El tabú que cargan los bebés nacidos por fecundación in vitro

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Louise Brown, la primera bebé probeta del mundo, da conferencias sobre reproducción asistida. Recientemente, en una visita a Málaga, España, habló de los estigmas a los que se ha enfrentado.

El 25 de julio de 1978, en In­glaterra nació Louise Brown. Sus padres, Lesley y John, fueron una de las 85 parejas que no podían embarazarse por sus propios medios. Entonces acep­taron un tratamiento experi­mental, ofrecido por los médicos Patrick Steptoe y Robert Edwards.

La puerta que se atrevieron a abrir consistió en extraer el óvulo de Lesley para fecundarlo en una probeta con el esperma de John. Dos días después, los médicos implanta­ron el embrión resultante en el útero de la señora.

Antes confiar en el procedi­miento, los Brown se compro­metieron a abortar si el bebé presentaba complicaciones irreversibles. Para sorpresa de la ciencia, los nueve meses de gestación transcurrieron sin sobresaltos. Cuando nació Loui­se, sus padres, incrédulos por el buen estado de salud de la bebé, dijeron que lo hecho por Step­toe y Edwards fue un auténtico milagro. Acertaron al afirmarlo, porque las mujeres con fertili­dad esquiva están dispuestas a todo. Incluso hoy, las que logran parir tras un proceso de implan­tación, sienten idéntico el mila­gro de la vida que sintió la mamá de Louise en 1978.

En una entrevista a diario español El País, la británica de 41 años dijo que, a pesar del prodigio que partió en dos la historia de los nacimientos, nacer a través de la fertilización in vitro sigue siendo un tabú. “Hay mucha gente que no quiere decirlo a su entorno, que no lo normaliza. Es una etapa compleja y dura, en la que se necesita ayuda. Y si no lo dicen ni a su familia, es difícil ayudarles. Es algo triste”, manifestó. 

Sobre el estigma con los que ha tenido que lidiar por ser la primera de nueve millones de bebés, compartió una anécdota con los asistentes a una clínica a la que fue invitada en Málaga: "hubo una conferencia religiosa en la que se hablaba de la masturbación masculina. Se decía que era un pecado si era por puro placer, pero si era para tener un niño, pues no lo era. Alguien dijo entonces que este tipo de niños y niñas no teníamos alma”.

Se estima que desde aquel 25 de julio de 1978 han nacido más de nueve millones por fertilización in vitro, tratamiento que en Colombia deberá ser financiado por el sistema de salud pública cuando la mujer infértil carezca de recursos para financiarlo. La Corte Constitucional, tras la constante negativa del Ministerio de Salud, recientemente ordenó que las EPS deben asumir los costos. La decisión, que se da a 41 años del nacimiento de Louise Brown, surge luego de estudiar cinco tutelas de colombianas sin posibilidades económicas para pagarlo.

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