Los griegos rogaban por que Falcao no fuera al mundial

Colombia será nuestro gran reto durante la primera fase del Mundial. Con su juego implacable al ataque, a los griegos solo nos queda la esperanza de que sus futbolistas más maduros hagan tambalear la defensa.
Los griegos rogaban por que Falcao no fuera al mundial

 

Grecia - George Georgakopoulos

 

Falcao sería nuestro gran rival. Eso pensamos en un principio. Rogábamos por que su rodilla se recuperara a paso lento. Creíamos que solo podríamos tener una esperanza si el crack colombiano no iba al Mundial. Entendimos, tarde, que Falcao en la cancha podría ser más nocivo para Colombia. No se sentiría libre, no estaría del todo listo, no sería capaz de asumir el desafío. Ahora que sabemos que no irá, nos arrepentimos de nuestras suposiciones erradas. Sin él en el campo, Teófilo Gutiérrez, Jackson Martínez y Carlos Bacca tendrán espacio de sobra para brillar.   

 

Desde el mundial del 94 no habíamos visto tanto talento en Colombia. Es claro que, incluso sin Falcao, para Grecia será muy difícil derrotar al equipo más fuerte del grupo C. Ante este reto, y consciente de su mentalidad defensiva, nuestro equipo hará todo lo posible por bloquear sus ataques y los trucos de Pékerman. Pero para avanzar, siempre iremos un paso atrás. Sufrimos de lentitud y de predictibilidad. Con vernos jugar un par de partidos, los colombianos conocerán nuestra estrategia y podrán liquidarnos en el césped.

 

Así que solo nos queda confiar en nuestras estrellas: Samaras y Papastathopoulos. Y creer en los jugadores que esta temporada se lucieron en el extranjero: Konstantinos Mitroglou, quien fue comprado por el Fulham de Londres por 18 millones de dólares; Fanis Gekas, quien ha demostrado ser prolífico en Turquía, y Orestis Karnezis –nuestro arquero–, quien logró, desde la portería de Granada, que Barcelona perdiera en la liga española. Pero aun si ellos llegan con un juego pulido y preciso, les queda adaptarse a las condiciones de humedad y altitud, con las que los colombianos se sienten mucho más cómodos.

 

Colombia, entonces, arrancará con un clima benévolo y una fuerza ofensiva arrolladora. Ya con eso tiene todas las de ganar, así que nosotros, para alimentar el optimismo que nos queda, nos sostenemos en la idea de que la defensa colombiana puede tambalear en manos de futbolistas de 35 y 38 años. Además tenemos a nuestro favor las expectativas del pueblo colombiano, que son presión pura para el equipo. Después de la decepción de los mundiales de 1990 y de 1994 –cuando los jugadores demostraron que no eran capaces de alcanzar su máximo potencial–, esta selección llegará a la Copa Mundo con los ojos ilusionados de un país encima. Miradas penetrantes e intimidantes, cuya intensidad podría ser perjudicial en ese primer partido al que Grecia llegará con mucha más frescura y con ingenuas ganas de arrasar.

 

Fotos: Cortesía y AFP.