Inventos para involucrar a los papás en la lactancia

En estos tiempos las familias tratan de dividirse las tareas que exige un bebé, pero el trabajo resulta más duro para las mamás inevitablemente, ya que son las responsables de la alimentación.

Ginger Design Studio

En muchos hogares modernos se ha hecho a un lado el machismo y los papás han empezado a hacer parte del cuidado y la crianza de los bebés de la misma manera que las mamás. Los dos cambian pañales, juegan, bañan al niño, le hacen masajes, etc. Sin embargo, en la medida en que el cuerpo de la mujer es el responsable de la alimentación, es difícil repartir las tareas por igual.

Cada dos o tres horas el niño necesita la leche que le proporciona su mamá. Y esa dependencia es tan bonita como demandante: produce una conexión maravillosa entre la madre y el hijo, pero puede ser supremamente desgastante para las mujeres, que llegan a pasar horas amamantando, especialmente en los primeros meses de vida. El pecho no solo es alimento sino compañía y protección, así que es muy frecuente que, en ese lugar acogedor y placentero, los bebés se duerman mientras comen. En este sentido, lo más común es que sean las mamás las que duermen a los niños, una tarea que también requiere tiempo y paciencia.  

Para aportar a una sociedad más igualitaria, se han presentado en el mercado dos productos pensados para que el papá se involucre en la lactancia. Aunque ninguno de los dos está a la venta todavía, desde ya han generado polémica, ya que hay muchas personas que están en contra de aquello que no hace parte de nuestra naturaleza. No obstante, existen otras familias para las que estas ideas pueden ser salvadoras.

Pechos para papás

 

En el festival SXSW, en Estados Unidos, la empresa japonesa Ginger Design Studio presentó el ‘asistente de lactancia para papás’. El aparato es un busto que los papás se puede poner, como si fuera una prenda: en un pecho se guarda la leche materna o la fórmula, y en el otro se encuentra el pezón para que el bebé succione.

Está equipado con tecnología que permite replicar la temperatura del cuerpo de la madre y transmitir información sobre las jornadas de amamantamiento al celular del papá (como cuánta leche tomó y a qué hora se le dio). Además, vibra cuando el bebé succiona, lo cual permite que el hombre se sienta más involucrado con el proceso.

De acuerdo con la empresa, “el artefacto fue creado con la ayuda de pediatras y niñeras, que aseguran que los bebés suelen tocar el pecho con sus manos mientras comen y esto los alivia y los tranquiliza, por eso el producto tiene la forma de los senos de una mujer”. De esta manera no solo se promueve que el bebé tenga contacto piel con piel con su padre (que es tan beneficioso que incluso les ayuda a crecer), sino que le facilita al hombre la tarea de dormirlo.

“Este aparato es muy importante porque les permite a los papás ser más activos en la crianza durante la lactancia y a futuro”, asegura la pediatra Mayu Tahara.   

 
 

 

Hombres que dan leche

 

Esta propuesta ha sido más controversial, pero eso no quiero decir que no sea válida, tanto, que ganó el gran premio del jurado en los premios de diseño Meaning Centred del año pasado. El invento fue ideado por la estudiante de diseño del Reino Unido Marie-Claire Springham y consiste en un kit que puede inducir la lactancia en los padres que deseen amamantar.

El kit contiene una bomba y un chaleco para extraer la leche. También incluye hormonas, con la idea de que el padre empiece a tomar progesterona tan pronto se entere de que tendrá un hijo. Seis semanas antes de la fecha probable de parto, debería tomar domperidona, que llevará a que produzca leche. De esta manera, cuando llegue el bebé, el hombre y la mujer podrán turnarse la lactancia.

La estudiante ha declarado que desarrollo el kit como una herramienta de empatía. “Estaba estudiando la depresión posparto y aprendí que también ocurre en hombres, y uno de los detonantes principales es que sienten que se quedan por fuera de la experiencia. Leí de casos de papás que llegaban a casa con la intención de ser superpapás y se encontraban con que los bebés no estaban interesados en ellos, porque los atraía el olor de la leche que encontraban en sus mamás”, explicó.

Julie Jenson Bennett, presidenta de Precipice Design y Jurado de los premios Meaning Centred, estaba muy impresionada con la propuesta: “Desafía el significado fundamental de lo femenino y la masculino, de la madre y el padre, del padre y el hijo. En tiempos en los que cada vez usamos más las hormonas, la medicación y la tecnología para cambiar nuestras opciones de vida, el concepto de este diseño va directo al corazón de nuestros tabúes”.  

 
 

 

 

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