Hasta el parto de Meghan Markle genera polémica

La prensa británica asegura que la duquesa de Sussex quiere tener a su hijo con ayuda de una 'doula'.

Efe.

Cuentan los medios que Markle es aficionada al yoga, a la meditación y a otras terapias holísticas. Y desde su llegada a la familia real ha dejado claro que lo suyo no es seguir los protocolos. Por eso no causa sorpresa que haya decidido traer al mundo a su bebé en compañía de una doula.

Desde hace unos años, las doulas han ganado importancia en el mundo, aunque en muchos países el sistema sanitario no las aprueba y en la mayoría de los casos prohíbe su ingreso a los hospitales. Las doulas son personas que guían, acompañan y contienen a las mujeres antes, durante y después del parto.

Su lugar en ese proceso –a diferencia del de un médico, entrenado principalmente para hacer procedimientos físicos– consiste en apoyar emocionalmente a las mujeres, facilitar el trabajo de parto, ayudarles a manejar el dolor, recordarles que su cuerpo está preparado y diseñado para dar a luz, acompañarlas en la lactancia y en la nueva vida que se construye con la llegada de un bebé.

Las mujeres, en medio de la ruidosa y caótica sociedad que habitamos, hemos olvidado a oír nuestro cuerpo. Aquello que debería darse con naturalidad, como un parto, ahora nos cuesta trabajo y nos da miedo, tanto, que muchas veces preferimos que nos corten la panza en una cesárea que prepararnos para abrirnos para dar a luz. Por esta razón, el hecho de que las doulas estén de moda tiene una lógica: el distanciamiento de lo natural, el desconocimiento de nosotras mismas y la medicalización del parto han llevado a que olvidemos la mejor forma de tener a nuestros hijos.

Meghan Markle, entonces, ha decidido ignorar los protocolos reales para darle la bienvenida a su hijo de la mejor manera posible.

La llegada del nuevo príncipe

Todo parece indicar que la doula elegida sería Lauren Mischon. Ella ha preferido no confirmar la noticia, y le ha dicho al diario The Sun que estará "ocupada en primavera" y que no puede revelar la identidad de sus clientes.

Aparte de contar con una doula, algunos medios empiezan a revelar que Markle podría buscar otros métodos alternativos para el parto. Entre ellos se ha hablado de recurrir a la hipnosis y a la acupuntura para sobrellevar el dolor y así evitar la epidural.

Lo más común es que las mujeres recurran a esta anestesia para que las contracciones sean menos dolorosas, igual que la salida del bebé, pero todo indica que la duquesa quiere que su parto sea lo más natural posible.

Por  lo general, los niños de la familia real nacen en el hospital Saint Mary de Londres, ahora falta ver si el equipo médico de la institución estará dispuesto a aceptar las ideas poco convencionales de Markle. En ocasiones, los obstetras consideran que las doulas interfieren con su trabajo y ponen en riesgo la vida de la madre y el bebé.