Los cambios hormonales, ¡cero grave!

Los cambios hormonales acompañan a la mujer desde la pubertad hasta la vejez. Conozca cuál es el papel que juegan las hormonas en su salud y cómo equilibrarlas con el paso de los años. 
Los cambios hormonales, ¡cero grave!

La hormonas, es sabido, producen un choque de emociones cada vez que se desequilibran, bien sea durante la pubertad, la menstruasión, el embarazo y la menopausia. Pero quizás esta última es la más preocupante. Las hormonas comienzan a presentar desgastes y el sistema femenino se perturba a tal punto que estudios médicos indican que un buen porcentaje de estas muestran deseos de morir, debido a los desordenes hormonoales (DHEA, cortisol, progesterona, tetosterona, estrógenos, oxitocina, tiroidea). Para saber de manera sencilla qué hacer, y que no nos tome por sorpresa tanto sube y baje, consultamos al experto en medicina preventiva Dr. Andrés Lucena, médico especializado en medicina antienvejecimiento: “El cuerpo humano es como una máquina, si algo se avería o se desgasta con el uso y el paso del tiempo hay que repararlo.

Lo ideal es nivelar el sistema hormonal, con replicas bioidénticas. Las hormonas bioidénticas son extraídas del yang y la soya, por lo tanto no tienen químicos, un punto más a favor, y significa que al ordenar un sistema no averían otro, ni dejan secuelas que luego se dejan ver en la vejez y que perjudican enormemente la salud. La vejez no debe ser una etapa de sufrimiento, sino de placidez y armonía, un tiempo de reposar gracias a ese vivir que ya tuvimos”, afirma el experto.

Estas hormonas tienen una función específica: los estrógenos regulan la actividad del sistema genital, fortaleza del sistema óseo. Si faltan, se presenta nerviosismo, ansiedad, dolores musculares, calores y fuertes cólicos menstruales. La progesterona también trabaja en el aparato genital; si falla, el cuerpo tiende a retener líquidos, se hincha, llegan las náuseas, irritabilidad, adormecimiento y mucho cansancio. Unidas a las anteriores, está la testosterona y la oxitocina, que aumentan el deseo sexual, suben la autoestima y aporta a la buena eliminación de grasa.

Si baja la Tetosterona, se presentan episodios de agresividad e irritabilidad por cosas sencillas; mientras que la falta de oxitocina impide llegar al orgasmo. Por su parte, la DHEA aporta al cuerpo su firmeza, si se presenta fatiga. Además, Aporta elasticidad a los músculos y a la piel. Si esta se debilita, causa fatiga, dolores musculares y, como si fuera poco, se bajan las defensas y hay pérdida de memoria. Seguido con el tema emocional y el sistema central nervioso, está el cortisol, facultada para evitar el estrés e impulsar la adrenalina. Si esta sube, se presenta ansiedad y taquicardias. Si se baja, se produce enorme desaliento, agobio y se reduce la masa muscular.

Sencillo, si usted presenta alguno de estos síntomas en cualquier etapa de su vida, acuda al especialista…Recuerde que prevenir es curar.