Los mitos sobre el aborto espontáneo que tenemos que desterrar

Cuando una mujer pasa por una experiencia como esta, suele culparse a sí misma, al hecho de no bajarle al estrés o de haber usado anticonceptivos orales en su juventud. En realidad, no hay pruebas de que estas razones provoquen una pérdida.

Los mitos sobre el aborto espontáneo que tenemos que desterrar
El 70% de las mujeres que han tenido un aborto espontáneo se lo atribuyen al estrés.Pixabay.

Según las estadísticas más recientes, entre el 20 y 30% de los embarazos pueden terminar en un aborto espontáneo. El porcentaje es bastante alto y, sin embargo, la mayoría de las mujeres no lo conoce. Prueba de ello es la encuesta que realizó Ava, empresa tecnológica especializada en reproducción femenina, a 2.500 de ellas: el 57% no sabía que las posibilidades de perder a un bebé en gestación era tan alta.

Aunque son bastante comunes, los abortos espontáneos suelen ser un tema vetado en los medios de comunicación y en las familias. Y hay muchos mitos entorno a ellos que generan un sufrimiento innecesario en las mujeres, quienes se sienten “dañadas” por no haber podido tener a sus bebés o que se culpan por las pérdidas.

Es clave que empecemos a hablar de estos temas para que las mujeres estén preparadas, para que dejen las suposiciones a un lado y para que puedan salir adelante más fácilmente después de una pérdida.

1. El estrés extremo puede desencadenar un aborto: falso

 

De acuerdo con la encuesta de Ava, el 70% de las mujeres que han tenido un aborto espontáneo se lo atribuyen al estrés, y un 27% piensan que ellas podrían ser las responsables de haberlo provocado. Sin embargo, no hay ninguna prueba concluyente de que el estrés pueda generar un aborto.

Claro, los efectos de estrés en la salud son difíciles de medir y, seguramente, el estrés que puede generar la pérdida de un familiar podría aumentar el riesgo de sufrir un aborto natural, pero el asunto es que la ciencia no ha determinado que sea un hecho y, en esa medida, nosotras no deberíamos culparnos por ser incapaces de manejar el estrés. Especialmente si estamos pensando en el estrés diario, relacionado con el trabajo o el tráfico de las mañanas. Cumplir con la entrega de fin de mes no produce un aborto.

Culpamos al estrés de todo: de que se nos caiga el pelo, del dolor de espalda, de las migrañas… Pero cuando se trata de encontrar las razones detrás de un aborto, no deberíamos culpar al estrés tan a la ligera. Lo que sí deberíamos tener en cuenta es que el estrés aumenta la predisposición de ingerir alcohol y otras sustancias que pueden influir en un embarazo.

2. El uso previo de anticonceptivos influye en la pérdida de un hijo: falso

Es muy probable que haya oído esta afirmación de una tía conservadora o de una amiga desinformada: “Claro, es que todas esas pepas que se meten desde tan chiquitas tienen que tener un efecto negativo en el cuerpo”. Uno las oye y su argumento no suena tan descabellado, sin embargo, no existe prueba alguna que sugiera que el historial de uso de métodos anticonceptivos hormonales o intrauterinos aumente el riesgo de aborto una vez que se dejan de utilizar.

Incluso si se nos olvida tomarnos la pastilla, quedamos embarazadas y, sin saberlo, continuamos con el resto de la caja, no aumenta el riesgo de aborto.

3. Un aborto previo implica más abortos: falso

Usualmente, un aborto es un evento puntual, que no tiene ninguna relación con nuestra salud, con nuestra fertilidad, ni con la capacidad de nuestro útero para hospedar a un bebé. Por lo general, justo después de un aborto, las mujeres vuelven a quedar embarazadas y conciben lo que conocemos como un bebé arcoíris.

Si ocurren dos o más abortos espontáneos de manera consecutiva, sí vale la pena consultar con un médico, para descartar la posibilidad de que algo ocurra en el cuerpo de la mujer.

4. Tras un aborto hay que esperar tres meses para volver a intentarlo: falso

"Las investigaciones médicas demuestran que no hay problema en que la mayoría de las mujeres traten de volver a quedarse embarazadas dentro del primer ciclo después de un aborto espontáneo. La única excepción, son aquellos casos que requieren de una intervención quirúrgica con dilatación y legrado, en los que sí es normal que un médico le recomiende esperar algunos ciclos para permitir que el cuello uterino se cierre y que el revestimiento uterino sane" –explico Maureen Cronin, directora médica de Ava–. El hecho de que los especialistas sigan dando consejos inexactos a las mujeres sobre el tiempo de espera para volver a concebir después de un aborto espontáneo es desafortunado, dado que el 67 por ciento de las encuestadas se mostraron ‘ansiosas' por intentar concebir de nuevo para quedar embarazadas”.

Además, según un estudio publicado en el British Medical Journal (2010), las mujeres que conciben dentro de los primeros seis meses después de un aborto espontáneo son menos propensas a tener un aborto espontáneo posterior.

5. Hacer ejercicio puede provocar un aborto: falso

Ava encontró que cerca del 27% de las mujeres evitaron deliberadamente el ejercicio porque les preocupaba correr este riesgo, pero no existe ninguna evidencia científica que respalde esta información. De hecho, los médicos recomiendan hacer ejercicio moderado con regularidad, para lidiar con el malestar del embarazo, para mantener el cuerpo saludable y para conservar un peso adecuado.

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Redacción Cromos

Maternidad y Bienestar

Los mitos sobre el aborto espontáneo que tenemos que desterrar

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