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Redacción Cromos / 6 Mar 2021 - 2:48 a. m.

Cuidados que debes tener con los alimentos ¡Pilas con las medidas!

Ser meticulosos y pulcros con la compra, almacenamiento, preparación y consumo de alimentos, es un hábito básico para evitar enfermedades o intoxicaciones que pongan en peligro tu salud y la de tu familia.
Consejos para organizar tu nevera y mantener los 
alimentos frescos por más tiempo
Foto: Unsplash
Consejos para organizar tu nevera y mantener los 
alimentos frescos por más tiempo
Consejos para organizar tu nevera y mantener los alimentos frescos por más tiempo
Foto: Unsplash

Una adecuada nutrición no depende exclusivamente de mantener con constancia una dieta sana y equilibrada. También es fundamental prestarle atención a la higiene de los alimentos que se van a consumir, con el fin de que no se pierda ninguna de sus propiedades y conserven todo su valor nutritivo.

Con las medidas apropiadas de sanidad que adoptes en el hogar, es posible reducir ostensiblemente los riesgos de contaminación, descomposición y deterioro de alimentos por hongos, levaduras o bacterias; intoxicaciones e infecciones y, por supuesto, el desperdicio de productos.

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Aunque implique más tiempo de tu tiempo, todo esfuerzo es necesario si se trata de proteger la salud y lograr el bienestar de todos los integrantes de la familia. Por lo tanto, ten presente siempre las siguientes recomendaciones:

Protección personal. Aunque es un consejo que se repite en múltiple ocasiones, no está de más recordarte que lo primero que tienes que hacer antes de manipular alimentos y comer es lavarte las manos con agua y jabón. En esos momentos, abstente de fumar, si tienes ganas de estornudar o toser procura hacerlo lejos de los alimentos, y si te has herido, limpia muy bien la zona, desinféctala y cúbrela bien con una cura o gasa.

Implementos de cocina. Si son de acero inoxidable mejor, pues además de un precio asequible, son fáciles de limpiar, resistentes a golpes, caídas y al deterioro. Cubiertos, ollas, tablas, cuchillos de corte y demás utensilios deben ser lavados muy bien tan pronto se usen para evitar la acumulación de desechos de comidas que produzcan gérmenes y bacterias. No te olvides de realizar buena limpieza de pisos, paredes, mesas y todas las demás superficies donde halla o se preparen alimentos.

Alimentos cocinados. Entre estos, carnes rojas, pollo, pescado, papas y algunas legumbres. “Es necesario cocinar bien los alimentos, especialmente las carnes, para matar los agentes que causan enfermedades; pueden contener bacterias como la E. coli, salmonela, toxoplasmosis, etc. Cocinarlos hasta que alcancen una temperatura de 70°C., puede contribuir a garantizar su inocuidad para el consumo y mata alta concentraciones de microorganismos en 30 segundos”, asegura la nutricionista Alba Cecilia Cortés Llamosa.

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En el momento indicado. Lo ideal es preparar los alimentos poco antes de consumirse, pero entendiendo los afanes y la practicidad, los que se guardan de un día para otro y no pueden mantenerse mucho tiempo a temperatura ambiente, deben conservarse refrigerados y en recipientes tapados: carnes, huevos, quesos, leche, salsas, etc. La carne en trozos o picada, que requiere más control de cocción, es mejor consumirla el mismo día que la compres o troces.

Ojo al adquirirlos. Asegúrate de que la fecha de vencimiento de los productos empaquetados, envasados o procesados no sea en los próximos días, y que las bolsas o botellas donde se encuentran no estén rotas, deformadas o alteradas. ¡Estamos de acuerdo!, son muchos los alimentos que se venden en puestos callejeros con un aspecto muy provocativo, pero intenta no adquirirlos, en especial cuando en estos la asepsia brilla por su ausencia.

Pilas con las medidas. Así estén refrigerados, algunos alimentos y menús preparados que no se comen rápido pierden su sabor y se degradan. Por eso, si se te va la mano en cantidad y crees que te van a durar muchos días, es prudente que los congeles cuando ya estén fríos; cuando te apetezca volver a probarlos y vayas a recalentarlos, ponlos a alta temperatura con el fin de destruir probables bacterias.

Hablando de congelación. Cuando procedas a hacerlo, separa en porciones para cada comida y en recipientes diferentes para que no congeles y descongeles varias veces los mismos alimentos. Cuando los vayas a consumir, déjalos en el refrigerador desde la noche anterior o aprovecha la tecnología y recurre al horno microondas.

Distribuye adecuadamente. Si tu nevera es espaciosa y te lo permite, separa los alimentos crudos de los cocinados para que las bacterias que pueda haber en los primeros no contaminen los que ya están preparados.

Lava bien frutas y verduras. “Son alimentos muy susceptibles a contaminarse con sustancias o gérmenes patógenos que provienen de la tierra y porque están en contacto con microorganismos y factores ambientales, debido, entre otras cosas, a su cadena de manipulación y almacenamiento. Además, en la cosecha se utilizan pesticidas o aguas residuales que los contaminan con sustancias químicas. La recomendación primordial es lavarlos muy bien bajo el grifo de agua, incluso antes de pelarlos, córtalos o picarlos, para prevenir que los patógenos ingresen de la cáscara hacia el centro del alimento. Para desinfectarlos, puede utilizarse de 3 a 10 gotas de hipoclorito por cada litro de agua por 5 minutos, luego deben enjuagarse con abundante agua”, aclara Alba Cecilia Cortés.

Ten precaución. Para cada cosa hay un lugar y cada una debe ser guardada o almacenada en un espacio seguro; por tal motivo, es necesario que los alimentos y elementos que se usan para su preparación no se mezclen y permanezcan bien alejados de sustancias nocivas como detergentes, desinfectantes, herbicidas, insecticidas, entre otros productos químicos que pueden ocasionar contaminaciones o intoxicaciones alimentarias.

Cocinar en recintos con buena ventilación e iluminación y libres de mascotas, insectos o roedores, usar agua hervida en la preparación de los menús y botar los desechos alimenticios en bolsas plásticas verdes, también son prácticas adecuadas que permitirán que los alimentos se conserven en buen estado y tus experiencias gastronómicas sean más sanas y gratificantes.

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