad creen que el doctor se comió un pollito. La ingenuidad de los niños es hermosa, para ellos todo es posible. Su imaginación no tiene límites.