Murió Mary Letourneau, la profesora que fue condenada por abusar de su alumno

Noticias destacadas de Cromos

Esta semana falleció la maestra estadounidense que inspiró un libro, un documental y una película. Su historia de amor, ampliamente difundida en 1996, superó el estigma y la cárcel.

No es el argumento de un filme. El amor entre Mary Kay Letourneau y Vili Fualaau recuerda el cliché “la realidad supera la ficción”. La historia acaba de terminar, pero será recordada por su rocambolesca trama, mezcla de delito, sentimiento y un final que se percibe prematuro.

Todo explotó con la condena a una profesora por abusar sexualmente de su alumno de sexto grado. En la década del noventa los medios de comunicación estadounidenses asumieron el papel de biógrafos de Mary Kay Letourneau, que entonces tenía 34 años y era madre de cuatro hijos.

Le puede interesar: Rihanna anuncia su retiro indefinido de la música

Ella y el estudiante Fualaau -13 años- se conocieron en 1996 en una escuela de Des Moines, una ciudad próxima a Seattle.  En un principio, Letorneau se declaró culpable por violación a un menor en segundo grado. Se comprometió a distanciarse de su joven amante para evitar la cárcel. Embarazada, pagó tres meses de encierro.

Sin embargo, estando en libertad condicional la justicia comprobó que la profesora violaba el acuerdo. En 1997 se celebró otro juicio, en el que fue sentenciada a siete años de prisión. En esta condena esperaba su segundo hijo.

En 2004 recuperó la libertad. Vili Fualaau ya era mayor de edad. Las dificultades fortalecieron su vínculo. Un año después, con dos hijas a cuestas, se casaron. El matrimonio duró casi doce años. Publicaron un libro titulado Un único crimen, el amor, cuyos derechos cedieron para que se filmara la película All-American Girl: The Mary Kay Letourneau Story.

Lea también: La rebelión de las pequeñas marcas en las grandes ligas de la moda

El lunes pasado falleció Mary Kay. De acuerdo a lo dicho por el abogado de Letourneau, su ex pareja la acompañó durante su último mes de vida, aquejada por un cáncer que terminó su vida a los 58 años. “Espero que cuando la gente piense en ella y en su legado, piensen en lo fuerte, brillante y amable que era. Y que no la vean como una violadora de menores”, explicó. “Todos cometemos errores. Ella superó los suyos e hizo mucho bien en el mundo antes y después”.

Comparte en redes:

 

Te contamos que estamos trabajando en nuestra plataforma tecnológica para que sea más fácil de disfrutar, por eso no podrás hacer comentarios en los artículos. Estarán activos próximamente. Gracias por tu comprensión.