Pékerman y el camerino

Lo mejor de la selección Colombia es su director técnico. Su experiencia con Argentina en Alemania 2006 será determinante para realizar un mundial para el recuerdo.
Pékerman y el camerino

Jósé Pékerman es el artífice del gran momento que vive la selección Colombia. Es un entrenador que, con la incorporación de Víctor Ibarbo y Adrián Ramos en la convocatoria, demuestra que es capaz de replantear ideas. Ni hablar de su trabajo de grupo, vital para que la tricolor esté en Brasil 2014. La mística de camerino, antes patrimonio en Suramérica de Argentina y Uruguay, ahora también es nuestra. Mario Alberto Yepes, Camilo Zúñiga, Pablo Armero, Abel Aguilar y Falcao García estuvieron en procesos anteriores de eliminatoria, pero Pékerman ha sido el único en explotar lo mejor de ellos para lograr la difícil clasificación.

 

Para afrontar una Copa Mundo se necesitan más que excelentes jugadores. Son tres partidos en los que la táctica y la técnica se imponen siempre y cuando haya trabajo de vestuario. En el fútbol lo peor no son las lesiones sino el túnel blanco que conduce a la cancha. Antes de un encuentro, hasta el más veterano experimenta ese cosquilleo en la panza que se parece más al pánico que a la emoción. Por recorrido puedo decir que lo que sucede en el túnel de un mundial es como en las películas: en menos de tres minutos, uno se acuerda de todo lo que luchó para estar en esa instancia, como si los pensamientos retrocedieran rápido y luego volvieran al presente, a los noventa minutos para vencer al rival. Por unos instantes desaparecen las indicaciones del entrenador y las arengas de los compañeros. ¡Sientes los ojos del público encima!

 

Por supuesto, el túnel lo conocen los futbolistas colombianos. Sin embargo, a excepción de Mondragón, ninguno lo ha experimentado en un mundial. Aquí es cuando la experiencia de Pékerman con la selección de su país en Alemania 2006 se convierte en plus para Colombia. Si durante la reciente eliminatoria el profesor dejó escaso margen al error, en Brasil 2014 graduará a una camada de talentosos muchachos con cuerda para la Copa América 2015 y, ¿por qué no?, para aspirar a estar en Rusia 2018.

 

La formación está bastante esbozada a pesar de las ausencias de Falcao García, Edwin Valencia y Amaranto Perea. La alineación, que tiene como pilares a David Ospina, James Rodríguez y Teófilo Gutierrez, es para ilusionarse con una decorosa presentación. Los 23 son jugadores de primer nivel y, por suerte, tienen a José Pékerman como su guía futbolístico y espiritual. Una vez salgan del túnel, tendrán recursos para enfrentar a Grecia, Costa de Marfil y Japón. Harán lo imposible para regalarnos a los hinchas el mejor mundial de nuestra historia.