Juegos para disfrutar al aire libre con nuestros hijos

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La lleva, golosa, escondidas, rin rin corre corre, policías y ladrones, ponchados o un partidito de fútbol, eran tan solo algunos de los juegos con los que en épocas pasadas los niños se divertían al aire libre y compartían momentos agradables con amigos y vecinos de la cuadra o del colegio. Hoy muchos de esos espacios y momentos han sido desplazados por computadores, celulares, videojuegos, reproductores portátiles y televisores, entre otros dispositivos tecnológicos.

Pensarás que con estos avances tu hijo tiene acceso más rápido a múltiples conocimientos y a la información requerida para sus tareas con diferentes perspectivas, que se estimula el desarrollo de diversas habilidades, además de proporcionarle instantes de entretenimiento, entre otras ventajas. Y estás en lo cierto, siempre y cuando su uso sea moderado y bien aprovechado.

Pero tal vez te sorprenderás cuando sepas que un análisis reciente realizado por investigadores de la Universidad de Adelaida, en Australia Meridional, y publicado en PLOS ONE, revista de la Biblioteca Pública de Ciencias de los Estados Unidos, ha determinado que el tiempo que pasan los niños en exteriores es más favorable que el que destinan para estar frente a aparatos con pantalla, no solo para su salud mental sino también para su aprovechamiento escolar

El equipo liderado por Tassia Oswald estableció dos momentos: “tiempo verde”, cuando los niños y adolescentes se encontraban en contacto con la naturaleza y en áreas como jardines, parques, reservas forestales, etc., y el “tiempo en pantallas”; es decir, frente a portátiles, tabletas y celulares, entre otros aparatos.

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Se consideraron 186 estudios con el fin de recopilar evidencia que valorara la relación entre el tiempo frente a la pantalla, el tiempo verde y los resultados psicológicos soportados en la salud mental, el funcionamiento cognitivo y el rendimiento académico, según indica un comunicado de prensa.

La principal conclusión a la que se llegó es que los resultados psicológicos favorables se asocian más con niños y jóvenes que dedican más horas al tiempo verde, mientras que los resultados deficientes se relacionan con quienes pasan más tiempo frente a las pantallas, situación que posiblemente afecte su salud mental, bienestar general y logros académicos.

Y entre todos los grupos analizados, los resultados psicológicos y cognitivos deficientes fueron más evidentes en los de menor edad, escenario previsible si se tiene en cuenta que los niños que tienen menos de cinco años aún están en pleno desarrollo de sus habilidades cognitivas, entre ellas el lenguaje.

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“Esta revisión sistemática de alcance destaca que la naturaleza puede ser actualmente un recurso de salud pública infrautilizado, que podría funcionar como una intervención preventiva y de promoción del bienestar psicológico para niños y adolescentes en una era de alta tecnología. Sin embargo, se necesitan pruebas sólidas para orientar las políticas y recomendaciones sobre el tiempo en pantalla apropiado y el tiempo verde en las etapas críticas de la vida, para finalmente garantizar un bienestar psicológico óptimo para los niños y jóvenes”, añade Tassia Oswald en el comunicado dado a conocer por PLOS ONE.

Ni las conclusiones ni los investigadores sugieren que los niños dejen de utilizar consolas, celulares, computadores y demás implementos tecnológicos, pues son herramientas que bien utilizadas y durante un tiempo prudente son importantes para la adquisición de conocimientos, la construcción de vínculos sociales al permitirles estar conectados con amigos y compañeros, y el desarrollo de la coordinación y funciones cognitivas, entre otras ventajas.

Sin embargo, no tienes que comprar tiquetes aéreos, tampoco arreglar maletas para ir a áreas protegidas. Cerca de tu casa encontrarás zonas verdes con árboles y flores, humedales, agroparques o senderos en los que tu hijo podrá disfrutar de la naturaleza, respirar aire puro y, por qué no, aprender los juegos al aire libre de antaño, y así aspirar a un mejor bienestar físico y mental.

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