Desde las entrañas

La rareza de tener un útero en forma de corazón

Se estima que el 1% de las mujeres tiene malformaciones uterinas. Una condición poco común, pero que genera una profunda incertidumbre entre las mujeres diagnosticadas que están en embarazo o que buscan ser mamás.

Ilustración en papel: Lina Paola Gil Cardona. Foto: Natalia Pedraza Bravo

En una revisión ginecológica me diagnosticaron útero bicorne. El ginecólogo me dijo que tenía el útero en forma de corazón y con una separación bastante notable por la mitad. Él dice que las consecuencias pueden ser abortos repetitivos, parto prematuro y, a lo mejor, un poco más de dificultad a la hora de quedarte embarazada. ¿Alguna chica tiene el útero bicorne? (Publicado por Anais, en el foro de Bodas.net el 29 de mayo del 2014.)

Si algo nos ha permitido Internet es encontrar personas con las cuales nos identificamos de una u otra forma. Incluso cuando te enteras de que haces parte del 1% de las mujeres del planeta que nació con una malformación en su útero. ¿Cómo superar la incertidumbre que genera salir del consultorio del ginecólogo, sabiendo que tienes un útero diferente, y que la condición es tan extraña que seguramente no vas a encontrar una amiga o mujer cercana que tenga el mismo diagnóstico? La empatía, la sororidad y la calma –algunas veces también la angustia– la han encontrado muchas en los foros de maternidad. 

Estos espacios son la vía para preguntar, indagar, compartir experiencias y hasta encontrar consuelo. En el caso de las pacientes diagnosticadas con malformaciones uterinas o mullerianas, el interés es mayor, porque al ser una condición poco común no hay mucha información disponible y porque su presencia puede llegar a complicar –más no impedir– los planes de las mujeres que desean ser mamás. 

 

Un útero distinto

Ni se heredan, ni se contagian. Las malformaciones mullerianas son alteraciones que se dan en el desarrollo prenatal de la mujer. Parecieran producto de una simple lotería del destino: “Durante el periodo embrionario, entre la quinta y la octava semana de embarazo, los conductos de Müller se unen para dar lugar a los genitales internos. El fallo de esta fusión puede dar lugar a una forma anormal del útero”, explica la doctora Cecilia Hernández Leal, ginecóloga especialista en medicina reproductiva. 

Entonces, la cavidad, que en condiciones normales debería parecer una pera, toma diferentes formas, dependiendo de la gravedad de la malformación. Los más comunes son: el útero unicorne, en el que uno de los conductos de Müller no se desarrolla y, por lo tanto, solo se forma la mitad del útero con su respectiva trompa de Falopio; el bicorne, que cuenta con una depresión en la parte superior que da al útero la forma de un corazón; el septado, que se encuentra dividido parcial o completamente por una pared o cartílago llamado septo, y el didelfo, en donde no existe una fusión de los conductos de Müller, así que la paciente tiene dos úteros, dos cuellos uterinos y, a veces, dos vaginas. 

 

Poco espacio para crecer

Hola a todas, mi nombre es Rocío y mi experiencia os la cuento por si puedo ayudar a cualquier persona que tenga un útero bicorne. Cuando quedé embarazada tuve que guardar reposo absoluto. A las 29 semanas de gestación mi útero era incapaz de crecer más. El bebe no tenía espacio para crecer y comencé con contracciones. Mi niña nació de 29 semanas y 3 días, estuvo 1 mes en la incubadora, pero gracias a Dios todo salió bien ¡Ya tiene 3 añitos! (Publicado por Rocío en el foro Palabrademadre.com el 24 de abril del 2015).

La mayoría de las malformaciones uterinas son asintomáticas. Por lo que, si no está buscando tener hijos, no tendrá absolutamente nada de qué preocuparse. Es más, muchas mujeres ni siquiera llegan a enterarse de que tienen una hasta llegada la menopausia. Será, nada más, un rasgo especial que reside en sus entrañas. Pero, si desea ser mamá o está embarazada, sí puede representar una complicación. Los problemas más recurrentes son los partos prematuros y los abortos de repetición: “En la población general existe un riesgo cercano al 20% de tener un aborto espontáneo. Contrario a lo que uno piensa, de 100 mujeres perfectamente sanas que se embarazan, 20 pueden tener una pérdida por diferentes razones. Sin embargo, estas pérdidas solo se relacionan con algún tipo de malformación uterina cuando son dos o más”, explica Hernández. 

Las razones de estos riesgos son completamente anatómicas: al tener este tipo de anomalías, la cavidad del útero se puede reducir drásticamente, lo cual deja poco espacio para que el bebé se desarrolle. El ginecólogo y obstetra Fernando Monsalvo, jefe del departamento de Ginecología de Sanitas, nos da un cálculo: “En condiciones normales, un útero tiene una capacidad aproximada de entre 50 y 80 centímetros cúbicos, cuando la mujer no se ha embarazado; y entre 80 y 100 centímetros cúbicos cuando ya ha sido madre. Estas malformaciones pueden reducir esta capacidad a la mitad”. 

 

¿Podré ser mamá?

Yo también tengo útero bicorne y hace unos meses me operaron porque también perdí dos embarazos. Todavía no estamos buscando nuevamente, pero dentro de poco ya vamos a poder. Pero te digo que también me dijeron que depende del útero, a veces no hace falta operación y se pueden tener embarazos sin problemas. Espero que ese sea tu caso, yo he leído de varias en el foro que no han tenido mayores problemas. (Publicado por Mardiazar, en Planetamama.com.ar el 30 de enero del 2009).
Los riesgos de sufrir abortos de repetición o un parto prematuro existen. Pero no es así en todos los casos. Solo el 25% de las mujeres con estas malformaciones presenta problemas reproductivos. Muchas logran tener hijos sin ningún contratiempo, porque las anomalías en el útero no afectan la capacidad de concepción, a menos que estas hayan alterado también la formación de las trompas de Falopio o la capacidad de ovulación. 

Para las pacientes diagnosticadas, el tratamiento dependerá de la gravedad de la malformación. La primera vía será identificar si existe algún tipo de riesgo y determinar si será necesaria una corrección quirúrgica o no. La herramienta diagnóstica más eficiente, por no ser invasiva y por su bajo costo es la ecografía 3D. “Lo primero que hay que hacer –explica Monsalvo– es que la paciente intente quedar embarazada. Siempre que hacemos un procedimiento quirúrgico existe el riesgo de sufrir complicaciones que terminen comprometiendo el aparato reproductor femenino, exponiendo a la mujer a que de pronto no vaya a lograr ser mamá en un futuro. Por eso, generalmente uno espera entre seis meses y un año. Si la paciente ha tenido abortos ya se considera la posibilidad de corregir la malformación”. 

 

Un embarazo con mayor cuidado

Chicas, yo tengo útero bicorne y hace dos meses tuve a mi bebe en la semana 38. Cuando me diagnosticaron esto se me vino el mundo abajo y todo lo que veía en Internet era negativo, es por eso que me decido a escribir para contarles mi buena experiencia. Transité mi embarazo con mucho miedo, pero finalmente todo salió perfecto, así que animo a todas las que tienen este problema, se puede salir adelante. Suerte. (Publicado por VickyRe en el foro de Planetamamá.com.ar el 30 de diciembre del 2015). 

Tener el útero en forma de corazón no hará que el embarazo sea imposible. Solo lo hará más delicado, por lo que es importante seguir todas las recomendaciones del médico, quien determinará el riesgo obstétrico presente. “Probablemente será de alto riesgo y se le pedirá a la paciente que guarde reposo para evitar un parto prematuro. Esta condición también puede causar que el bebé se coloque en posición de nalgas al nacer, por lo que será necesario recurrir a una cesárea”. Lo importante es que sepa que no se trata de una condición que vaya a poner en peligro su vida. 

 

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