Cervezas para el maridaje

La combinación de esta bebida rubia con las comidas dan fruto a nuevas e inesperadas armonías de sabores. Una compañía australiana, Fusion Brewing, se ha dedicado a crear cervezas en función de platos muy concretos.

La cerveza nos acompaña desde hace 9.000 años, unos 1.000 años antes que apareciera el vino. Estas dos bebidas pertenecen al Neolítico, período de la prehistoria durante el cual también surgieron el pan y el queso. Juntos, estos alimentos marcaron el inicio de la habilidad del hombre para transformar las materias primas y, de paso, construir las bases de la civilización.

La importancia de la cerveza fue cada vez más creciente a medida que los pueblos de la antigüedad dominaban y perfeccionaban el arte de producir granos y cereales. Mantuvo una presencia dominante en los pueblos del Cercano Oriente y luego recibió un gran impulso en Egipto. Las técnicas de elaboración fueron aprendidas luego por griegos y romanos, aunque las culturas mediterráneas prefirieron el vino, mientras que las comunidades nórdicas y celtas adoptaron la cerveza.

Igual que sucede con el vino, la “rubia” también ha tenido, a través de los tiempos, un papel fundamental. Cocineros y maestros cerveceros han establecido interesantes armonías entre la cerveza y las sopas, las ensaladas, las carnes rojas, el pollo y el cerdo, la comida de mar, las legumbres, los platos a base de huevos y —aunque cueste trabajo creerlo— los postres.

Ahora una empresa australiana se ha dedicado, específicamente, a crear cervezas en función de platos muy concretos. Y el éxito de la propuesta ha sido arrollador.

Conocida con el nombre de Fusion Brewing, la empresa nació con el propósito exclusivo de lanzar distintos tipos de cerveza para acompañar preparaciones populares y darle al consumidor una experiencia sensorial enriquecedora. A diferencia de otros fabricantes, que aseguran con vehemencia que las cervezas pueden acompañar cualquier tipo de alimento, los creadores de Fusion Brewing sostienen que sus productos se han elaborado, desde un comienzo, para conseguir acoples perfectos.

Detrás de la idea están Matthew Evans y Brian Watson, cocinero y maestro cervecero respectivamente. Evans desempeña el papel de consultor de sabores. Además de su talento culinario, Evans también es escritor, y su trabajo aparece, con frecuencia, en periódicos, revistas y libros propios.

Watson, por su parte, es un maestro cervecero educado en el Reino Unido. Como técnico y consultor, ha contribuido al montaje de varias cerveceras en Europa, Asia y varios países americanos. También es un connotado juez en concursos internacionales de cerveza.

Ambos trabajan en función de unir sus conocimientos para lanzar productos ajustados a tipos específicos de alimentos. De esta forma, han dado vida a las cervezas Bluebottle, Firefly y Prime.

Veamos en detalle la historia y características de cada una de estas cervezas: Bluebottle Beer fue la primera creación. Su propósito es acompañar los delicados sabores de los mariscos y pescados. Evan y Watson utilizaron insumos de distintas procedencias para construir la fórmula final, que incluyó lúpulo americano, levadura alemana, cebada australiana, además de un chispeante toque, que le da a la cerveza una gran connotación de frescura. La Bluebottle Beer es aromática y suavemente amarga, acompañada de sugerencias cítricas bien marcadas, lo que la hace ideal para la comida de mar.

La segunda cerveza fue bautizada con el nombre de Firefly Beer. Su misión es poder acompañar de manera equilibrada los sabores especiados de varios platos orientales. El secreto de esta cerveza es su alto componente carbonatado, diseñado para disipar los sabores calurosos del picante. Sus notas ligeramente dulzonas han sido incorporadas para reducir la intensidad de las especias. Se acopla bien a gastronomías como la thai, la india, y la vietnamita.

Finalmente, en diciembre, el dúo dinámico de Evans y Watson lanzó el producto Prime Beer, hecho específicamente para acompañar carnes. La esencia de esta bebida es su transfondo a malta y su notorio amargor, dos características esenciales para combinar con los sabores ahumados de carnes a la brasa.

Además de su papel como acompañantes de la gastronomía, las cervezas de Fusion Brewing han obtenido varios galardones internacionales por su calidad y originalidad.

Temas relacionados