Las indignantes recomendaciones de un hospital para dormir a un bebé

Si llora, "no entres a la habitación, es teatro". Esta es una de las sugerencias que hace una entidad de salud española y que se han vuelto virales.

Si llora, "no entres en la habitación, es teatro": las indignantes recomendaciones para dormir a un bebé de un hospital
Los bebés mamíferos necesitan el contacto de su figura de apego para estar relajadosPixabay

El Hospital Niño Jesús de Madrid presentó una guía en la que habla sobre 21 trastornos de comportamiento de niños y adolescentes, con la finalidad de ayudar a muchos padres que se enfrentan con miles de inquietudes y dilemas durante la crianza. En principio, parece una idea muy útil, sin embargo, al llegar al fragmento dedicado a los trastornos del sueño, sentimos como si hubiéramos regresado en el tiempo.

Las recomendaciones claves son estas:

1. No acunes ni mezas a tu bebé para ir a dormir.

2. No lo duermas en brazos.

3. No interpretes el despertar de tu bebé como hambre, sed o miedo.

 4. Si se despierta no le cojas ni le des de comer, se acostumbrará a ello.

 5. Si al llevarle a su cama llora desesperadamente cada noche, déjale en su cuna o cama y sal del cuarto. No entres en la habitación, es teatro, espera al menos cinco minutos. Si al entrar se calla, no le cojas ni le hables, sal diciendo "ahora a dormir".

6.   Si se despierta cada noche y te reclama para que lo duermas, déjalo llorar 30 minutos. Después entra para comprobar que está bien, algunos vomitan del enfado. No le hables, no lo cojas, sal de la habitación y dices “ahora a dormir”. Así durante tres periodos de media hora. Antes del tercer día tu hijo no te reclamará, habrá aprendido a dormir sin tu ayuda.

Esta guía parece, más bien, una reunión de tácticas de tortura para niños. Y señala dos asuntos preocupantes: fue escrita por una entidad de salud y no es la única que reproduce este tipo de sugerencias. Existen centenares de libros que invitan a que dejemos que los niños lloren en las noches para que aprendan a dormir solos. Y ahora están de moda los “coach” de sueño, muchos de los cuales basan su trabajo en ese principio.  

La guía ha generado tanta indignación que hoy, al intentar ingresar a su enlace digital, este es el mensaje que las personas encuentran: “Gracias a las aportaciones realizadas a la Guía práctica para padres sobre Trastornos de Comportamiento de niños y adolescentes, el Comité editorial procederá, en breve, a matizar diferentes aspectos de la misma”.

¿Por qué no deberíamos seguir estas sugerencias?

En un artículo publicado por Cromos hace unos meses explicábamos: “El contacto con los padres genera una sensación de seguridad que permite el correcto desarrollo y maduración de un bebé, para que, con el paso del tiempo, llegue a ser seguro, independiente y autónomo. Cuando nos alejamos de un niño y llora, no lo hace para manipularnos y obligarnos a satisfacer sus antojos, lo hace porque nos necesita. 'A medida que crezca, su hijo irá aprendiendo a distinguir en qué casos la separación conlleva un peligro real y en qué casos no tiene importancia –explica el pediatra Carlos González en Bésame mucho–. Podrá quedarse tranquilamente en casa mientras usted va a comprar, pero romperá a llorar si se encuentra perdido en el supermercado y cree que usted ha vuelto a casa sin él'”.

Ver: Los brazos son una necesidad del bebé, como comer o dormir

A esto se suma que los niños terminan de regular sus patrones del sueño hasta que llegan a los 6 años. Antes de esto, lo más común es que se despierten durante la noche, que les cueste trabajo ligar una fase del sueño con la otra y que busquen a sus padres para no sentirse solos, para que les den protección y para que les ayuden a conciliar el sueño mientras que ellos aprenden a hacerlo.

En esta medida, algunos expertos aseguran que dejar que lloren, evitar el contacto físico y asumir que su comportamiento es manipulador puede ser perjudicial para nuestros hijos. Por el contrario, los bebés que aprenden que alguien responderá a sus necesidades, de forma apropiada y amorosa, generalmente obtienen mejores resultados sociales, emocionales y educativos.

Además, hay que tener presente que los padres están programados para responder al llanto de su bebé. A la hora de criar a nuestros hijos, la sociedad nos ha llevado a asumir prácticas que no son las más naturales y nos han alejado de lo que biológicamente nos piden nuestros cuerpos. Si no nos cabe en la cabeza dejar de atender a un niño que llora, tal vez deberíamos pensar en otras estrategias para ayudarle a dormir, sin que eso implique pasar la noche en vela. Una opción es el colecho, por ejemplo.

Los primeros años de vida de nuestros hijos requieren paciencia, pero si dejamos de guiarnos por lo que nos exige la sociedad, lo que nos impone un familiar o lo que leemos en un libro, y empezamos a oír nuestro cuerpo y a leer las señales de nuestros bebés, encontraremos mejores maneras de sobrellevar esa etapa.

En medio de la discusión que generó la guía del hospital madrileño, la consultora internacional de lactancia y farmacéutica Pilar Martínez explicó lo siguiente en su blog: “Los bebés mamíferos necesitan el contacto de su figura de apego para estar relajados (y van a dormir mejor cerca de ella), por tanto dar pecho para dormir, coger en brazos, portear o colechar son herramientas maravillosas, sencillísimas y casi gratis que podemos usar para descansar. Los bebés lloran y les sube el cortisol (que es veneno para el cerebro porque es neurotóxico). Como el cuerpo no puede soportar altos niveles de cortisol durante mucho rato, empieza a segregar sustancias calmantes como la serotonina para «autodrogarse». Gracias a la serotonina algunos bebés de duermen de tanto llorar (no se duermen relajados ¿eh? se duermen de angustia y porque su cuerpo ha decidido desenchufarlos antes de que tengan daños permanentes). Pero esta serotonina combinada con el cortisol también provoca náuseas y vómitos involuntarios. ¿Así que después de dejar llorar a tu hijo durante media hora con el cortisol por las nubes, vomita y nosotros entramos en la habitación y sin cogerlo le decimos «a dormir» y nos vamos? Esto es un despropósito”.

893411

2019-11-28T17:06:56-05:00

article

2019-11-28T17:25:01-05:00

nroldan_250929

cromos

Redacción Cromos

Maternidad y Bienestar

Las indignantes recomendaciones de un hospital para dormir a un bebé

69

6613

6682

Temas relacionados